La empresa Publicidad Sarmiento y MDZ Online y sus accionistas Orlando y Eduardo Terranova, son objeto, desde hace casi dos meses, de un ataque intencional, arbitrario, injusto y contrario a la ley, dirigido a silenciar MDZ y ahogar a su empresa madre, Publicidad Sarmiento, en un conjunto de acciones mediáticas de desprestigio, y judiciales.
La pregunta es ¿Por qué? Y la respuesta es simple: Publicidad Sarmiento ganó luego de un proceso de más de cuatro años, una licitación por el mobiliario urbano de la Ciudad de Buenos Aires. Fue una compulsa que tuvo más de once medidas cautelares, y una revisión de la justicia contenciosa administrativa pocas veces vista; lo que proporcionó a la licitación un pliego judicial “blindado” que atravesó tres administraciones: Aníbal Ibarra, Jorge Telerman, y ahora Mauricio Macri. Por ello, por resultar adjudicada, la empresa ha sido objeto de ataques variados, y por ende, también MDZ Online.
¿Y por qué MDZ? Porque con su crecimiento sostenido y la aceptación en la comunidad, ha incorporado al debate un esfuerzo superador para que más mendocinos se enteren de lo que pasa, buscando -con las reglas normales de la democracia, del mercado, de la vida en comunidad- las soluciones posibles a una provincia que vive, lamentablemente, en decadencia económica, institucional, y de calidad de vida; en la que la mayoría de la población resulta excluida. En la que muchos mendocinos están sometidos a pautas culturales, educativas, de trabajo, de salud, y de seguridad, que no se corresponden con los deseos colectivos, ni con lo que esta provincia y sus ciudadanos pueden dar. Así, MDZ ha crecido cada vez más, sin techo, y eso ha molestado a quienes hacen uso y abuso del poder político, de presión, finalmente económico; y por ello la reacción.
Para lograr su cometido, quienes nos atacan han emprendido acciones en dos frentes: uno público, y uno más discreto, soterrado, consistente en un conjunto de denuncias judiciales falsas, presiones y maniobras ocultas, y una clara direccionalidad para causar perjuicio.
En el frente público, intentaron una campaña de desprestigio que comenzó el dos de marzo de este año, en los días previos a la Vendimia, cuando el diario Uno inició una serie de publicaciones en las que vinculaba al empresario Raúl Moneta con MDZ, lo que fue desmentido por los accionistas de este diario ese mismo día. No obstante, las publicaciones -que buscaron confundir a las miles de personas que leen nuestro medio cada día, cada hora- siguieron, en concordancia con afiches anónimos pegados por toda la ciudad de Mendoza y sus alrededores, anunciando la misma “novedad”. La campaña avanzó, con la presencia constante de los accionistas de Sarmiento y MDZ en los medios del multimedios Uno y el canal América.
En el terreno judicial, se intenta perjudicar a Publicidad Sarmiento, la nave insignia, en una causa derivada del proceso licitatorio del mobiliario urbano –publicidad de vía pública- de Capital Federal. Así, Orlando y Eduardo Terranova fueron procesados en tiempo récord la semana pasada, luego de dos sobreseimientos que fueron revocados. Y el auto de procesamiento está basado en acusaciones absolutamente falsas, y antijurídicas.
Hay que agregar aquí que ante el convencimiento de que aquella licitación –originada en la gestión de Aníbal Ibarra, cuando Sarmiento fue precalificada en primer lugar- fue absolutamente correcta, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comandado ahora por Mauricio Macri decidió avanzar, adjudicar y firmar el contrato con Publicidad Sarmiento, la empresa que resultó calificada finalmente en primer término en esa compulsa. Hoy, a pesar del andamiaje jurídico que se logró montar, ese contrato está operativo. En todo este proceso fue muy activa la participación de quienes nos atacan, al punto que realizaron contactos políticos de alto nivel para evitar que se firme el contrato, buscando así privar de su legítimo triunfo a Sarmiento y sumarse al ahogo –de manera indirecta- a MDZ, acción concreta que empezó ya hace tiempo, cuando el Gobernador de Mendoza decidió discriminar al medio y no otorgarle publicidad oficial.
