Ensalada de salmón ahumado, rúcula y pomelo rosado
Ingredientes:
• 2 plantas de rúcula (de hojas pequeñas y tiernas)
• 200 gr de salmón ahumado
• 150 gr de queso parmesano
• 2 paltas en rodajitas
• 2 pomelos rosados
• 50 gr de avellanas
• 1 pocillo de aceite de oliva
• 3 cucharadas soperas de aceto balsámico
• 1 cucharadita de aceite de sésamo (opcional)
• sal y pimienta
Elaboración:
Para preparar nuestra ensalada, se lavan muy bien las hojitas de rúcula, se retiran los palitos (ya que pueden resultar molestos en la boca) y se reservan las hojas.
Se pican las avellanas grandes y se tuestan. Para esto, se colocan en una sartén solitas (no hace falta poner nada de materia grasa porque las avellanas tienen sus propios aceites esenciales y los liberan con el calor) y se llevan a fuego bajo, se remueven constantemente hasta que estén apenas bronceadas. No te entusiasmes en el fuego, que si quedan muy tostadas se pueden poner amargas. Una vez listas, se reservan.
Se pelan los pomelos retirándoles toda la parte blanca (porque es amarga ¡y arruinaría el sabor de nuestra ensalada!).
Se ralla el queso parmesano con la parte más gruesa del rallador y se reserva también.
Para la vinagreta, se colocan en un frasquito con tapa (o un tupper) el aceto, sal, pimienta y aceite de oliva y de sésamo. Se tapa y se sacude enérgicamente, como si fuera una coctelera. La intención es lograr una emulsión con los ingredientes y para eso ¡hay que sacudir mucho!
Ahora sí, a servir la ensalada. Para esto se colocan en un bol todos los ingredientes, se rocían con la vinagreta, se revuelven bien y se lleva a la mesa. ¡Aplausos para vos!
Tips:
• Con “lavar muy bien las hojas de rúcula”, me refiero a un buen lavado, hoja por hoja, bajo el chorro de agua de la canilla.
• El aceite de sésamo se consigue en las dietéticas del mercado central. Combina muy bien con los ahumados y si la podes sumar a un montón de comidas como pollo, cerdo, salteados, salsas para pastas y mucho más.
• Procurá que las paltas para esta ensalada estén cremosas pero firmes, para que al remover la ensalada, estas no se desarmen arruinando la presentación.
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Maridaje:
Anteriormente hemos hablado de los distintos tipos de maridaje, así como existe el "maridaje regional" (combinar los alimentos con las bebidas propias del lugar), existe el "maridaje por contraposición" (combinar alimentos de sabor amargo con bebidas dulces). Y también, entre otros maridajes está el "maridaje estacional" (combinar alimentos livianos con bebidas frescas en verano y comidas calientes y elaboradas con bebidas más tánicas y corpulentas que se beben a temperaturas más elevadas) .
Por eso, para esta ensalada nada mejor que una buena copa de vino blanco fresco de esos que se beben a 6° u 8°. Mientras más fríos, mejor.
Una excelente opción podría ser un Sauvignon Blanc, con notas tan características a frutas y flores blancas, perfumado y extremadamente fresco, sus aromas van a resaltar el sabor del salmón y se van a unir con el pomelo.
Si designamos esta ensalada para acompañar a otra comida podríamos seleccionar un vino rosado (por su temperatura continuaríamos con la línea de vinos frescos), cuya versatilidad va a hacer que vaya con cualquier acompañamiento que le demos.
Sea blanco o rosado el vino es para disfrutarlo y compartirlo.