Hugo Alconada Mon

"Hay empresarios que piden amnistía de la corrupción"

Periodista. Autor de "La Piñata", el abecedario de la corrupción durante los gobiernos kirchneristas.

"La piñata. El ABC de la corrupción, de la burguesía nacional kirchnerista y del capitalismo de amigos" es el nuevo libro del reconocido periodista Hugo Alconada Mon. Allí, construyó un abecedario donde cada letra representa un personaje o hecho de corrupción al que el autor, quien dialogó con Uno nunca sabe (MDZ Radio), denomina el "lado B del kirchnerismo".

-¿Por qué “La Piñata”?

-Viene jugando con un paralelismo con Nicaragua. Esto es sencillo: allá por 1990 en Nicaragua perdieron una elección los muchachos del Frente Sandinista de Liberación Nacional y se tuvieron que volver a su casa. Pero, en lugar de volverse tranquilos, organizaron lo que se conoce como “la piñata”, se llevaron 1.300 millones de dólares con ellos. Para que tengan una idea, en ese momento el PBI en Nicaragua era de 1.013 millones de dólares.

Ahora, la idea no era llevársela a su casa, en teoría, sino que era para comprar fábricas, campos, estaciones de servicios, cines, medios de comunicación. Es decir, tratar de convertirse en parte del poder permanente nicaragüense. En definitiva la idea es que “si vamos a tener que caminar por el desierto por un largo tiempo, hasta volver al poder, que tengamos el dinero para financiar futuras campañas electortales”. Lo mismo si hay que coimear a algún juez, por ejemplo. A esta idea política Daniel Ortega la defiende como una idea política. Ahora, eso termina derrapando en que hoy hay algunos referentes del sandinismo que viven en mansiones de 6 millones de dólares. 

Tomando como precedente esto, la idea de la piñata aquí es que Néstor Kirchner, con quien yo hablaba, defendía la idea de recrear una burguesía nacional, de tener un empresariado local que tuviera la camiseta puesta. Entonces él sostenía que como sociedad teníamos que ayudar a que los empresarios locales pudieran crecer. Esto es una idea muy buena, como política de Estado, pero termina derivando acá en capitalismo de amigos. Así, terminamos con empresarios como Lázaro Báez que acumuló contratos de obra pública por 8 mil millones de pesos, como mínimo, o el vicepresidente de la Nación sospechado de querer quedarse con la máquina de hacer billetes.

El libro está estructurado como el ABC de la corrupción y cada letra del abecedario es un escándalo de corrupción kirchnerista. Yo no puedo creer que haya esa cantidad de escándalos. De hecho en un momento con mis colaboradores empezamos a debatir a quién dejamos afuera. Nos sobraban casos por letra: A Aerolíneas, B Lázaro Báez, C Ciccone, D De Vido, E Echegaray, F Felisa Miceli.

-¿Con X?

-Xi Jinping, con quien hicieron los acuerdos con China y Rusia, pero podría haber sido el proyecto X, que es la inteligencia clandestina hecha por gendarmería.

-¿Con L?

-Cristóbal López. Lo que es interesante en esto es que podemos tomar cada caso por separado, el lector puede elegir por qué capitulo empezar. Pero a su vez el libro tiene los conectores, es decir, los nombres que se repiten. Por ejemplo, si vos elegís R de Relato, cuando llegaste al final te expone qué capítulos se conectan con esa letra.

Esto es porque encontramos que lejos de ser casos aislados hay jugadores, prácticas y conectores que se repiten. Encontramos 25 conectores. Por ejemplo, hay un contador cuyo nombre no dice nada, Andrés Galera, que aparece en el capítulo D, de De Vido, porque según empresarios tucumanos, que lo han denunciado, ese contador viajaba a Tucumán y se encargaba en teoría de pedir los sobornos en esa provincia.

Ese contador aparece también en la letra S, de Skanska, porque es uno de los que está imputado en ese caso por los sobreprecios. También aparece en H, de Hinchadas Unidas de Argentina, porque es uno de los hombres que desembarca en Racing y compra jugadores como Lugüercio, para el presidente Néstor Kirchner.

