Estamos iniciando un nuevo año, la hoja está en blanco, quizás nos quedemos contemplándola así de pulcra o, por el contrario, decidamos escribirla, borronearla, llenarla de ideas, probar qué gusto tiene, mancharla de vida. Podemos también poner el motor interior en O km, no para abandonar la experiencia adquirida, sino para renovar el enfoque, frotarnos los ojos para reorientar la mirada, respirar hondo y elegir cómo transitar este 2012.
En esta búsqueda, llega la recomendación de algún conocido, ¿porqué no te conectás con alguna terapia “alternativa”? y, cuando queremos acordar nos encontramos con que hay muchas disciplinas con millones de enfoques no convencionales orientadas a llevar una vida mejor… Sin embargo y, en el arranque del tema, me parece conveniente partir por la idea de que la disciplina más sanadora y el terapeuta más efectivo están en nosotros mismos, ligados a nuestra voluntad y fortaleza interior; el resto de los caminos son muy buenos y altamente recomendables porque nos alumbrarán la búsqueda, son como una cajita de herramientas que facilitarán el proceso, pero el verdadero artesano reside en cada uno y si buscamos únicamente afuera nos perderemos la satisfacción de encontrarnos con nosotros mismos.
¿Qué son las Terapias Complementarias?
Actualmente se le llama así a las terapias como el Reiki, la acupuntura, la osteopatía, o el yoga que no desplazan a la medicina tradicional, al contrario, son cada vez mejor recibidas dentro de este ámbito porque procuran mejorar la calidad de vida y, en el contexto de algún malestar o enfermedad, colaboran para que la sanación sea más pronta y mejor.
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Luciana Lona Crnko. Especialista en Reiki Usui con una Maestría en la Práctica. |
En la actualidad varias terapias se están integrando a la medicina traidicional, hace un tiempo que la acupuntura y la homeopatía participan en congresos de Cardiología; además de ser reconocidas y aceptadas dentro del sistema hospitalario de países del primer mundo. El Reiki, por ejemplo, forma parte de los planes de cobertura médica de las obras sociales en Suiza; en España, Portugal, Francia y Estados Unidos se reconoce su práctica y se hacen reintegros. En Colombia, quienes ejercen la sanación pránica son agentes de salud; en Centroamérica y Brasil hay una gran apertura a todas estas técnicas, por el respeto que se ha mantenido hacia las culturas originarias que han estado, desde siempre, muy conectadas a la medicina natural. La Universidad de Buenos Aires ha iniciado un Post Grado de Medicina Integrativa que incluye varias terapias; en el Hospital de Pediatría Garrahan se les hace Reiki a los niños con enfermedad oncológica. En Mendoza, el “Hospital de Día” de Palmares ha incorporado a una maestra que realiza Reiki pre y post quirúrgico. Según la experiencia de Luciana Lona Crnko, “las sesiones de reiki son tan importantes para los médicos como para los pacientes, porque ellos necesitan que el paciente entre al quirófano en condiciones de tranquilidad, serenidad y confianza. Me ha pasado atender a pacientes en estado casi de pánico, tiritando, que luego del reiki se relajaron al punto de quedar dormidos. Esta práctica, además de disminuir el estrés y la ansiedad previos, y de brindar un efecto relajante, favorece el proceso de metabolización de la anestesia agilizando el alta del paciente.
Abordar al ser en su totalidad
Una de las grandes diferencias con la medicina alópata o convencional es que estas terapias tratan a la persona en su integridad. Carolina Abril, Licenciada en Kinesiólogía, especializada en España y Alemania donde practicó técnicas innovadoras dentro de la medicina convencional y, posteriormente, se contactó y comenzó a implementar terapias complementarias como la Osteopatía bio energética celular, afirma, “la medicina alópata dice, el cuerpo está dando señales, apaguemos estas alarmas, ¿tengo fiebre?, apaguemos; cuando lo que hacen otros enfoques terapéuticos globales es no apagar el síntoma sino ir a su origen”.
La osteopatía concibe al cuerpo básicamente como energía, realiza un trabajo de desbloqueo
mediante una técnica manual que libera al pericardio, centro de las emociones, de la memoria de los episodios que sufrió. “Un evento traumático queda registrado como una lesión osteopática de la que el cuerpo guarda memoria. Lo primero es la lesión de las vísceras que, al estar gobernadas por el sistema autónomo entran en tensión y con el tiempo, comienzan a empujar la estructura ósea. Si tenés un dolor en la muñeca es que hay algo a nivel orgánico hace tiempo. En osteopatía, lo último que se lesiona es la estructura”.
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Patricia Bordas. Prof. de Educación Física. Especializada en Ashtanga Yoga. Ejerce la Práctica de la Sanación Pránica. |
Angor es angustia, contracción. Dilatación es amor, apertura. La célula para estar sana debe estar abierta para que haga un buen intercambio de metabolismo, si está contraída se va a enfermar. “En osteopatía, el desbloqueo quizás genere un poco de dolor porque el cuerpo comienza a depurarse de una dinámica que durante años no le fue saludable. Si te toco la cabeza y te duele más, quiere decir que el cuerpo se está moviendo en busca de una mejoría, está realizando ajustes. En cambio la medicina tradicional te dice, no te tiene que doler más la cabeza tomate esta pastilla y se te cura”, comenta la kinesióloga que realiza osteopatía bioenergética celular.
Esto nos dirige a otra concepción de la salud y la enfermedad. Nuestro cuerpo llama la atención de un problema más profundo conectado a nuestra mente y emociones. Es el último estadio en el que se manifiesta un problema. “Estas terapias comprenden a la persona en una totalidad que abarca el presente, y el pasado manifestado en su presente. Todo aquello que traemos hoy puede tener su origen tiempo atrás en nuestras relaciones y vínculos afectivos”. Según explica Patricia Bordas, profesora de Ashtanga Yoga, quien además aplica la técnica de Sanación Pránica, aprendida en Río de Janeiro, Brasil. “La curación pránica consiste en una metodología de pasos muy claros, una limpieza en donde se trabaja escaneando los chacras que son el punto de unión entre el cuerpo físico y el cuerpo energético, asociados a las glándulas, para detectar aquel que esté en desequilibrio y luego limpiarlo y energizarlo. Habitualmente cuando hay una descompensación, por ejemplo un dolor de estómago o gastritis, se limpia y energiza ese chacra puntualmente o el correspondiente a la parte del cuerpo afectada. Este tipo de terapia también se orienta a través de otra técnica específica al sistema nervioso central, se llama psicoterapia pránica.”
La enfermedad como camino de descubrimiento
Si bien las terapias pueden ser un camino o herramienta para prevenir, mejorar o curar alguna dolencia física, también hay que hacerle un espacio a la enfermedad como un proceso de aprendizaje. ¿De qué tengo que curarme?, ¿cómo debo acompañar este proceso?, ¿lo debo combatir o es un estado que me acerca al autoconocimiento, a otra comprensión de la vida?”.
En el marco de estas terapias, se trata de abrazar la enfermedad más que de combatirla. Es decir, comprender, conectarse con uno para descubrir qué nos está mostrando. Según Luciana Lona “cuando comenzás a observar la vida con estas ideas, vas ampliando tu juicio y la enfermedad la ves como un proceso, que no deja de ser doloroso, pero que puede transitarse con entereza”.
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Coty Campoy. Paisajista. Practicante de Ashtanga Yoga y Técnicas Energéticas Pleyadianas. |
¿Por qué algunos mantienen la práctica de una disciplina y otros no?
Coty Campoy, es una reconocida Paisajista de nuestro medio, a quien la búsqueda de respuestas a situaciones de dificultad llevó a practicar el yoga y descubrir otras técnicas que decidió aprender para devolver a otros, los beneficios recibidos. Hace un tiempo que la paisajista realiza la técnica de canalización de energía Pleyadiana. Según comenta “quien toma contacto con estas disciplinas o terapias ya está en un camino de búsqueda personal del que difícilmente se aparte. En mi caso, he descubierto también que me da otra visión de mi profesión, me ayuda a estar conectada a la naturaleza, a la tierra, al paisaje como un todo sensible, que hay que cuidar, a tener una visión de pertenecer a un todo universal”.
La profesora Patricia Bordas está convencida de que, lo que mantiene a las personas realizando la práctica del Ashtanga Yoga es “la gratificación y el cambio que se experimenta en varios aspectos y planos de la vida. Aquella persona que viene sólo para realizar una práctica física dura un mes y se va, pero quienes buscan otro tipo de herramientas para el autoconocimiento mantienen la práctica. Creo, particularmente, que la mayor satisfacción o resultado después de una sesión de Ashtanga es la sensación de equilibrio y de que nuevamente está todo en su lugar. Podría relacionarse quizás con una droga de la felicidad, ¡risas!
