Tomás Abraham

"Es muy raro lo que hacemos los argentinos con nuestra propia historia y cómo lo proyectamos políticamente"

Filósofo y escritor. Escuchá lo que le contó a MDZ Radio en el programa "Tormenta de ideas" y leelo completo desde aquí.

El filósofo y escritor Tomás Abraham pone en crisis nuestra personalidad política como argentinos con una facilidad inusitada. Y lo peor es que parece tener razón. Su rol termina siendo el de un "psicólogo" de la Historia, capaz de advertir nuestras constantes y permanentes crisis de personalidad. Así lo dejó en claro en la entrevista que concedió al programa "Tormenta de ideas" el sábado en MDZ Radio. Escuchala y leela completa. Opiná:


- En un país sin partidos políticos con identidades fuertes y núcleos de ideas específicas, aparecen fuerzas que solo buscan juntar gente para ganar. ¿Coincide con esto?

- Eso es cierto. los partidos políticos están así, pero no solo en la Argentina. Este es un fenómeno que tiene que ver con los fenómenos políticos de las democracias republicanas en todo el mundo. Hay muy pocos países que todavía mantienen una identidad partidaria y una tradición acorde a sus fundadores, son contados. lo que estamos viendo en todas partes es la aparición de grupos políticos, fugaces o no, y los partidos tradicionales se fraccionan o están en decadencia. En Argentina eso sucede. Tenemos dos tradiciones políticas muy fuertes que son seculares, el peronismo y el radicalismo, que hace muchísimo tiempo se han fraccionado y han transitado por otros lugares. La política ya no pasa por esa estabilidad institucional de partidos políticos y parlamentos a los que estábamos acostumbrados. A eso hay que sumarle ciertas crisis específicas que tienen que ver con lo que sucedió después de los gobiernos militares. No nos olvidemos que nuestro país los golpes de Estado y los gobiernos militares han tenido una presencia enorme durante el Siglo XX. Pero si lo tomamos desde 1984 en que esto dejó de suceder y en que tenemos una democracia parlamentaria, lo que pasó en 1989 y en 2001 también cuenta en nuestra memoria política. Si a eso le sumamos además que en la década del 90 en la joven democracia post dictadura, con dos mandatos de Carlos Menem y ahora durante tres mandatos el matrimonio Kirchner, y sobre esos cinco mandatos hay una especie de clima de "condena", es como que en la Argentina realmente se torna difícil qué no pasa, qué queremos y cómo podemos equivocarnos tanto y al mismo tiempo desconocer los errores. Yo tengo la sensación de que en Argentina nosotros borramos la historia permanentemente y la empezamos de cero una y otra vez, como si tuviésemos ninguna responsabilidad en acontecimientos en los que bien o mal hemos formado parte.

- También surge una discusión: los argentinos no somos muy partidarios de la alternancia, pero finalmente se produce por el hartazgo con un proyecto. Por otro lado, tampoco construimos alternativas. Ambas palabras, Alternativa y alternancia suenan parecido pero son cosas bastante distintas.

- Para que exista eso que se llama alternancia, debe haber una estructura sólida y suficientemente fuerte, con identidad, para que -como se dice en el lugar común- "las instituciones son más fuertes que las personas que las representan". Eso no sucede. Podemos ver un ejemplo que es el de Chile: están cuatro años y después no vuelven o tienen que esperar otros cuatro años. Se produce una alternancia y el país no vibra por eso. En nuestro país tenemos ciertos personajes que se vuelven locos por el poder. En nuestra memoria colectiva las figuras de Juan Domingo Perón y Evita estuvieron como "insuperables". Un país el que sus mayorías políticas se reivindican en un movimiento que tiene más de 60 años, cuando viene un protagonista que le va más o menos bien, quiere superar ese horizonte y va hacia la inmortalidad. Quiere dos mandatos, quiere tres, quiere cuatro o cinco. Quiere que su nombre fulgure de una manera tan o más potente si es una mujer, que el de Eva Perón. Si es un hombre, que el de Juan Domingo Perón. Quiere eclipsar esa memoria y ahí entramos una especie de locura que resuena en el resto de la sociedad.