-¿Cómo es la corrupción kirchnerista comparada con otros casos argentinos?

-Aquí se ve que los operadores, muchísimos de ellos, aceptaron hablar. Hablamos desde Oscar Parrilli, los equipos de Cristóbal López o Lázaro Báez, entre otros. Lo que marcan una y otra vez es que Menem te pedía porcentaje en dinero, pero el kirchnerismo te pide un porcentaje de acciones. Se quedan con tu negocio.

-¿Vos creés que nunca más terminará la corrupción?

-Depende de la sociedad argentina. La tentación está, el punto es si hay límites, líneas y castigos para los que son detectados. Porque acá reina la impunidad. Es un problema institucional que viene de arrastre, que se ha agudizado con el kirchnerismo. El problema es que quien venga luego, sea de cualquier color, naranja, amarillo, verde o rosa, profundice esto. Es decir, cambia el nombre, pero continúan las prácticas. En Argentina hubo estudios que marcan que de 750 casos de corrupción en 25 años y el porcentaje de condena de esos expedientes que registraron condena es del 3%.

Comparémonos con Brasil. Ahora están investigando cartelización y sobreprecios por Petrobras y tienen detenido desde hace meses en una celda de 6 metros cuadros a Marcelo Odebrecht, quien es el hijo y heredero de la mayor constructora de Brasil. Es como si estuviera detenido en Argentina el hijo de Paolo Rocca. A ese nivel.

En Argentina tenés un sistema en el que los más amateurs cometen errores y quedan expuestos, como Ricardo Jaime, que se pasó de rosca y terminó expuesto. Ahora, los verdaderos profesionales de la coima, que lo cuentan ellos mismos, porque no tienen empacho, hacen el cálculo a la hora de pedir la coima de cuánto tienen que pedir para ellos y, si eventualmente los atrapan, cuánto necesitan para pagarle de honorarios al abogado, al fiscal, al juez y a los camaristas. Ya lo tienen calculado.

-¿Qué responsabilidad tienen los empresarios?

-Absoluta. Dicen que para bailar un tango se necesitan dos. Entonces, la enorme responsabilidad en esta historia es de los empresarios que se prestan para bailar este baile. De hecho, cuántos empresarios conocemos que no podrían hacer negocio si no fuera con una aceitada previa. Entonces, muchos empresarios bailan este juego, porque los beneficia. De hecho, muchos empresarios dicen que el próximo presidente debe mirar adelante y no revisar el pasado, o sea, piden una amnistía de la corrupción. Si no, como explicás que un puente que hoy cobran 100 millones, el próximo lo cobre a 75, con esta inflación. Es inviable.

-¿Con la W?

-Antonini Wilson

-¿Con la Z?

-Zanini, el gran arquitecto del sistema.

Ficha Uno Nunca Sabe

Opiniones (3)
20 de octubre de 2017 | 23:31
4
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20 de octubre de 2017 | 23:31
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  1. El problema no es el empresario, sin empleados y sin empresarios ningun pasi funciona, el problema es de quien debe hacer leyes, hacer cumplir las leyes y condenar al culpable, esto se llama Gobierno en sus 3 poderes, si cualquiera de estos poderes es debil y propone o acepta cualquier tipo de ingreso comprometido ( coima ), el pasi se va al fondo del basurero. En todos los gobiernos del mundo hay corrupción, el problema es que tan grande es esa corrupción.- Si cada uno desde su lugar cumple con las leyes, y hace cumplirlas, estariamos prestandole plata al mundo y no pidiendo . La corrupción institucional, destruye sin dicscución, cualquier pais, provincia o Municipio.
    3
  2. la condición necesaria para que exista corrupción política, es que hayan empresarios decididos a corromper ... vote al F.I.T.
    2
  3. SI HAY EMPRESARIOS QUE SOLICITAN AMNISTIA POR LA CORRUPCIÓN,...ES POR QUE ELLOS ESTAN O HAN ESTADO PARTICIPANDO DE ACTOS DE CORRUPCIÓN.-
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