Deportes
Juan Martín del Potro

"Perder la final sería una gran espina que no la sacaríamos en mucho tiempo"

El tenista argentino habló de la final de la Copa Davis ante España. "Siempre es bueno tener un líder dentro del equipo, en tenis, en fútbol o donde sea, y nuestro líder es Nalbandian", aseguró.

Juan Martín del Potro sólo tiene 20 años, pero ya es el noveno mejor tenista del mundo. Esta temporada ganó sus cuatro primeros títulos ATP (Washington, Los Angeles, Kitzbuhel y Stuttgart), todos ellos consecutivos.

Es la nueva luz del tenis argentino, y en noviembre tendrá su máximo desafío cuando enfrente a España por la final de la Copa Davis.

En una entrevista concedida a la Agencia EFE, Delpo dice que perder esa final sería una dolorosa espina que costaría mucho sacar. También afirma que David Nalbandian es el auténtico líder de un equipo que no teme a Rafael Nadal, al que considera un privilegiado.

- Una final Copa Davis Argentina - España, ¿cómo es?, ¿qué se siente?

- Es un Boca - River, y ojalá que se juegue en La Bombonera porque si se juega allí, ganamos seguro. Habrá mucho en juego, quizás la gente española se está imaginando algo que no es. El público argentino, como el de España o Estados Unidos, quiere que gane su equipo, pero es muy respetuoso. Va a alentar, a gritar mucho para nuestro lado, como pasa en cualquier parte del mundo, sea una cancha de fútbol o de básquet. Pero también es gente que va a tener una oportunidad única de ver a Nadal y a Ferrer en Argentina, que no creo que pase muchas veces en Argentina y están muy contentos por eso. Obviamente quieren que ganemos nosotros, pero no se gana con la gente, se gana en la cancha.

- Nalbandian prefería Córdoba como sede de esa final y apoyó al máximo. Al final no lo consiguió y eso no le cayó bien. Incluso ha insinuado que podía jugar la final. ¿Cuál es su opinión?

- No voy a opinar de sus declaraciones. Somos un equipo y vamos a actuar como un equipo. Es lógico que Nalbandian quiera jugar en Córdoba, como yo quisiera jugar en Tandil, o Cañas en Buenos Aires. Cada uno quiere jugar en su ciudad pero eso no se da por muchos motivos, por requisitos que no se cumplen. Pero para eso hay gente especializada de la ITF o de la AAT que estuvieron en la negociación.

Yo, afortunadamente, estaba en Tokio, alejado de todo esto. Nos reunimos después de la Davis, y en lo que estábamos todos de acuerdo era en que queríamos "indoor" y carpeta, y que lo demás daba todo igual, y eso se va a cumplir. Yo me fui rápidamente y no me pude involucrar en nada en las negociaciones, porque además no tengo ni idea.

- En un equipo de tenis siempre hay un líder. En el de Argentina podría haber dos, usted y Nalbandian.

- Siempre es bueno tener un líder dentro del equipo, en tenis, en fútbol o donde sea, y nuestro líder es Nalbandian. Ha jugado muchas series de Copa Davis, ha ganado partidos de local y de visitante. Rinde diez puntos en Copa Davis, y tener un líder de esa calidad es siempre muy bueno, como tiene España con Rafa. Y hay que aprovechar esa condición.

- Jugar la final en casa es algo soñado. ¿Cómo se sentiría en el el caso de perderla?

- Para mí, personalmente, sería una gran espina que no la sacaríamos en mucho tiempo, porque jugamos de local enfrente todo nuestro público, con las condiciones y superficie que nosotros queremos, y en los pequeños detalles ponemos todo de nuestra lado de la balanza para sacar la mayor diferencia a España. Pero yo todavía soy muy joven, y si no es este año va a haber un gran equipo para el próximo, e incluso en los tres próximos. Pero no hay que pensar en eso porque el tren pasa ahora en noviembre y nos queremos subir todos a él y no dejar pasar esta oportunidad.

- ¿Qué hay de aquel jugador que hace dos años ganó el torneo del Espinar, en Segovia, y que tenía mucho por pulir, y ahora es el noveno del mundo?

