A partir de sus programas radiales, Peña supo cautivar a su público con excéntricos personajes, como los que se detallan a continuación:
- Martín Revoira Lynch: Un hombre de clase alta y que constantemente marcaba diferencias entre "su" clase social y el resto. Empresario y terrateniente, jugó al rugby y vivía de "una mesa de dinero". Descendiente de una familia de 475 personas. "Mi viejo labura en una mesa de dinero. Mi vieja juega al bridge", dijo alguna vez. Vivía con su mujer Pilar y su hijo Jerónimo en un barrio cerrado de Pilar. "No se puede vivir más en este país de mierda, los negros nos están comiendo", decía.
- Rubén Ramón Sixto Alegre: Pibe chorro de José León Suárez, hincha de Boca. "Nací en la calle. Le encajaron un tiro a mi vieja, y ¿cómo e'?, del susto se le abrió todo la vagina y salí yo. El que la mató era mi padre, que ya lo había dejado mi vieja por otro chabón, y estaba mi abuela, mi madre y yo, y mi padre le dijo a mi abuela que se dé cuenta que su hija era una puta, y cuide a la criatura", describió. Su ocupación no estaba definida"hago cualquier cosa, lo que vo´ quiera. Los sábado' nos cagamo' de risa, limpiamo´ vidrio, fumamo´ paco y vamo´ a afaná".
- Rafael Orestes Porelorti: El político en su máxima expresión."Medio pelado, tiene caspa, mal aliento, usa traje de 600 pesos -ni de doscientos ni de tres lucas-, es un trucho necesario, diputado, senador, hombre de influencias", dijo Peña sobre él. "Nací en el año 1938, en Santiago del Estero, vine a Buenos Aires a los 14, jugaba a las bolitas con Duhalde y al truco con Cafiero", declaró.
- Roberto María Flores: El peluquero "PUTO", como él lo definía. "¿Qué es un gay? Es una tarada que piensa que su vida es un living lleno de cortinas blancas. Un gay es un hombre que le gusta comer por atrás y le gusta que su vida sean las marcas, Versace, Benetton, ¡esas boludeces!".
- Ricardo Alfredo Ñoñoa (Dick): Mexicano, trisexual y heroinómano. "He tenido una infancia horrible, he cruzado por El Paso a Texas en un camión lleno de ganado, porque yo quería vivir en los Estados Unidos porque detesto Latinoamérica y Sudamérica, y Centroamérica. Amo a los Estados Unidos de Norteamérica. Menguele tenía razón, hay que hacer un mundo nuevo, con rubias y rubios, y gente inteligente", remarcaba. "Vivo acá porque me enamoré de una argentina perdidamente y la maté. La tengo descuartizada en mi heladera. Antes de eso nos comimos el bebé que no nació, es el acto más romántico del mundo. Lo cocinamos a la cacerola, con cognac", agregó.