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por MDZ
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El espíritu de la Vendimia se trasladó a la librería el Ateneo Gran Splendid, en Buenos Aires, durante la presentación de la tercera edición de Vinos de Argentina, libro que lleva la firma del reconocido consultor y enólogo francés Michel Rolland y del periodista mendocino Enrique Chrabolowsky.
La presentación en sociedad estuvo a cargo de la empresaria vitivinícola, Lucy Pujals de Pescarmona (foto), quien rescató la importancia del libro ya que difunde los avances y el prestigio de la vitivinicultura argentina en el mundo con datos estadísticos certeros.
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Luego de las palabras de sus autores y en el marco de la librería más elegante del país, los invitados -entre ellos, los periodistas Jorge Rial y Fernando Vidal Buzzi (foto)- pudieron degustar espumantes de Codorniu y vinos de las bodegas Luigi Bosca, Tapiz, Ortega Fournier, Altavista, Trapiche y Valderrobles.
Esta tercera edición cuenta con el prólogo del crítico norteamericano Robert Parker, fotografías del mendocino Federico García y ofrece una completa mirada sobre el crecimiento cualitativo de la industria. Para esta oportunidad Rolland y Chrabolowsky describen 320 vinos de 120 bodegas y cuentan con una completa actualización estadística, rediseño y la renovación total de las fotografías con que se ilustra.
“Estoy muy feliz por el éxito de este proyecto que iniciamos con Enrique hace cinco años”, dijo Michel Rolland. "La realización de cada edición, me da una oportunidad única: la de catar de una sola vez los mejores vinos de Argentina y evaluarlos. Eso no ocurre en ningún país y es una verdadera suerte poder trazar esta especie de mapa de la vitivinicultura que en cada nuevo libro actualizamos para los lectores de todo el mundo”.
A su vez Enrique Chrabolowsky expresó su satisfacción por el logro, “No es tarea fácil editar y vender libros en estos tiempos de instantaneidad. Sobre todo cuando se trata de ejemplares de esta característica, casi de lujo. Estamos orgullosos de haber trabajado con un equipo de Mendoza y por el apoyo prestado por las bodegas y su gente. Haber realizado una versión en portugués, fue otro desafío que pudimos superar”.
“Así como un buen vino me da muchas satisfacciones, hacer un libro me despierta la curiosidad y espero con mucha expectativa su salida. Me gusta sorprenderme con sus fotografías. En este último –dijo Rolland- siento que hemos alcanzado la mayoría de edad, es un trabajo maduro, estético y de gran utilidad. La difusión internacional que ha logrado, a veces me da sorpresas de gente que me lleva un libro para que lo firme, eso antes no me había sucedido.”