Ante el cariz de los acontecimientos, los accionistas de Publicidad Sarmiento y de Territorio Digital -esta última empresa la que contiene a MDZ Online- han decidido dar a conocer a la comunidad cuanto está ocurriendo, con el convencimiento pleno de que defienden a sus empresas desde la verdad pura y llana de los hechos. Y de que Mendoza necesita voces plurales que ayuden a componer el cuadro completo de la realidad, y no sólo una visión sesgada, recortada, que impida ver el opresivo sistema al que se han sometido varios miembros de la comunidad pública y privada.
La acción judicial, y las declaraciones indagatorias a Orlando y Eduardo Terranova –hemos visto- fueron seguidas con un aparatoso dispositivo mediático, que incluyó una buena cantidad de falsedades, entre ellas, algunas desopilantes, como aquella que pretendió instalar que concurrieron a declarar disfrazados a sus indagatorias, lo que reafirma la intencionalidad del ataque.
La acusación
En el proceso licitatorio del mobiliario urbano de la Capital Federal, Publicidad Sarmiento resultó calificada primero, y dos de los oferentes, uno de los cuales (Spinazzola SA) no podía acceder a la licitación por vías normales, iniciaron una causa penal para ingresar por la ventana lo que no pudieron forzar en la justicia administrativa, y se constituyeron en querellantes. El otro participante de la querella es una UTE (Unión Transitoria de Empresas) de la que participa el Grupo AlSur, íntimamente ligado a José “Pepe” Albistur, Secretario de Medios de la Nación.
La acusación dice, básicamente, que Publicidad Sarmiento utilizó certificaciones “ideológicamente falsas” de las ciudades de Mendoza y San Miguel de Tucumán, para mostrar una mejor posición en la licitación, que pudiese beneficiarla al momento de la evaluación de la oferta. En el proceso, Orlando y Eduardo Terranova fueron sobreseídos dos veces en instancias diferentes, y una misma cámara revocó la medida. En las últimas semanas un juez indagó a los accionistas de Sarmiento, y dictó un auto de procesamiento. Será apelado, y se dará batalla legal para demostrar que la empresa ha sido objeto de una maniobra injusta, arbitraria y antijurídica.
Entre los argumentos principales de su defensa, Publicidad Sarmiento demostró que los certificados denunciados son verdaderos, y sus contenidos se corresponden con la realidad, al igual que el resto de la documentación aportada, como corresponde.
Los accionistas de Publicidad Sarmiento, en su defensa jurídica, declaraciones y apelaciones, han sostenido la legalidad de su posición y la aberración jurídica a lo que son sometidos, cuya motivación más profunda debe buscarse en una necesidad compartida: Unos, pulsean con falsedades un negocio lícito que no pudieron obtener en una compulsa normal, por no reunir las condiciones requeridas por la Ciudad de Buenos Aires. Otros, buscan perjudicar a Publicidad Sarmiento, y a sus accionistas, y silenciar así a MDZ Online.
La acción contra Publicidad Sarmiento, MDZ, sus accionistas e integrantes de la organización va a seguir, montada sobre operativos mediáticos. No es una novedad, pero nos parece bueno informarlo. Sin embargo, no vamos a participar de “guerras de medios” ni batallas parecidas. Simplemente, nos vamos a concentrar en nuestro trabajo, y vamos a responder a cada ataque con la verdad, contando lo que ocurre, defendiendo un espacio de libertad que Mendoza –se ve en el crecimiento diario de MDZ- estaba demandando. Como dice el eslogan que acompaña nuestra marca, estamos en contra de la provincia que excluye. Más allá de las campañas, las difamaciones, y los montajes jurídicos para destruir, la pelea es clara: la de una Mendoza para todos.