Gino Costa

"Hay que tener equipos al frente de Seguridad"

Ex ministro del Interior del Perú, experto en seguridad y consultor de la ONU.

La seguridad pica y molesta en toda Latinoamérica; ¿en dónde no?

Pero si fuera solo eso no sería tanto problema. La inseguridad hiere, mutila, discapacita y mata en los países de la región en una dimensión que hace que aquí tengamos, por ejemplo, el 42 por ciento de todas las muertes que se producen en el mundo entero por uso de armas de fuego.

Como para casi todos los temas de la vida diaria, hay libros, recetas, discursos, profecías y ponderaciones. Pero lo que importa, en materia de seguridad, es que todo eso vaya acompañado de experiencias concretas. Y, si son exitosas, mejor aun.

En Chile, no hace muchos días, se llevó a cabo un encuentro de expertos en la materia convocados por la Red Latinoamericana de Policías y Sociedad Civil, una mixtura que conforma una experiencia coordinada desde Brasil por la ONG Viva Rio y que abarca a diez países.

MDZ siguió las instancias del encuentro, desde Santiago de Chile. Allí, invitado por esta Red estuvo presente una persona que es considerado como un verdadero especialista en la gestión pública de la seguridad: el peruano Gino Costa.

Fue primero viceministro de Fernando Rospigliosi y luego Ministro del Interior en su país, en los primeros meses de Alejandro Toledo en la presidencia.

En su currículum se destaca, generalmente, su paso por el poder, desde donde pudo avanzar en el conocido Plan de Reestructuración de la policía peruana.

Pero hay que decir que no venía del vacío: es miembro del Instituto de defensa Legal (IDL), presidió el Instituto Nacional Penitenciario, fue Defensor Adjunto de Derechos Humanos y trabajó en diversos organismos de las Naciones Unidas, primero, en el Centro de Derechos Humanos de Ginebra, Suiza y luego en misiones de paz en Nicaragua, Honduras y El Salvador.

En este último país, participó en la creación del cuerpo de policía.

Digamos, como datos colaterales que es abogado, pero complementa su profesión con un doctorado en Historia de la Universidad de Cambridge, Inglaterra.

Salimos del salón de actos de la Policía de Investigaciones de Chile y nos dirigimos al comedor.

Allí, merendaban cientos de futuros policías chilenos que estudian en la reconocida entidad que forma a la policía civil que complementa la labor de los Carabineros, la policía militar del vecino país.

De qué otra cosa podríamos hablar si no de la ansiedad por contar con más tranquilidad en nuestros lugares de residencia.

Aquí el breve pero fructífero diálogo:

- ¿Es necesario empezar desde “cero” en materia de seguridad para poder hacer las cosas bien?

Hombre, yo creo que en la mayoría de nuestros países ya hay un trabajo acumulado sobre el que hay que construir. Ese trabajo que se ha ido acumulando tiene que ver con el gobierno de la seguridad, con las reformas de los cuerpos policiales. Hoy tenemos una acumulación de diferentes miradas sobre cómo desarrollar las políticas de seguridad y no solamente sobre lo policial. De manera que no creo que tengamos que comenzar desde cero.

- ¿Cree que, realmente, se ha construido un bagaje de experiencias? ¿Por qué no se ven los resultados?

Cada uno de nuestros países tiene sus experiencias. En algunos casos con mayor o con menor incidencia en los resultados, pero también hay que tener en cuenta que la tarea de llevar seguridad a la población no es una tarea fácil. Hay que reformar estructuras viejísimas y acostumbradas a otra cosa, en forma simultánea a que te pasan las cosas que preocupan y alteran a la gente.

- ¿Cuál fue su experiencia en el Perú?

Pues, mira: mientras intentábamos llevar a cabo cuestiones de fondo, sucedía que la resistencia lógica a los cambios impedía dar solución a los problemas de inseguridad, porque cuando uno tiene que reformar, metiendo mano a los altos mandos, éstos reaccionan…

- …Son ellos los que están al frente de la fuerza, en definitiva, ¿no?

Pues, ¡claro! Y cuando haces esto sin respaldo…puedes estar generando más problemas…

 -…Pero entonces, ¿es imposible reformar nuestras policías?

No. Y, de hecho, hay logros sustanciales. En Perú mismo, a pesar de tantas dificultades, logramos avanzar sustancialmente. Lo que ocurre con los jefes policiales es muy diferente a lo que pasa, muchas veces, con las reformas de las fuerzas armadas. Hay una broma un poco en serio que circula y que dice que “las reformas militares se hacen mientras los generales juegan al golf o al tenis”. ¡Pero las policiales se hacen con los jefes conteniendo movilizaciones populares, disturbios, resolviendo problemas en el territorio! Es más difícil de avanzar en este punto.

- ¿Podremos ver mejoras en la seguridad en nuestros países?

