“Vivimos en un mundo que crece en población, consume sus recursos naturales, concentra riqueza y aumenta el nivel de pobres y excluidos, generando la categoría de refugiados ecológicos”, denunció el Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero M. Bibiloni, al participar del 17º período de sesiones de la comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas en Nueva York.
Bibiloni señaló que “la crisis de la globalización es fruto de la especulación financiera”, tras responsabilizar a los mercados “por sus efectos distorsivos” ya que son ellos “los que obligan a nuestros productores a generar una mayor presión sobre los recursos”. Ante esta situación, reclamó reglas claras para garantizar el desarrollo.
El funcionario de la cartera ambiental nacional definió que “existen claras deudas ambientales del mundo desarrollado que impactan en nuestros países no desarrollados”, al sostener que “mientras los pobres padecen la contaminación o el desamparo ecológico por inviabilidad productiva, los ricos disfrutan o aprovechan la naturaleza y sus mejores recursos”.
Asimismo, instó a “superar la crisis alimentaria mundial en el marco del desarrollo sustentable”, ya que esa es “la única opción inteligente de la especie humana para sobrevivir en el planeta junto al resto de los elementos y seres de la naturaleza”.
Para revertir esta situación, apuntó que “se necesitan cambios culturales que supongan cambios en los valores”, y sostuvo que para lograrlo “se necesitan acciones urgentes y políticas concretas, postergando nuevas declaraciones y más documentos”.
Frente a el estado de la problemática ambiental global, Bibiloni resaltó la necesidad de pensar en un nuevo paradigma que permita un “crecimiento productivo con criterios ambientales, empleos dignos, salarios justos e inclusión social, especialmente en las zonas rurales más desprotegidas”. Para ello afirmó que “debemos bregar desde lo internacional por fondos acordes y rápidos” y desde lo local “establecer sinergias públicas y privadas, con incorporación de la variable ambiental en todas sus etapas”.
Así se manifestó Bibiloni en el discurso que dio esta mañana ante la comisión de Naciones Unidas, establecida para examinar y supervisar los progresos conseguidos a nivel nacional, regional e internacional en la ejecución de la Agenda 21 y la Declaración de Río sobre Ambiente y Desarrollo. La presentación del funcionario se enmarcó en una estrategia común construída junto a la Cancillería y la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.
Esta comisión se reúne todos los años en Nueva York, y sus trabajos se organizan en ciclos bienales que constan de un período de sesiones de examen y otro de formulación de políticas. Las sesiones de este año de la comisión están orientadas a tratar los temas de Agricultura, Sequías y desertificación, Tierras, Desarrollo Rural y Problemáticas de África.