Natasha Niebieskikwiat, periodista

"Macri no se acuerda mucho de su secuestro o prefirió olvidarlo"

A 25 años de un hecho decisivo en la vida del presidente, la autora del libro que reconstruye esta trama narra hechos relevantes. El rol del entonces ministro José Luis Manzano. Todo es historia.

Natasha Niebieskikwiat es la autora del libro "El secuestro", una reconstrucción exhaustiva acerca de un sucedo que hoy cumple 25 años de historia. En aquel entonces, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, permaneció 12 días en cautiverio. La conmoción se vivió en televisión y su búsqueda movilizó a las fuerzas de seguridad. Recién fue liberado 72 horas después que su padre Franco pagase 6 millones de dolares. Los secuestradores fueron capturados, finalmente, y se los bautizó como "la Banda de los Comisarios". La mayoría pertenecía a la Policía Federal. Padecieron condenas de entre diez años y prisión perpetua.

Uno de los hechos impresionantes -y quizá decir impresionante sea poco- es que uno de aquellos sujetos, que aún está con vida, votó por Macri en las últimas elecciones presidenciales. "Es un hombre admirable", declaró hace unas horas José "Turco" Ahmed, el líder de la "Banda de los Comisarios". Parece una fábula moralizante aunque más bien se trata de una historia de terror.

Natasha Niebieskikwiat

La periodista de "Clarín" cuenta en su libro aquellos eternos 12 días en los que Macri vivió en "la caja", que es como sus secuestradores denominaban a la habitación de tres metros por dos construida en el sótano de una casona en el barrio porteño de Monserrat (Garay 2882). Fue allí que confinaron al ingeniero rebelde de todo mandato familiar. Las comodidades también impresionan: el sucucho poseía un inodoro químico y un hueco de 20 centímetros de diámetro, en el techo, por el que recibía la comida.

Cuenta un Macri reciente: "Hace poco me pasó algo raro. Voy a lo de Mirtha y me toca en la mesa con Guille Francella, con el que tengo una muy buena relación y me dice, tenés que venir al estreno del Clan Puccio. Y llegó el día y mi mujer me dice: ‘Hoy es el estreno al que te comprometiste, ¿vamos?'. Y fuimos. Y cuando empieza todo eso... empiezo a ver...¡me pegué un viaje! ¡Es lo mismo! Yo no tenía que haber estado ahí en el cine, pero como decía mi abuela Argentina Blanco Villegas: ‘M'hijo, lo que no mata fortalece'".

José Luis Manzano tuvo un rol protagónico en esta trama, como ministro de Interior y como enlace entre el presidente Menem y Franco Macri. Al final de esta nota puede vérselo en ese papel, en 1991, mientras sostenía ante la opinión pública: "No hubo denuncia policial de la familia Macri". Natasha también explica mejor su trabajo en este tramo de la vida política de nuestro controvertido comprovinciano.

El libro, además, sostiene una idea central: luego de este incidente, Macri jamás volvió a ser la misma persona. Ante Mariana Fabbiani supo decir que el hecho le costó años para volver a dormir más de cinco horas seguidas. Natasha Niebieskikwiat da cuenta del asunto respaldada por una investigación muy a conciencia. 

El tormento de Macri comenzó una madrugada de viernes a sábado, el 24 de agosto de 1991, cuando fue "chupado" de las puertas del edificio donde vivía como recién divorciado

- ¿Por qué los secuestradores le decían "pescadito" a Macri?

- Según la causa judicial así lo bautizó uno de los secuestradores, cuando se planificó el secuestro. Le quedó "pescadito" quizá por querer y haberlo pescado.

Macri manzano

El happy end: la liberación luego de casi dos semanas en "la caja". Sus hermanos, su padre y Manzano, el ministro.

- El tenía un captor más amigable. Se llamaban mutuamente "Mario".

- Sí, pero ése no fue uno de los que estuvo en la planificación, sino que fue quien lo mantuvo y lo cuidó. Estamos hablando de Ramón Osmar Ávalos. Y "Mario" Ávalos establecía comunicación con Mauricio, pero nunca se vieron la caras.

- ¿Es verdad que hablaban mucho de Boca Juniors y de los planes de Macri para ser presidente del club?

- Sí. Y de mujeres, según me dijo luego el presidente. De fútbol y de minas, bah (ríe).

- Bueno, para aflojar la tensión del secuestro estaba bien el temario.

- Yo creo que si le hubieran ordenado a Ávalos matarlo de 3 tiros él lo hacía. Porque así funcionaban los secuestros. Me parece que en este caso hubo un síndrome de Estocolmo. Además, Ávalos era una persona poco leída, con pocos estudios y una persona sumisa en la estructura de secuestradores. Entonces es posible que haya caído en la admiración hacia el secuestrado. Por eso supongo posible un síndrome de Estocolmo, recíproco. Pero esto es pura interpretación mía.

- ¿Qué tanto Franco Macri pensó que se trataba de una acción pergeñada por Donald Trump, el actual candidato presidencial republicano en Estado Unidos?

- Franco creyó que por detrás del fracaso de sus negocios en Manhattan, donde también participó su hijo, podría haber relación con esto. Pero ese pensamiento duró unas horas: apenas las posteriores al secuestro. Franco no tenía posibilidad de comunicarse con la prensa, con la Policía, con la Justicia, por imposición de los secuestradores. Entonces recurrió a la embajada de EE.UU. y pidió ayuda. Por esto lo contactan con dos ex agentes del gobierno norteamericano. Y en ese interín Franco llegó a creer que el responsable era (Donald)  Trump. Pero eso quedó deshecho en breve.

- ¿Cuál fue el papel de José Luis Manzano, el ministro de Interior? Era muy joven.

- Tenía 35 años y el secuestrado 32. En ese momento, el actuó por instrucción de Menem, que era el lazo de Franco en el gobierno. Sin embargo, Manzano se convirtió en una figura política que estuvo todos los días presente en la casa Macri y llevó el secuestro como una cuestión personal. Lo que yo sé es que había distintas líneas de pensamiento sobre el secuestro, el entorno de Manzano pensaba que podría estar Guglielminetti (el represor), detrás de esto. Esto se debe a que hubo una línea que marcaba que dentro de esto estaba José "Turco" Ahmed. Y efectivamente lo estaba, pero no tenía nada que ver Guglielminetti. A mi entender esta banda de policías hicieron todo mal, porque no se devolvió el rescate y me parece que la policía utilizó la tortura.

- ¿Manzano participó de alguna de las negociaciones?

- No, no hubo negociaciones, Franco no lo permitió. Lo liberaron a Mauricio y a los 3 meses empezaron a caer los secuestradores. De hecho, no hay denuncia policial, no hay querella. La policía y la Justicia actuaron de oficio.

- ¿Manzano estaba decorativamente puesto ahí o no?

- No, era el encargado de dar órdenes a la SIDE. Tenía orden de no involucrarse directamente, porque ya habían hecho espionaje ilegal de los empresarios que competían con Macri en la licitación por Obras Sanitarias. Manzano actuó por instrucción de Menem, que era como "amigo" de Macri.

- ¿Nace a partir de la liberación del actual presidente una relación muy particular con Manzano?

- Sí. Sé que después el secuestro surgieron otras consecuencias, que era el coqueteo de Menem y Duhalde que hicieron con la discusión sobre la pena de muerte. Pero sí, hay grados de amistad, supongo. Me parece de todos modos que el poder es así.

- ¿Qué pasó con el dinero que se pagó por este secuestro?

- Al parecer se repartieron el dinero entre algunos comisarios, pero no se llegó a conocer la situación, pese a algunas investigaciones. El Banco Ciudad le devolvió a Franco 2 millones de dólares, de los 6 que pagó.

- ¿Siempre se usó la casona de la calle Garay, para los otros casos de secuestros también?

- No está demostrado, pero al parecer se usó más de una vez. Quizá no la usaron todo el tiempo para los mismos secuestros, pero sí como aguantadero o apoyo de otra índole.

- Macri contó lo que le había ocurrido viendo la película el Clan Puccio. Le agarró una especie de deja vú...

- Sí, me parece que eso lo tiene todo el tiempo. Y por eso no habla mucho del secuestro. Y cuando los periodistas le preguntaban por esto durante la campaña contaba siempre tres o cuatro hechos. Igualmente, yo creo que él no se acuerda mucho del secuestro. O que prefirió olvidarlo. No era un joven comprometido por la política, por aquel entonces. Digo que la vida le cambió, pero la encaró desde otro lugar y su mito de origen, por ejemplo, durante la campaña ha sido la presidencia de Boca y no este hecho. Más bien es algo que él prefiere olvidar de su juventud. No se apoya, como sí lo hizo Scioli, en la tragedia.

Opiniones (2)
25 de septiembre de 2017 | 22:39
3
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25 de septiembre de 2017 | 22:39
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  1. Auto secuestro señorita, autosecuestro.
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  2. "No se apoya, como sí lo hizo Scioli, en la tragedia", dice la periodista, lo que hubiera sido vergonzante... ¿Se entendió?
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