- ¿Es decir que el problema no es solo de los presidentes sino de todos los argentinos?

- No es que haya dirigencia y ciudadanía. Somos una comunidad fierenciada por sus puestos económica y culturalmente. De lo que no nos hacemos responsables es de lo que está sucediendo ahora: nuevamente estamos maldiciendo aquello que han votado las mayorías durante doce años. No hay una visión crítica. Hay una intención de ser todos salvadores que van a crear "la verdadera República", que van a "limpiar al país de narcotraficantes". Este país siempre ha sido, según ciertas versiones, dominado y ocupado por fuerzas extrañas. ¡No somos nosotros! Ahora, parece que hubieran sido los narcotraficantes; antes habían sido los militares, como si no hubieran tenido ningún consenso. En otro momento parece que hubieran sido los menemistas que invadieron la Argentina a pesar de nosotros. Es una cosa muy rara lo que hacemos con nuestra propia historia y cómo la proyectamos políticamente".

- En los últimos años se empezó a usar el término acuñado por Jorge Lanata que es el de "la grieta". Pero si vemos la Historia, los argentinos venimos divididos desde 1810, ya sea por unitarios y federales, peronistas o radicales. ¿El kirchnerismo le aportó algo más a esa división histórica o fue la consecuencia de algo que nos es innato a los argentinos?

- El kirchnerismo creó su propia grieta, que no existía. Yo he vivido épocas que hacen que la llamada "grieta" que divide a los argentinos en dos bloques irreconciliables no existía durante el menemismo. Alfonsín cuando subió a la presidencia tuvo un discurso integrador y pluralista, hablaba de la división de los argentinos durante la dictadura que llevó a un crimen tras otro. Entonces, no siempre fue así. El kirchnerismo sube al poder en el 2003 como un movimiento nuevo, era el peronismo con un nuevo representante, hablando de "transversalidad", nombrando a gente que no pertenecía a su movimiento, cosa que duró un tiempo. Desde el año 2008 hubo una reacción no solamente extemporánea y absolutamente enloquecida contra un sector económica con el que no solamente convivía, sino el que le permitía llenar la caja, el del "campo", sino que empezó un proyecto político de alternancia matrimonial que necesitó de esa grieta para crear su propio mito. Allí sí ciertos sectores de la ciudadanía se sintieron cómodos con algo que Néstor Kirchner había comenzado en 2004 con la ESMA, la idea del kirchnerismo de que todo lo que había existido en Argentina previo a ello era una maldición, que Alfonsín era un entreguista, que se rindió ante los militares, que era un innombrable frente a los derechos humanos. El menemismo, del que el kirchnerismo fue parte, es desconocido y tomado como un régimen de "ladrones" que no fue votado por argentinos, y hacen con eso una historia de la Argentina que, de Rosas y Eva Perón hasta Néstor y Cristina, lo que hay en el medio es condenable. Eso hace una flor de grieta. Esto le cayó muy bien a cierto grupo de la Cultura que no puede vivir sino de otro modo, que esto le provocó grandes desastres a la Humanidad en el Siglo XX, y eso pervive todavía. No se fue. Yo estaba viendo un video en YouTube de un escritor español que a mi me gusta especialmente, que es Félix de Azúa, nombrado en la Real Academia Española y que hizo un discurso, y el de su bienvenida lo hizo Vargas Llosa. Dos discursos buenos, de una especie de ceremonia. Y recordaba que Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura entre otras cosas, leído por todos, acá el director de la Biblioteca Nacional y todo lo que lo rodeaba que era una parte importante de la Cultura argentina pidió que el hombre fuera silenciado. no nos tenemos que olvidar ese tipo de cosas, para que no se reproduzcan.

- ¿Cómo salimos de esta situación, si es que hay salida y qué representa el gobierno de Macri, desde un partido que no gobernó nunca antes?

- Yo no sé dónde está la salida, si no sería un profeta que estaría en la calle posiblemente desnudo antes de que me lleven a un psiquiátrico...

- ¡Pero como que lo estamos buscando los argentinos a ese profeta!

- No sé adónde está la salida. En cuánto al gobierno, vamos a ver. Yo no sé bien. En realidad creo que la situación es muy difícil y este gobierno tiene la disculpa de que sería difícil para cualquier otro gobierno en su lugar. No por lo que heredó, porque no es solo lo que la administración kirchnerista dejó votada hace cinco años por el 54% de los argentinos. En cuanto a la "herencia" es bastante discutible". Es imposible que en el 2011 Argentina votara el 54% contra el 16% que obtuvo el segundo sea un desastre. A alguien le vino bien esto. La clase media votó kirchnerismo. Los de arriba, también los votaron y los que tenían Asignación Universal por Hijo también. Acá no se pasó todo "malo" o somos parte de un gran malentendido. Pero lo que hemos heredado no es solamente eso: hemos heredado la situación internacional. Nosotros no somos un país con una autonomía de vuelo ilimitada, la tenemos bastante corta. La situación de Brasil tiene efectos aquí, la caída del comercio internacional y el cambio de estrategia comercial de China tiene incidencia en nuestro país. Entonces nosotros dependemos de esa circunstancias, sería difícil para cualquier gobierno. Buscamos financiación y es muy difícil conseguirla. Tenemos un Riesgo País que no disminuye con un discurso de Macri en Nueva York. Tenemos una historia de incumplimientos que no se borra con una buena voluntad de una clase que se dice empresarial que pretende llevarse bien con los CEO de todo el mundo. El dinero es muy cobarde.

Producción: Franco Pereira

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Opiniones (3)
22 de septiembre de 2017 | 13:18
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22 de septiembre de 2017 | 13:18
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  1. Noimporta sos patetico flaco,da lastima y asco leerte.
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  2. Da vergüenza ajena leer a noimporta. Debe ser un hdrmp más de los que curró a manos llenas durante la dictadura k. Yo perdí mi trabajo gracias a kretina, y mi familia en río gallegos vió a la pareja real y a sus amigos llenarse los bolsillos de una manera alevosa. Allá se sabe todo bien, no hay eufemismos como "el lugar de identidad" y toda esa mierda. Por favor, que vayan todos presos, noimporta incluído. Pronto. Los chicos han crecido viendo cómo un par de ineptos inescrupulosos apretando a la justicia se hicieron multimillonarios. Ya es hora de mostrarles lo que es la ética.
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  3. Hay una diferencia que aún no la quieren mostrar, pero está y lo saben. Quedamos muchos de los que consideramos a los K como un excelente gobierno, lo sostenemos y no nos da vergüenza ni escapamos de ese lugar de identidad. Algo que con los radicales de Alfonsín y De la Rúa no ocurre y mucho menos con los menemistas. Me gustaron los k y me hago cargo. No todo estuvo bien, también me hago cargo, pero no me muevo de allí y quiero que a este gobierno, no por Macri ni por "sujetos", sino por ideología incompatible con mi forma de ver, sentir y pensar la Argentina, le vaya mal, pero muy mal, tanto como para que no sean opción. Claro que espero con mucho entusiasmo a los radicales verdaderos, los que seguramente están entre los más jovenes y reconocen que este gobierno no es ni por asomo lo que le conviene a la Argentina. ¿Lo externo? Claro que gravita, pero mucho más si internamente no sabemos quiénes somos y donde vamos y este gobierno no sabe qué es Argentina, no le interesa, sólo quiere "parecerse" a otros. Eso no está permitido.
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