Yo soy optimista. De un tiempo a esta parte hemos pasado de darle la responsabilidad total de la seguridad a la policía a tener verdaderos equipos profesionales en las áreas respectivas. En cada uno de nuestros países se fueron conformando, desde cero, equipos que con una mezcla de conocimientos científicos y experiencia en el terreno ha logrado generar una expertís en la materia que no es menor, y que cubre un espacio que estaba realmente vacío hace algunos años y ahora no.

- ¿Se puede decir que hay equipos en Latinoamérica, pero que no consiguen resultados porque no dialogan, no intercambian sus experiencias?

Puede ser. Pero cada vez hay mayor intercambio. Valoro notablemente que haya experiencia civil al frente de las policías porque debe ser gobernada por civiles. En mi corta experiencia de dieciocho meses al frente del Ministerio del Interior y como viceministro –que también lo fui- descubrí que es un valor agregado importante que la civilidad se haga cargo de gobernar y que no delegue en las corporaciones esa responsabilidad.

- ¿Qué hay que hacer para que haya seguridad?

En primer lugar, buenas evaluaciones. No sólo hacia fuera, hacia la sociedad, sino hacia el interior de quienes tienen la tarea diaria de enfrentarse con la delincuencia. Hay cosas importantísimas que deben ser solucionadas y, de acuerdo a lo que logramos hacer en Perú, puedo mencionar las mejoras en la calidad de vida de cada policía, por ejemplo. ¡Alguien debía ocuparse de defender sus derechos!

- ¿Fue buena la experiencia de creación de la defensoría del Policía?

No solo fue buena, sino que motivadora. Todos los policías son constantemente acusados de violar los derechos de las personas. Pero nadie se ocupaba de los de ellos. Creamos la primera Defensoría del Policía de América Latina y su rol fue impecable. Los policías comprendieron que la reforma no era en su contra, sino a favor de todos.

- ¿Cuál fue la idea?

El reto de la Defensoría fue contribuir a evitar el abuso y la indiferencia frente a las necesidades de los miembros de la institución policial, sin socavar la imprescindible disciplina interna.

- ¿Allí designaron a una mujer de gran prestigio, tengo entendido, lo que ayudó mucho a prestigiar también la reestructuración policial?

En ese entonces, yo era viceministro y el ministro Fernando Rospigliosi tomó la decisión de nombrar a Susana Villarán como la primera defensora del policía. Villarán es una antigua militante de los derechos humanos y antes de hacerse cargo de la Defensoría fue una exitosa Ministra de la Mujer. Y fíjate que cuando estaba realizando su gestión como defensora, fue elegida integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Yo creo que como suele suceder en las etapas fundacionales de las instituciones, las características de la persona que ejerce el cargo son fundamentales y le imprimen a la institución el sello, la autoridad y el prestigio de ésta.

- ¿Fue posible, funcionó?

No sólo que sí, que funcionó y bien, sino que es una de las instituciones que perduran aun después de nuestra salida del gobierno.

- Ese último es un tema central, desde mi punto de vista: cambian los gobiernos y cambian las políticas. ¿Pasa eso en todas partes?

Es parte del aprendizaje de los países que estamos construyendo experiencia. Pero yo creo que cada vez va a pasar menos, porque se están consolidando equipos profesionales, que no miran las mezquindades, sino las cuestiones fundamentales que hacen a una política de seguridad. Eso que dices pasa en nuestros países con demasiada asiduidad, pero yo creo que se está girando hacia formas más perdurables de ejecutar las acciones y políticas que tienen que ver con la seguridad de las personas.

- Finalmente, ¿cómo pasamos de los discursos efectistas y de los debates interminables a las acciones concretas y efectivas en materia de seguridad?

No se si hay una fórmula, pero en general ya lo he dicho. Confío en los equipos. En los equipos capacitados y con vocación y capacidad de hacer frente al problema o a los problemas, porque en nuestra realidad no sólo hay que hacerle frente a la delincuencia, sino a las reestructuraciones y replanteos o reformas de las propias instituciones policiales. Todo eso se hace con apoyo, con recursos pero, centralmente, con un equipo profesional que sepa lo que tiene que hacer.

Opiniones (2)
24 de septiembre de 2017 | 10:10
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24 de septiembre de 2017 | 10:10
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  1. ESTA GENTE ES IGUAL QUE UD. PLANTAN IDEAS QUE EN SU LUGAR DE ORIGEN NO LE DAN NI BOLA, POR QUE NO VA A DECIR AL PERU QUE TIENE LA SOLUCION PARA LA INSEGURIDAD, DONDE LINCHAN VIOLADORES, LADRONES, HOMICIDAS, LA JUSTICIA LA ESTA TOMANDO EL PUEBLO ANTE POLITICAS INUTILES DEL GOBIERNO DEL QUE PRECISAMENTE ESTE SEÑOR HA SIDO PARTE. YA DE VERSEROS ESTAMOS CANSADOS.
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  2. es mas fuerte que yo. no te puedo leer. de que material tenes la cara? que vos hables de seguridad es como que soklender hable en un acto del dia de la madre(chiche dixit). lo tuyo es de una moral fuera de toda clasificacion. mdz por favor no mas de este tipo. gracias
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