- Sigo siendo malo, aunque quizás algo más efectivo (risas). Cambié muchas cosas mi forma de jugar, mi fondo físico por ejemplo, ha sido un poco todo, y luego esperar que las cosas surjan, seguir trabajando, mejorando para que todo llegara y así ha sido. Pero todo junto y en tres meses me ha cambiado la vida y ahora me toca disfrutar de las cosas lindas de este deporte, y estoy muy feliz por eso.

- ¿Pero hay algo en concreto que le haya proporcionado este salto cualitativo?

- Es muy difícil resumirlo. Hay que estar muy bien de la cabeza y disponer de un buen equipo de trabajo. Es fundamental porque el que juega en la cancha soy yo, pero los de fuera también, de tal forma que el resultado y la victoria los obtenemos todos. Es fundamental tener buenas personas al lado, buenos entrenadores. Creo que todo eso ha sido clave para este crecimiento y esa buena racha que tuve. Ahora me quedan pocos torneos esta temporada y estoy cerca de entrar en Shangai, así que no hay que creérselo. Todo es también gracias a ellos.

- Físicamente, ¿cómo se encuentra?. Tuvo problemas en sus uñas en Tokio y ahora lucha por un puesto para el Masters, ¿cómo lo sobrelleva?

Por suerte bien. Me retiré de Viena para estar bien para este torneo. Lo dos o tres primeros días estaba mal porque me tenía que cicatrizar las heridas y tenía líquido y sangre. Ahora estoy bien, juego el miércoles y ahora tendré unos días para terminar de recuperarme, y por mucho que las tenga mal voy a jugar aquí (Madrid) porque me estoy jugando la clasificación para el Masters.

Si no fuera así cuidaría más mi físico pero hay muy poca diferencia entre el octavo, el noveno y el décimo, y no hay que dar ventajas por mucho que tengas la uña rota, porque estoy en una situación única y no hay que dejar pasar estas oportunidades.

- ¿No le da la sensación de que todo ha explotado, de que le ha llegado lo grande muy rápido y todo junto?

- Llega todo junto, todo muy rápido pero sigo estando muy tranquilo y teniendo los mismos objetivos con mis entrenadores y a pesar de tener presión y tener la final de Copa Davis y una Copa Masters, y a cualquier tenista le gustaría estar pasando por este momento. Hay que saber que puedo cumplir con esas cosas, como también desperdiciarlas y no ganar nada, por lo que estamos en un cincuenta, cincuenta, pero uno trabaja para lograrlo todo. Me vienen cosas muy importantes ahora y tengo que estar muy preparado de cabeza para afrontarlo.

En los momentos previos a un desafío tan importante no se está cómodo. Vengo con muchos partidos y muchos torneos seguidos, y mi físico no es como el de Nadal, o sea no tengo un físico privilegiado, pero me estoy cuidando al máximo para no dar ventaja a grandes jugadores. Pero estando bien de la cabeza y de la mente se puede suplantar luego cualquier problema físico.

- Suele ser difícil enfrentarse a un amigo como Nadal, pero sobre todo en una final de la Copa Davis. ¿Cómo se sobrepone uno a eso?

- A mí me ha pasado cuando me enfrenté con Mónaco y con algún otro argentino. Con Nadal tengo una muy buena relación, somos muy amigos y es un poco difícil, pero en una final de Copa Davis uno siempre quiere ganar por más que tenga enfrente a su hermano, a tu amigo, a Nadal, o a quien sea. Uno va a hacer cualquier cosa para ganar, pero uno sabe que termina el partido y todo vuelve a quedar como antes.

Son tres o cuatro horas de partido en las que uno deja todo atrás para dar el punto a Argentina y después tenemos una vida, una amistad y una relación. En cualquier trabajo, uno tiene amigos y sabe manejar esas relaciones. Pero en este caso tenemos muchas cosas en qué pensar, tenemos al número uno del mundo, un gran dobles, un gran equipo como España. Son momentos muy especiales, muchas cosas como para pensar que es tu amigo y eso tampoco hace bien.

Opiniones (0)
19 de noviembre de 2017 | 11:57
1
ERROR
19 de noviembre de 2017 | 11:57
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Grammy Latinos 2017
    18 de Noviembre de 2017
    Grammy Latinos 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia
    16 de Noviembre de 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia