Luis Robbio

"En Mendoza se recibió un incendio, pero no todos deben ser bomberos; alguien tiene que mirar hacia adelante"

Titular de la empresa Belatrix.

El titular de la empresa exportadora de pensamiento e innovación como es Belatrix, reflexionó sobre qué hay que hacer por Mendoza. El ingeniero Luis Robbio participó del desafío de MDZ de "pensar" el futuro de la provincia y lo hizo durante el programa "Tormenta de ideas" (sábados y domingos de 9 a 12 por MDZ Radio).

Contó su experiencia, detalló en qué sí hay trabajo y definió con claridad que tras haber recibido "un incendio", en el gobierno de Alfredo Cornejo "no todos tienen que ser bomberos, alguien tiene que mirar hacia adelante".

 Robbio es el titular de Belatrix, una empresa mendocina exitosa que todos los días apuesta por la innovación y que si así no lo hiciera, si cada día no sumara nuevas ideas, se marchitaría, porque ese es su principal objetivo.

Luis Robbio

- Cuéntenos qué hace su empresa.

- Para eso nos pagan: para ser creativos. Belatrix hace desarrollo de software para terceras empresas. Nuestra clientela está en un noventa y tanto por ciento en Estados Unidos y tenemos algunos clientes en Inglaterra. Estamos comenzando a tener algunos clientes nacionales, pero por muchos años hemos sido prácticamente exportadores. Como les digo a mis ingenieros, desde Mendoza juegan en las ligas grandes de EEUU, porque si no somos eficientes a su medida, terminamos fuera del negocio.

- En un lugar que es sumamente competitivo.

- Es la cuna del software del mundo así que tenemos que estar muy orgullosos de los ingenieros mendocinos.

- A veces cuesta entender la dimensión del negocio del software en el mundo. Nos cuesta comprenderlo en la Argentina. Somos conservadores o bien "taimados". Es un gran nicho y ustedes han sabido usarlo.

- Nosotros competimos con empresas de absolutamente todo el mundo. Es decir, se puede. Disiento en que el país no lo ve. Sí se está empezando a ver el negocio. Algunos mininúmeros: en el 2014, el mundo de los servicios basados en el conocimiento fue el tercer exportador de Argentina. Primero el agrícola ganadero y segundo el automovilístico. El año pasado fuimos segundos, y además con un superávit enorme, a diferencia de la industria automotriz que importa más de lo que exporta. Es decir, que a nivel nacional se está tomando nota de esto y se están haciendo acciones muy importantes. Ya el gobierno anterior creó una ley de software, dándose cuenta de que esto venía y de que teníamos una oportunidad en el mundo. Afortunadamente, este gobierno la ha respetado. Es decir, milagrosamente parece que tenemos alguna política de estado.

- ¿La continuidad del ministro Lino Barañao debe tener algo que ver con esto?

- Exactamente. Pero también lo tiene que tener en su mente el ministro de Hacienda, a quien se le piden leyes para esta promoción. Así que hay una oportunidad en el mundo. Mendoza está mal y lo mejor que podemos hacer es reconocer esto, porque si no lo hacemos no empezamos a buscar soluciones. La industria del software da oportunidades que se deben ocupar, pero nos estamos quedando sin gente. Los chicos jóvenes han dejado de estudiar carreras duras. Quizás, porque el secundario ha bajado la calidad y los chicos tienen miedo de estudiar ingenierías. El gobierno anterior y éste favorecieron la creación del Polo TIC. Ahora, yo he discutido con varios ministros que el Polo TIC es una cáscara, es un edificio y hay que llenarlo con gente. Para hacerlo muy mendocino, dije: "Estamos construyendo una bodega y no tenemos uva". Porque en el fondo el ingenio, la creatividad tiene que ver con la gente. Los edificios son importantes, pero si no contamos con el recurso humano, no sirven.

Luis Robbio

- ¿Cómo se consigue ese recurso humano?

- Está muy bueno que cada chico estudie lo que quiera. Pero después nos encontramos con la sorpresa de que sobran estudiantes de algunas carreras y faltan de otras. Acá es donde el Estado tiene que cumplir un rol y decir: "Bueno, usted estudie lo que quiera, pero favorecemos a los que estudien estas carreras en las que hay mucha demanda. Cuando hay una desocupación del 8 o 10%, en el país en este rubro hay desocupación cero.

- Sin ir más lejos, el Colegio de Abogados salió a decir que hay demasiados abogados, que son abogados sin trabajo.

- Ese es el punto. Entonces está muy bueno respetar el derecho de cada de estudiar lo que quiera, pero el Estado debe cumplir un rol nivelador y apoyar para que se estudie en aquella sen donde hay demanda.

- Llama la atención que todos los pibes tienen un teléfono celular. Pero podríamos ir más allá: podrían llegar a fabricarlos, a lñlenarlo de funciones, a crear sus aplicaciones. ¿Cómo los hacemos entender?

- Son las transiciones generacionales. Yo les cuento que, hablando de Lino Barañao, que en 2007 empezaron a aparecer los teléfonos inteligentes a los que se les podía agregar programación. Nos presentamos a uno de los proyectos de subsidios que daba el Ministerio y empezamos a hacer pruebitas con BlackBerry, que en aquel momento eran lo mejor y aparecía el iPhone. Y realmente desde 2007 que empezamos muy tibiamente con un subsidio del gobierno, hoy en día el 40% de la gente que trabaja en Belatrix lo hace sobre dispositivos móviles. Tuvo un crecimiento explosivo. Yo le tengo que decir que hemos tenido que salir a buscar talentos a Lima y hemos crecido muchísimo en Perú. Hemos abierto una oficina en Buenos Aires y todo, porque nos cuesta muchísimo conseguir gente en Mendoza.

- Zaldívar nos contó el año pasado en MDZ TV que los oftalmólogos que llegaban a trabajar con él tenían que pasar por un proceso de capacitación importante. ¿Esto le pasa a usted también los ingenieros?

- El nivel universitario no es malo, es bastante bueno. Sin embargo siempre hay que hacer un pequeño tunning de la gente y, normalmente, las empresas que estamos en este rubro tenemos que hacer una inversión en este rubro y ya lo tenemos asumido en nuestros costos. Nosotros tenemos un plan de capacitación que tiene un piso mínimo de 100 horas por persona por año. Si no hacemos esto, nos quedamos, porque la tecnología evoluciona permanentemente. Tampoco la Universidad puede dar "el último grito de la moda tecnológica", porque en realidad tiene que preparar a los estudiantes con una visión más amplia. El empresario que está en este rubro y no está dispuesto a capacitar la gente, está equivocado.

- ¿Qué tipo de software desarrolla su empresa y quiénes son sus principales clientes?

- Hoy nuestro cliente más grande es una empresa de EEUU que hace software para la industria bancaria. Nosotros somos sus colaboradores especialmente en el rubro móviles. Ellos tienen como clientes al banco más grande EEUU. Estuve con ellos hace tres semanas en San Francisco y están muy orgullosos porque un invento salido de Mendoza lo han podido implementar en ese país con notable éxito y que es el cajero sin tarjeta.

robbio tormenta

- ¿Cómo funciona?

- La persona le ordena al cajero una transferencia y el cajero tiene un botón que dice "transferencia electrónica"¨; se pulsa ahí y muestra un código QR. Entonces se valida la transacción cuando con ese código comprueba que ese es el cajero, ese es el celular del cliente y esa es la persona, con lo que le entrega el dinero. Esto tiene beneficios muy importante en materia de seguridad, porque el copiado de tarjetas se ha vuelto en EEUU casi en un deporte. En muchos cajeros ponen un lector delante de la tarjeta real y la copia. Con esto se evita el robo de identidad. Otro cliente que tenemos que no es extremadamente grande, pero que nos hace sentir muy orgullosos, es el principal instituto mundial de estudio de trastornos genéticos, el Broad Institut, está conformado por el MIT y Harvard, nada más y nada menos, la excelencia de la excelencia. Estamos trabajando con ellos compilando ADN de todo el mundo, con sus enfermedades y sus medicamentos. Están haciendo informes de las enfermedades genética y de las respuestas de los pacientes . Es apasionante lo que están haciendo. Si le pegan al 10 o 15% de lo que apuestan, la medicina va a cambiar drásticamente. Uno de los grandes objetivos que es que se podrá fabricar medicamentos a medida.

- Usted nos contó en MDZ TV que además de instalarse en Lima por el recurso humano, las condiciones económicas argentinas lo habían obligado. ¿Eso ha cambiado?

- El 80% de nuestro insumo son los sueldos y la inflación nos vuelve locos. Obviamente vuelve locos a todo el mundo, pero en el caso de los sueldos es terrible el impacto que tiene. En los últimos tiempos del gobierno anterior el dólar se atrasó y estuvimos muy acotados con los recursos por esta razón. Esto se mejoró con la devaluación y ahora estamos notando otro retraso cambiario. Esta es nuestra realidad. No es del tamaño de lo que teníamos antes, pero hay un atraso cambiario. Por otro lado, hay una política más amistosa con el empresario. En esto que les estoy diciendo del déficit de recursos humanos, el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, a través del subsecretario de Tecnologías, que es Carlos Pallotti, está lanzando un plan de capacitar 111.000 personas de los servicios basados en el conocimiento. Se va a pegar un empujón enorme en este déficit de recursos humanos.

- ¿Cuál es su opinión en torno hacia dónde tiene que ir esta Mendoza que usted, como nosotros, reconoce que está mal?

- Como mendocino estoy muy orgulloso de lo que se hizo con la industria vitivinícola. De tener vinos de pésima calidad a estar exportando vinos de primera gama me parece que hubo una transformación enorme. Pero no alcanza para darle trabajo a toda la provincia. Soy ingeniero y me enferman las discusiones en torno a la minería que están sesgadas por posturas personales y nunca nos sentamos a hablar sobre si sirve, si se puede hacer o no minería en Mendoza sin transgredir a la Madre Naturaleza. Suecia, que es un país hiperrespetuoso de todo, en su territorio tiene una minería muy importante. ¿No será que somos muy fundamentalistas? Lo digo porque no tengo nada que ver con el negocio minero, pero nos debemos una discusión en serio en este tema. La otra cosa es que tenemos que ser conscientes de que los países más ricos no lo son por sus bienes materiales, sino por la inteligencia de su gente. La verdad es que hemos estado desinvirtiendo en educación. Si me muestra los presupuestos y el crecimiento, le puedo decir que el resultado no ha sido bueno. Entonces, además de invertir mal hemos estado invirtiendo en forma errónea. Yo he tenido conversaciones con el gobierno actual y les he dicho: "Es verdad que han recibido un incendio, pero traten de no ser todos bomberos; uno que mire para adelante también". Ese trabajo de ordenar las cuentas lo han hecho bien: mano de hierro. Pero alguien tiene que levantar la vista.

Tormenta de Ideas nueva ficha

Opiniones (1)
20 de agosto de 2017 | 07:37
2
ERROR
20 de agosto de 2017 | 07:37
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. ¿Qué pasó con todos los comentarios que estaban publicados y hablaban en contra de este tipo y sus pensamientos? Mmmmmmm. Periodismo de cuarta.
    1
En Imágenes
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
15 de Agosto de 2017
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial