Miguel Mateos

"Mi público tiene algo devocional conmigo"

El músico presentará esta noche en el Bustelo su nuevo disco, "Fidelidad".

Miguel Mateos llega a la redacción de MDZ con cara de cansado. “Son largos los días de prensa. Te levantás muy temprano, viajás de Buenos Aires a Mendoza, hacés muchas entrevistas y tenés que estar atento en todas. Hay momentos que se hace difícil remontar la tarde, más si pega el sol como en Mendoza” cuenta en la intimidad uno de los músicos más influyentes en los últimos 20 años en el rock y el pop de América Latina.

Supo ser el mayor vendedor de discos durante una década y media; hizo todos los discos que quiso y como quiso; volvió a ser figura internacional con una gira tremenda y hasta se dio el gusto de hacer un show donde mezclaba esas grandes canciones que influyeron al mundo entero con sus clásicos.

Hoy, el desafío es otro. Hay un nuevo disco que se llama “Fidelidad” y por el cual Miguel Mateos apuesta a lo grande. Un material con canciones nuevas y sonidos intensos. Ese es el trabajo que lo trae nuevamente a Mendoza y que mostrará esta noche, a las 22, en el Auditorio Bustelo.

Así, con buenas nuevas se sentó a dialogar con MDZ.

-¿Cómo es “Fidelidad”?
-Es producido, elaborado y grabado durante el primer semestre de este año. Siempre me gustó el verano para trabajar y aproveché este tiempo para depurar todo el material que vine haciendo en los dos últimos años. Traté de elegir las mejores canciones que me salieron, tanto en la parte melódica como la de arreglos y, a diferencia de otros discos, este tiene un intenso trabajo de orquestación. De repente te encontrás con cosas muy sinfónicas, muy orquestadas, con reminiscencias muy fuertes. El trabajo fue como siempre con mi hermano Alejandro, con quien nos conocemos mucho y sabemos para que lado queremos apuntar. Trato de mantener la idea del disco conceptual, de ese que es una obra completa y hilada. Leía hace poco que Coldplay vendió cerca de 200 mil unidades de su disco nuevo en los Estados Unidos pero hubo un millón de downloads de tres de sus temas a través de Internet. Eso es que lo termina matando al artista: la descontextualización de sus canciones.

"El nene más malo del mundo"

-Eso lo hablábamos hace poco con Charly Alberti en un videochat con MDZ…
-Es muy jodido.  Ahora la gente elige qué temas bajar del disco y se rompe de una manera flagrante el  concepto con el que el artista trabajó el disco. Yo vengo de una formación muy tradicional tanto en la composición como en la manera de disfrutar la música y esta época de sonidos on line ha hecho que se pierda algo tan básico como llegar a tu casa, sentarte y escuchar un disco completo.

-¿Cómo es eso?
-Ahora las canciones las escuchás totalmente deterioradas en los teléfonos, en los parlantitos de la computadora (pobres y sin definición) o en el MP3 de manera bastante inconstante. Ahora no se da más eso de llegar a tu casa con el disco de Genesis, Led Zeppelin, Elton John o Miguel Mateos, ponerlo en el equipo, tomarte un vinito, estar con alguien cariñoso al lado, bajar la luz y simplemente tirarse en un almohadón, con la cabeza abierta para escuchar música. Hasta el minicomponente está desapareciendo… Esta modalidad está totalmente afuera del cálculo de los chicos actuales.

-¿Y cuál es tu visión de este momento?
-Que hay una suerte de degradación del audio, del sonido. La gente está acostumbrada a escuchar música a través de los teléfonos. Entonces con mi nuevo disco intento detener ese avance. Por eso nace “Fidelidad”, para que desde el mismo nombre te des cuenta que acá hay algo más que no está comprimido, que no está en los teléfonos, que tiene bandas anchas de audio. Yo escuchaba a Yes o King Crimson y me volaba la cabeza el audio. Con este disco trato de rescatar eso: el sonido.

-¿También es una muestra de fidelidad a tus seguidores?
-El disco tiene dos puntos de partida: uno, es el que hablamos de la fidelidad de sonido; el otro es la gente. Hice una gira de un año y medio por toda América donde mostraba los clásicos que me habían sugerido algo en mi vida. En 25 años de carrera mucha gente y muchas canciones me formaron. Pude mezclar a Duran Duran con David Bowie, con Bruce Springteen pero al mismo tiempo estaban mis canciones que se mezclaban con esas grandes canciones. Y yo veía que la gente gozaba de mis temas de la misma manera que gozaba de esas tremendas canciones. ¡Qué mayor alegría para un compositor que parangonar todos esos grandes éxitos con los suyos! Ahí vi que había algo devocional, algo que estaba fuera de cualquier estimación. Ahí salió por primera vez la idea de la fidelidad… Después de 25 años de carrera era un gesto tremendo.

-Hay canciones muy buenas en el disco, pero siento que hacía mucho tiempo que no componías un tema como “Trashganistan”, fuerte y bella a la vez…
-Espero que esta canción sea descubierta como una suerte de icono. Para mi es “la” canción del disco y todo el material gira alrededor de este tema. Cuando empecé a reunir las canciones para el material me di cuenta que quería ofrecer una visión más personalista. Creo que esta canción es la síntesis perfecta de lo que quería mostrar y que se puede adaptar a cualquier país.

-Pero creo que el público argentino es quien más se va a sentir identificado.
-Puede ser pero toda América Latina está mal. Todos los países son “Trashganistan”.

-El disco tiene, después de muchos años, arreglos importantes en cuanto a las cuerdas, a los vientos. La verdad es que tiene un sonido delicado y cuidado.
-Ciertamente. Cuando hice el disco anterior –“Uno”-, aposté a la formación rabiosa: guitarra, bajo y batería. Pero acá no fue así. Sonicamente, “Fidelidad” es alucinante. Es tan desafiante que ahora vamos a ver como suena en vivo y para eso tuve que poner otro tecladista y volver a usar mucho sintetizador, cosa de la que fui uno de los pioneros en este país.

-También hay guiños a ciertos músicos que te han formado o inspirado.
-Exactamente. Hay un guiño muy especial que es a Neil Young, quien para mi es el padre del grunge, un músico que hizo abrir la cabeza y descubrir cosas muy importantes. Hay devoluciones a músicos que colmaron mis expectativas. En “Fidelidad” hay mucha música pero si hay algo que tengo que resaltar es mi trabajo vocal. Canté de la puta madre… Después de mucho años, me exigí muchísimo y traté de explotar mi voz de una manera profunda. Creo que ese es otro detalle importante.

-Te veo contento, enchufado, esperanzado….
-¡Es que tengo un disco de la puta madre! En medio de los formatos, los diseños sonoros, los avances y los retrocesos, aparezco con este disco que suena muy bien. Eso me pone bien. Además, no soy un tipo que aparezca mucho en los medios: no hago escándalos, no salgo en quilombos, no hay minas que reclaman mi paternidad… No está en mi espíritu el aparecer en los medios por otra cosa que no sean las canciones.

-¿Porqué Mendoza para empezar?
-Porque siempre tuve la mejor recepción, porque es un público que se sienta a escuchar música y porque hay fidelidad. Ni lo dudé a la hora de elegir Mendoza para mostrar por primera vez en vivo a mi disco.

-La última: después de 27 años vuelve Queen a la Argentina. ¿Volverías a ser telonero?
-No… ya lo hice. Después de mucho tiempo disfruté ese torbellino que significó estar ahí. Era demasiado chico para entender ciertas cosas. Pero para hacer eso tendría que volver a reclutar el primer Zas y no está en mi intención hacerlo porque mi banda actual es fenomenal.

"Cuando seas grande"

Opiniones (0)
23 de agosto de 2017 | 05:35
1
ERROR
23 de agosto de 2017 | 05:35
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes