Con gran desenvoltura, pasión y seguridad, Déborah Johann Molteni tiene una opinión formada sobre temas coyunturales. Así lo demostró este jueves cuando la Reina de la Vendimia de San Rafael se enfrentó a las preguntas de los lectores de MDZ en el videochat que tuvo lugar en la redacción del diario.
Gracias a una amiga, Déborah se presentó por el distrito Las Paredes y el domingo pasado –ya que la fiesta se suspendió el sábado por la lluvia- fue coronada como la soberana de San Rafael. Es dueña de una sonrisa perfecta, ojos bien celestes y cabello rubio.
Hija de una virreina departamental, Déborah cambió su rutina diaria. De trabajar en una casa de deportes vistiendo conjuntos de gimnasia, ahora se sube a los tacos –que añade a su 1,74 de estatura- y usa capa y corona. Convencida de que “los niños son nuestro futuro”, esta soberana que tiene 21 años comenzará el pre universitario de Magisterio.
En este sentido, uno de los lectores le preguntó a la sanrafaelina si tiene idea de cuánto gana un maestro. Déborah respondió: “Sí. Sé lo difícil que es. Pero, esto es vocación y prefiero trabajar de lo que me gusta”. En una firme postura, la soberana se manifestó de acuerdo con el reclamo gremial: “Los maestros no ganan lo que tienen que ganar. Hay que tener en cuenta que el trato con los chicos no es fácil porque ellos necesitan la contención que les falta en la casa.”
A medida que transcurrían los minutos, los lectores se enganchaban cada vez más con las respuestas de Déborah y las preguntas continuaban. “Quiero ayudar a los agricultores y a los niños durante mi reinado” y “creo que la reina puede ser un intermediario entre el gobierno y la gente” fueron las expresiones elegidas por la sureña para contestar qué objetivo tiene para este tiempo vendimial.
En cuanto a la polémica que siempre se genera en torno a San Rafael como “una provincia aparte”, Déborah minorizó la frase y dijo “somos un departamento más”. A continuación, habló de las bondades de este lugar mendocino y realizó una crítica para que las autoridades municipales tengan en cuenta.
“Creo que San Rafael está bien explotado a nivel turístico; lo que no están bien son los precios. Se les va un poco de las manos. Que sea todo muy caro no atrae a los turistas, los corre”, manifestó la reina a los lectores y, de pasó, aconsejó hacer cumplir lo que exige Defensa del consumidor: mostrar los productos y las etiquetas con sus precios.
Por último, Déborah demostró tener bien claro su paso por esta Vendimia: “Sé que es una competencia, pero no hay que verlo sólo de ese punto de vista”. De todos modos, esta soberana ya sabe cómo va a vivir esta competencia: “No es sólo participar de esto y desaparecer. Quiero ponerme a disposición de los agricultores porque este año han sido muy afectados por las contingencias climáticas”.