¿Podemos ser nuestros propios dadores de terapia?
Hay muchas disciplinas, como caminos, pero hay que tener presente que la solución no está afuera. Calmar esa avidez que nos lleva a una permanente necesidad de búsqueda y darnos cuenta de que la saciedad la tenemos que encontrar adentro nuestro, sea cual sea la disciplina o terapia que escojamos realizar.
“Es muy interesante cuando la persona se abre y ella misma tiene la posibilidad de buscar el motivo que pueda estar generando un problema, conectarse consigo y descubrirlo enriquece el trabajo de una terapia”. Afirma la reikista Luciana Lona, quien también comenta que, “lo ideal es que la persona se haga cargo de su tarea. Para mi es un regalo cuando, después de haber hecho un grupo de sesiones, un practicante me pide hacer el nivel para poder hacerlo con libertad y dárselo a otros. Por otro lado, no es el reikista el que está sanando, sino la propia persona. El 50% lo hago yo porque soy el canal el otro 50% es de cada persona.
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Carolina Abril. Lic. en Kinesiología. Especializada en Terapias Complementarias, entre ellas la Osteopatía Bioenergética Celular. |
También es importante entender que si ténes un problema y no tenés la decisión personal de hacer un cambio, sea la disciplina que sea, no va a resultar. Esta la opción de ir al psiquiatra para que nos recete alguna píldora cada vez que nos sintamos mal, pero también está el deseo de superar una situación, enfrentar una dificultad buscando otras herramientas. La disposición y la apertura deben partir de nosotros, entonces el afuera se va a ir acomodando. Cuando cada cosa está en su lugar la energía fluye, y podés sortear los obstáculos. Se dice que los golpes vienen bien porque de ellos se aprende, pero debemos ir más allá, enfrentar la situación, aprender y seguir adelante. En opinión de Patricia Bordas, “esto es una constante en la práctica de Ashtanga Yoga, basada en una serie de posturas que se concatenan siempre en un mismo orden, en donde no podés saltear una porque te prepara para la siguiente. Cuando encontrás una dificultad en la rutina, hasta ahí llegaste, terminó tu serie y cuando pudiste avanzar es porque el cuerpo comenzó a abrirse. Esto tiene su parangón en la vida diaria, cuando no estás preparado, es difícil dar el paso siguiente. También podemos plantearnos, cómo procedemos ante las dificultades, ¿nos dejamos fluir o nos estancamos?”.
Terapias… entre la religión y la espiritualidad
Hoy independientemente de la religión que profesemos o no, estamos necesitando espiritualidad, entendida como un soporte frente a las dificultades, el reconocimiento de una fuerza interior en cada persona.
Sin embargo, cada uno puede apelar a las figuras espirituales que le sean más afines, para algunos será Jesús, para otros Saint Germain, o un abuelo muy querido.
Según Luciana Lona, “el reiki es una técnica energética y científica, a la vez es muy amorosa y espiritual. Diría que lo que lográs hacer con el reiki es un contacto con tu Yo Superior, con tu alma y lo que eso te genera es sentir que sos parte de un todo, del Universo, lo que te hace muy conciente de que esto no es todo. Esto es corto, es un tiempo, y esa conexión con el yo superior con nuestra alma, con esa energía amorosa es muy nutritivo. Por eso el reiki es tan especial, llegás a planos espirituales muy elevados, sin necesidad de conectarte con maestros, estás conectado al universo de una manera muy superior”.
Hacia la conquista del interior
Se puede crear la idea de que uno tiene la salud asegurada practicando estas disciplinas, sin embargo, no se trata de conquistar lo inconquistable…
Para Patricia Bordas, “nuestra cultura no tiene enfrentado todo el proceso completo, se quedó con una parte, la última es tan importante como la primera: Nacemos, crecemos y morimos.
Está lo que se nos presenta, también hay que trabajar en la aceptación. La muerte es parte de la vida, como la enfermedad parte de la salud y viceversa.
