![]() |
Los conflictos frente al palco oficial parecen haber afectado el ritmo del Carrusel, a casi dos horas de su inicio aparecieron los primeros carros. Aún así, unas 400 mil personas alentaron el desfile de sus favoritas y disfrutaron el colorido de la fiesta popular.
Grupos tradicionalistas, al ritmo de bombos abrieron el Carrusel con puntualidad en los portones del Parque General San Martín, a las 10 de la mañana, cuando todavía no se llenaba de bullicio la avenida Emilio Civit y algunos cafés conservaban mesas vacías.
Con el General José de San Martín a la cabeza, interpretado por el actor Martín Neglia, avanzó en marcha ordenada el Regimiento de Infantería de Montaña 11, de Tupungato.
Sin embargo, dentro del parque, los carros departamentales eran todo preparativos, cansancio y nerviosismo. Algunos grupos folclóricos de murgas ensayaban sin cesar y los mendocinos aprovechaban la demora para tomarse fotografías con sus reinas favoritas.
En el palco ofiocial se vivían, mientras tanto, sentimientos encontrados. Por un lado la fiesta más popular de los mendocinos. Por el otro, las protestas y la noticia del fallecimiento de la suegra del vicegobernador Cristian Racconto.
Más allá de ello, y con la ausencia del gobernador quien esperaba a la presidenta, la atracción principal la marcó la megaestrella Mirtha Legrand. La señora de la televisión nacional acapara las miradas, los saludos y los comentarios de los presentes.
Reinas trasnochadas
Entre foto y foto, esperando arriba de su carro, frente a los Caballitos de Marly, Florencia Moreno Tous, Reina Nacional de la Vendimia 2008, alcanzó a contar que ella y la virreina, Julieta Gisel Navarro, durmieron muy poco anoche. “A las dos de la mañana nos acostamos y a las cuatro de la mañana nos levantaron para ir a la peluquería”, dijo haciendo señas y esforzando la voz sobre los sones de Bajo Fondo que acompañaron su carro. El escaso descanso no había dejado rastros en el rostro impecable de la soberana saliente.
![]() |
Otro de los carros que componen el bloque referido tradicional es el de los Huarpes, que antecede a los dos arados tirados con mulas y dos parejas de vendimiadores. También hubo carruajes antiguos, elementos tradicionales para las labores de campo y de la viña. Un carro de la tropa de uva y los sulkys precedieron al carro de las cuecas y los gatos donde bailarines folclóricos danzarán en esta especie de escenario móvil.
Entre medio de esos primeras muestras de la tradición cuyana, los turistas del resto del país alcanzaron a leer un cartel enorme con el con el mensaje: “Hay otro campo que no es sojero”, firmado por el Sindicato de Frutas y Hortalizas y la Asociación de empleados de Farmacia.
El bloque de las reinas fue abierto por la Reina Nacional de la Vendimia, a la que seguieron las reinas nacionales invitadas. Anticipando la llegada de las reinas departamentales, 220 murgueros de Mendoza presentaron tres cuadros vendimiales. El primero fue la cosecha, el segundo la elaboración del vino y, por último, el vino en las bodegas.
Luego desfilaron los carros de las colectividades. Allí se mezcló el sonido de las gaitas asturianas con los cascabeles de las comparsas representantes de Bolivia y de España, a los que sumó por primera vez una delegación de Croacia.
Grandes reinas
La reina de la tercera edad, Magdalena Yolada Sanchez, no dejó de saludar con una elegante sonrisa, al igual que toda su corte. El carro, que auspiciaba el Pami era acompañado por la murga la Bochinchera, el Centro de Jubilados Vivir en Plenitud y también por las Bastoneras de la Tercera Edad de Carrodilla. Todas y todos, demostraron que la alegría no tiene edad.
![]() |
Posteriormente, fue el turno de las reinas departamentales. En primer término, apareció la reina de la Capital de Mendoza y a continuación los carros de los 17 departamentos con sus soberanas y su corte.
El calor del mediodía y la espera fueron muy bien aprovechados por los vendedores ambulantes que, a lo largo de todo el recorrido, se apostaban en las veredas y proveían dulces, choripanes, gaseosas, helados, largavistas, sombreros. Antes del mediodía la mayoría se había quedado sin mercadería.
Cuando el cansancio de esperar estaba por llegar al límite, la gente que había viajado desde lejos para alentar a sus reinas encontraron la recompensa. “¡Reina, reina!” le gritaba una niña a la soberana de Las Heras y con una sonrisa y un saludo la pequeña se quedó conforme.
Otros, recolectaron también frutas, hortalizas, folletos, botellas de agua, algunos sánguches de asado y los turistas, principalmente, fotografías. "Es la primera vez que vengo, esto no se ve en ningún otro lado", comentó Carlos Mariuso, de la provincia de Buenos Aires, quien no quiso tomar con su cámara cada detalle del Carrusel.
Ningún carro lució tanto color como el de Rivadavia. Sin embargo, ante la abstracta composición de tubos de tela rojos, naranjas, verdes, amarillos, fuxias y azules se escuchó a alguien del público opinar que la soberana Jésica Vanilla parecía, más bien, “la reina de Mundo Mágico”.
Los carruajes de Guaymallén y Capital fueron acompañados por dos máquinas que utilizan las municipalidades para el cuidado de sus árboledas. En el Carrusel y la Vía Blanca esparcieron agua perfumada en el ambiente. A su paso las señoras cuidaban sus peinados, los que usamos lentes nos quedamos sin visión como si lloviera y que los más chiquitos se asustaban por el ruido insoportable. Al menos el perfume borró en partes la baranda que dejaron los caballos.
En la elección de la música que acompañaba a los carros, muy pocos departamentos escogieron la tradicional cuyana. La mayoría puso música moderna para que bailaran las reinas. Brillaron con originalidad el carro de Tupungato con un "tarimero" que no dejó de bailar en todo el trayecto y Godoy cruz con Andrea Capelli cantándole tango en vivo a la reina Nadya Estefania De Longo.
Encuentro de las hinchadas y mensaje para la presidenta
Cuando llegó a la esquina de Sarmiento y 25 de mayo, la candidata sancarlina, Vanina Gabriela Testa se llevó una sorpresa que la hizo llorar. La esperaba un cartel enorme, pancartas con su fotos y entre el grupo bullicioso su papá, Jorge Testa, era el que la alentaba con más fuerza. También con los ojos mojados el padre la comprendió: “Dos semanas sin ver a la familia ni a las amigas, cualquiera se emociona”, dijo a MDZ con el pecho rebosante de orgullo.
Minutos después también fue Vanina la primera reina que tuvo la oportunidad de dirigirse a la presidenta. Tomó el micrófono, le dio la bienvenida a Cristina y le dijo que engalana a los mendocinos con su presencia. Destacó, en el final de un extenso mensaje, el esfuerzo de los trabajadores en la tierra.
La hinchada del departamento de San Martín tenía además un trío de bombos. Los grupos que alentaron a las reinas de Rivadavia y Las Heras se destacaron haciendo bastante ruido.
![]() |
