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Hace exactamente un año, Celso Jaque pedía perdón por su fallida promesa de bajar 30% el delito en seis meses. Aquel potente argumento de campaña que le sirvió para ganar las elecciones, y la admisión y disculpa posterior ante el fracaso, generaron casi como réplica la frase "Jaque Miente", una manifestación política instalada con mucha fuerza. Desde el 2001 y el "que se vayan todos" que los mendocinos no convivían con una consigna de tal poder, en este caso destructivo, porque ha marginado a Jaque a porcentajes de impopularidad inéditos para un gobernador en democracia.
Acosado por reclamos sociales y con la inseguridad cada vez más creciente en las calles de Mendoza, el gobernador tuvo que salir un año atrás a poner la cara y decirle a la gente que se había equivocado.
“Vengo a pedirles disculpas. Sí, para pedirles disculpas con la grandeza que hace falta tanto para gobernar como para transformar la realidad. En primer lugar a los mendocinos desilusionados, pero también a todos los mendocinos en general", lanzó el mandatario -12 meses atrás- con gestos de gran dramatismo en una puesta en escena que fue transmitida en vivo por los canales de televisión.
Es que su promesa de campaña había quedado atrás, los crímenes se acentuaban más y el pedido de mayor seguridad pasó a ser una constante. Ahora, a 18 días de las nuevas elecciones, y dos años después de aquellas promesas, los mendocinos no le perdonan a Jaque el error, el fracaso, o la mentira, según sea el calibre crítico de quien juzga la situación. ¿Habrá aprendido de aquel error? Al menos ahora, ni los candidatos del oficialismo ni siquiera la oposición, se enredan en promesas extrañas, y mucho menos en ésta, una elección legislativa.
Sólo en lo que va del año se han registrado 60 muertes por inseguridad y violencia social en la provincia. Y las fiscalías reciben cientos de denuncias cada semana.
"Hoy estaríamos más felices si dijéramos que los resultados fueran como lo estimamos. Pero frenaron una tendencia muy negativa y de esto sí me siento conforme", decía Jaque en su mea culpa de la promesa incumplida. Y agregó: “El delito no es un número ni es un índice, es un problema que nos afecta a todos. Ataca a aquellos a los que les va bien y a los que les va mal. Mi obligación es trabajar todos los días para hacer de esta nuestra provincia un lugar donde podamos desarrollarnos". Carlos Ciurca ya era ministro, y comenzaba a ponerle a su gestión una impronta de mayor "presencia" incluso física. El sello distintivo del ministerio es que precisamente su ministro va a cada lugar en el que se comete un delito grave. Así, también, muchas veces ha tenido que soportar todo tipo de insultos.
Pacto, gendarmes y algo de plata
Dos meses después de su pedido de perdón, Jaque lanzó el Acuerdo Social por la Seguridad y ahí dijo que “los delincuentes son nuestros enemigos”.
En el anuncio, el gobernador pidió a todos los actores de la sociedad que se involucren para combatir la inseguridad.
En ese mismo acuerdo se dijo que llegarían los gendarmes -250 en total- a controlar la inseguridad, cosa que pasó en abril de este año, pero que no ha contribuido sensiblemente a bajar el delito, aunque sí a mejorar la "sensación" de seguridad. En su tarea para combatir la inseguridad el gobernador recibió a cuentagotas 40 millones de pesos de la Nación.
Este año, la presidenta anunció la llegada de 50 millones más, de los cuales hasta el momento sólo arribó la mitad.
Como parte de ese plan también venían nuevos patrulleros, 650 cámaras y GPS.
Los delitos que más crecieron
Los delitos que más crecieron durante este año son los robos domiciliarios, sobre todo de countries, barrios privados y semiprivados, los robos de camionetas 4x4, las salideras bancarias y los abusos sexuales.
Los más conmocionantes fueron el asalto y violación en un country de Maipú en enero, la mujer asesinada y violada en un edificio del Parque Central, el asesinato del taxista Tomás Laporte en el campo Papa en abril, y la mujer muerta hace pocos días en su casa de la sexta sección.
Según el Poder Judicial hubo un incremento del 10% en robos, hurtos, abusos sexuales y homicidios.
“Estamos cambiando la historia, después de mucho tiempo estamos logrando que la tendencia empiece a disminuir", decía hace un año Jaque. Pero la verdad es que la delincuencia aumentó a pesar de que se hicieron esfuerzos notorios, aunque insuficientes, para atenuarla.
Sin dudas el argumento de campaña de Celso Jaque en 2007 fue muy fuerte. Sumado a las dudas que generó la oposición en aquel momento, le valieron la gobernación, primero, y la condena pública después. Así de importante había sido la promesa de bajar un 30 % la inseguridad, y así de estruendoso el fracaso, del que Jaque ha quedado como único responsable, al menos ante la opinión pública.
Hace un año pedía perdón por el error. Y a dos semanas y tres días de un comicio clave, la gente se lo sigue recordando.
Informes y producción: Liliana Hidalgo, Mariana Alvarez y Leonardo Otamendi



