La palabra té proviene del chino y actualmente por su carácter universal ha sido traducida a todos los idiomas y dialectos… Tea en inglés, thé en francés o tee en alemán, son términos con los que se llama a esta bebida especial, una de las más antiguas y veneradas del mundo, además de ser la más consumida después del agua natural.
Para algunos, simplemente una bebida, para otros una profunda filosofía. El té es cultura, es tradición, posee una historia compleja y dinámica sobre la cual hay un universo interesante para aprender… ante una taza de té se han tomado decisiones cruciales para la humanidad, por su causa se han desencadenado guerras, a su amparo se ha construido la economía de muchos países y en torno a su imagen se refleja la cultura asiática en todas sus expresiones artísticas; la pintura, la música, la poesía lo contienen en sus diversas manifestaciones. Muchos relatos hablan del descubrimiento del té, diversas leyendas se refieren a sus orígenes y en ellas el té nace de una manera “casual “.
La más popular de estas narraciones cuenta que en el año 2737 ac. El emperador chino Shen Nung descubrió en forma fortuita una bebida que habría de perpetuarse a través de distintas culturas. Cuenta la leyenda que Shen Nung, “ el labrador divino”, cultor de la medicina y la herbolística, deseaba mejorar la salud de los humanos que vivían bajo sus dominios porque esto tenía consecuencias en sus espíritus. Por este motivo, ordenó que sus súbditos hirvieran el agua antes de beberla como medida de higiene. Un día de mucho calor, cuando el mandatario realizaba su caminata habitual, decidió descansar a la sombra de un árbol esperando que su tazón de agua hirviendo enfriara para poder beberla. Fue entonces que una ligera brisa sopló y algunas hojas del árbol silvestre cayeron en el agua y comenzaron a cambiar su color. El emperador, por curiosidad, esperó un poco para acercar sus labios a la infusión nacida por azar… Gran sorpresa fue la suya al descubrir que ¡jamás había probado un néctar semejante, tan suave, tan exquisitamente relajante!. No solo su sabor, también sus propiedades reparadoras llamaron su atención. El árbol silvestre sin nombre, se transformó en lo sucesivo en el té.
Otra leyenda, de origen japonés, habla del descubrimiento del Té que hizo en el año 495 ac Bodhidharma, misionero budista de la China, fundador del Budismo Zen y de la práctica de la meditación. Cuenta la historia, que un día mientras meditaba frente a una pared, lo invadió el
sueño y se quedó dormido. Al despertar, sintió tanta irritación por su debilidad que se cortó los párpados y los tiró al suelo. Los párpados echaron raíces y de ellos crecieron hojas verdes que dieron origen a una bebida que hacía desaparecer el cansancio y reestablecía las energías, que no era otra cosa que el té.
La primera taza acaricia mi garganta y mis secos labios. La segunda rompe los muros de mi solitaria tristeza. La tercera busca mis estériles entrañas para encontrar allí miles de extraños ideogramas. Con la cuarta, el dolor de las injusticias pasadas desaparece a través de mis poros. La quinta purifica mi carne y mis huesos. Con la sexta entro en contacto con los inmortales. La séptima y última taza me proporciona un placer tal que sólo siento el soplo del viento fresco levantándose en mis mangas. Dejadme cabalgar sobre esta dulce brisa y partir flotando“.
Lu Tung. Escritor.
Más allá de su carácter fantástico, estas pintorescas leyendas alimentan la tradición y el espíritu místico de la bebida oriental. Hoy se considera a la China como cuna del té, tierra de su nacimiento. Se cree que sus arbustos, han crecido en forma silvestre en aquel país desde hace unos 5000 años, aunque su cultivo data de unos 2000 años atrás. El té es la bebida nacional de la China y aún hoy todo invitado es agasajado con una taza de té como símbolo de amistad.
El té forma parte de la cultura asiática no solo como un tónico medicinal, una bebida importante o una costumbre popular, sino también como un símbolo de Estado. Con un poema del escritor Lu Tung que ha trascendido todas las generaciones y culturas concluimos este primer sorbo de descubrimiento, primer paso del camino del té, hasta reencontrarnos en una próxima edición.
Asesoró: Lic. Silvina Fortuny. Sommelier de Té. Tea and Company. www.teandcompany.com.ar
info@teandcompany.com.ar.
Tucumán 185 esq. Almirante Brown. Godoy Cruz. 4247815.