Con estas prácticas, vas a vivir más feliz, lo que vas descubriendo a través del autoconocimiento es que el día a día es la felicidad, el bienestar”…
Para Coty: “La práctica de una disciplina integradora del ser te lleva a aprender y evolucionar, pretender alejarse de todo aquello que nos presenta la vida no sirve, porque es en la vida diaria donde debemos fortalecernos, sino, no hacés experiencia, no vivís”
Para Luciana: “Con estas técnicas creo que se pueden obtener beneficios para la vida, y también para la muerte. Tenés otra conciencia, la vida es un aprendizaje y lo que cuesta está porque tiene que estar, porque hay algo que aprender. Es en este nivel de conciencia cuando sentís que conquistaste algo que te da una paz que no te puede quitar una situación externa.
Vegetarianismo, sutileza del alma
En estos momentos, todos en mayor o menor escala, nos estamos planteando cómo cuidar mejor nuestro cuerpo y mente, intuyendo o a ciencia cierta, que dicho cuidado se hace extensivo por ley natural de “causa y efecto” a nuestro maravilloso planeta, nuestro macrocosmos e invaluable hogar. En términos prácticos surgen varias herramientas, desde la practica del Vegetarianismo, Veganismo, Yoga, implementando sistemas de energías autosustentables, cultivos ecológicos, materiales biodegradables y demás. Intrínsecamente, estas acciones surgen en lo profundo de la conciencia, tienen un disparador, un motor de cambio, un eje invisible que es el despertar de la sensibilidad del alma, la sutileza del espíritu, el mismo que históricamente motivó al humano a ir en pos del bien común como también hacia la búsqueda del bienestar interior. El Vegetarianismo y Veganismo se presentan hoy como una de las tantas herramientas prácticas para colaborar, por ejemplo, con el cuidado del medio ambiente y la salud.
Nuestros hábitos alimenticios impactan en el Medio Ambiente
Cultivar cereales y legumbres para alimentación vacuna requiere de muchísima más cantidad de agua y tierra que destinar estos cultivos directamente a la alimentación de las personas. Alrededor de cuarenta individuos podrían alimentarse con los cereales que producen 225 g de bife criollo; La mitad de la tierra del planeta esta siendo utilizada para criar y alimentar ganado, pulmones verdes como el Amazonas están siendo deforestados, desechos contaminantes como el gas metano emanado del ganado, contribuyen a acrecentar el efecto invernadero. Sobre la dieta y la salud, bien sabidos son los múltiples beneficios reconocidos por organismos oficiales tales como ADA (Asociación de Nutricionistas Americanos), quienes se explayan argumentando que “las dietas vegetarianas apropiadamente planeadas son saludables, adecuadas en términos nutricionales y presentan beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de determinadas enfermedades”.
Por otro lado, la OMS (Organización Mundial de la Salud) declara que “las investigaciones médicas y científicas apuntan claramente a relacionar factores nutricionales con el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, hipertensión, infarto, varios tipos de cáncer, osteoporosis, diabetes y otras enfermedades crónicas. Este conocimiento es hoy suficientemente contundente para capacitar a los gobiernos a evaluar la calidad de los patrones alimentarios nacionales, detectar riesgos, y así, proteger a su población por medio de políticas que den preferencia a alimentos saludables”.
Todas estas prácticas, ya sean de salud o medio ambiente, sugieren una acción meramente externa cuando, en realidad, son la manifestación, expansión o consecuencia de un sentimiento muy interno. Un estado de conciencia, un diagnostico del Alma, el desarrollo de la sensibilidad humana que nos distingue de una piedra, esa que es capaz de trascender y cambiar paradigmas y estereotipos instaurados en el seno de la sociedad, familia y costumbres, tales como los imperantes y nocivos hábitos alimenticios, modificándolos según las circunstancias actuales. Actualmente nuestro hábitat, nuestro no ya tan verde hogar, reclama y clama “Conciencia, Paz y Protección” hacia todos los seres sintientes, sin discriminación social, cultural, religiosa, política, de genero ni de especie.
El Veganismo o vegetarianismo puro es la práctica de la justicia hacia los animales, rechazando todo tipo de explotación que se realice sobre ellos, ya sea para alimentación, vestimenta, diversión y experimentación. La dieta esta basada en alimentos que no contengan ningún ingrediente animal, o sea de origen 100% vegetal, así mismo se seleccionan vestimentas 100 % vegetales, y se participa activamente en la abolición de la esclavitud animal en sus diferentes manifestaciones.
Por: Maha Santos, fundadora de la ONG “Alimentos sin fronteras”. Titular del Restaurante “Govinda Vegetarian” Chef de cocina Internacional, con especialidad en gastronomía Indiana. Activista por los derechos animales. www.govindavegetarian.com