Juan Arias

"El escándalo que creaba Jesús es el escándalo que está creando hoy Francisco"

El corresponsal del diario El País de España en Brasil, periodista, filólogo y escritor, habló sobre la crisis que atraviesa el país latinoamericano, y sobre lo que significa el Papa para todo el mundo como agente de cambio.

El reconocido periodista y escritor español Juan Arias Martínez ofreció en MDZ una visión de primera mano sobre la crisis institucional, económica y ética que atraviesa Brasil. Además, habló con mucho conocimiento de causa, de lo que significa el papa Francisco para la Iglesia católica y para el mundo en general.

Arias es el corresponsal en Brasil del diario español El País, pero además es un personaje conocido en todo el mundo por ser autor de unos 13 libros, la mayoría de los cuales vinculados a temas religiosos, debido a que él mismo ejerció el sacerdocio católico durante 20 años. Exsacerdote de los Misioneros del Sagrado Corazón, orden de la que llegó a ser Secretario General en Roma, Arias realizó estudios universitarios de teología, filosofía, psicología, filología y lenguas semíticas en la Universidad de Roma.

Tras pedir dispensa a Pablo VI para dejar el ministerio sacerdotal, contrajo matrimonio a los veinte años de su secularización. Continuó con una gran actividad como escritor de temas religiosos y corresponsal de prensa hispánica en el Vaticano. Fue corresponsal de El País en Roma y el Vaticano. Sus primeras entrevistas para El País datan de 1977,2 y se extienden hasta el presente. Acompañó a Juan Pablo II por todo el globo, escribiendo la crónica de sus viajes. Se ha ocupado además de las relaciones de dicho diario español con las universidades y ha realizado tareas de defensor del lector. Ha sido asimismo responsable de Babelia, el suplemento cultural de El País. Reside en un pequeño pueblo pesquero brasileño, desde donde habló con el programa "Tormenta de Ideas", in extenso.

- Sobre la situación de Brasil ¿Qué pesa más lo político, lo judicial o lo económico?

- Una se realimenta con la otra, el problema grave de Brasil es que se dieron las tres juntas, la económica, más la ética y la moral. Brasil está en un momento de transición, es algo positivo, pero aquí hay mucho pesimismo, mucha irritación porque la cuestión económica toca el bolsillo y aquí hay 40 millones de personas que estaban entrando en el mundo del consumo, podían tener su carrito (su auto), su televisión y sus neveras (heladeras), y ahora de repente, para ellos y para la clase media esta crisis económica los está afectando mucho. Junto con eso, hay una crisis política que acompaña a la económica. Un presidente de la República en Brasil tiene unos poderes enormes, pero también tiene un Congreso con poder muy fuerte, que hasta ahora no los había ejercido porque la mayoría de los casi 20 partidos colaboraban con la presidencia en una gobierno de coalición, recibían prebendas y apoyaban al gobierno.

Durante las vacas gordas todo iba bien. Con la crisis, los políticos, los diputados y senadores han desenterrado el poder que tienen y se produjo el choque con los gobiernos, hoy Vilma perdió su popularidad, y solo un 9% la apoya.

Eso puso en entredicho el sistema político de Brasil y por eso se empieza a hablar de inaugurar un presidencialismo parlamentario, con un primer ministro como en los países más desarrollados. Tenemos una crisis económica, una crisis política que pone en entredichos al modelo, y una crisis ética con lo de Petrobras, que era la joya de Brasil y se ha descubierto que era un pudridero de corrupción.  Hay gerentes que están devolviendo u$s 100 millones, u$s 200 millones de lo que habían robado, y junto con la Petrobras está apareciendo el mismo nivel de corrupción en todas las empresas que trabajaban con el gobierno. Estas crisis ponen de alguna manera a Brasil de Rodillas, pero yo creo que de esto va a salir un Brasil diferente porque no caben más paños calientes ni remedios, hacen falta medidas drásticas, lo que mejor esta funcionando es la Justicia. El día 16 de noviembre está anunciada una manifestación popular de la que vamos a tomar el pulso de la situación de la sociedad.

-En Argentina el poder de la presidenta es similar, ¿pero en Brasil hay una mayor independencia de la Justicia? 

- Aquí las instituciones están funcionando, no va a salir ningún golpe, ni ninguna institución de tipo extremista. La Justicia está funcionando con una grandísima independencia, está metiendo a la cárcel a los empresarios que han trabajado siempre con el gobierno, el congreso está funcionando porque está recuperando poderes, todo eso crea problemas al gobierno pero es una cosa positiva. El ex presidente Sarney, con 50 años de vigencia en la política, ha pedido el presidencialismo parlamentario, porque el Congreso llevaba años sin actuar sin legislar, sino simplemente aprobando lo que decía el Gobierno.

Brasil va a tener que perfeccionarse y buscar su camino con independencia.

- Lula Da Silva fue una respuesta a un modelo que la gente repudió que fue el modelo neoliberal, pero las viejas estructuras políticas, de izquierda o derecha son todas iguales, ¿eso podría hacer surgir nuevos modelos populistas?

En Brasil tenemos el movimiento de Marina Silva, la ambientalista, que tiene unos 30 millones de votos pero que ahora está callada. El partido que ella creó que iba en en esa línea, con cánones modernos para romper con la vieja política con una novedad parecida a la de Podemos pero menos ideologizado, más fundado en el ambientalismo y en una limpieza ética de las instituciones. Fuera de eso no aparece nada en ese sentido, más que nada hay un rechazo de toda la política, pero los jóvenes todavía no han encontrado una alternativa. Se buscan soluciones dentro de la vieja política, eso es lo que va a hacer más difícil el dialogo de la sociedad y la política, porque lo nuevo todavía no se vislumbra.

-Usted acompañó al papa Juan Pablo II en sus viajes por todo el planeta y seguramente debe tener un parámetro sin argentinismos para evaluar al Papa Francisco.

- Conocí y seguí a 7 papas y puedo deciros que el papa Francisco rompe todos los cánones, se puede parecer un poco a Juan XXIII que también rompió las viejas tradiciones del Vaticano, pero el decía 'yo soy viejo y no puedo hacer todo lo que debería'. El papa Francisco está revolucionando toda la estructura de poder con franjas muy mafiosas, no se cuánto pueda él entrar. Yo se que él quiere quebrar esas estructuras y llevar el gobierno de la Iglesia fuera del vaticano y trabajar más en la periferia. Si a él lo dejasen puede hacer la mayor revolución de la Iglesia, porque ha empezado dando él el ejemplo, él no se llama ni papa si quiera, lo más revolucionario es su vida, es como el actúa. Va a ser muy difícil para el que venga tanto continuar como volver atrás, la mayor incógnita va a ser que va a hacer la Iglesia después de Francisco, el volvió al cristianismo a los orígenes. Él lo que quiere es una vuelta de la Iglesia a los orígenes que fue contaminada con toda la teología, el derecho canónico. La Iglesia oficial no tiene nada que ver con los orígenes, es la que fundo Pablo, que no era uno de los apóstoles.

Yo veo gente agnóstica que tiene una simpatía por él que no tienen ni siquiera los católicos, a ellos muchas veces les da miedo.

Yo que he vivido con los papas y he hecho cerca de 100 viajes, en donde vi que Francisco coge una moneda y saca un café, abre la puerta del ascensor y eso antes era impensable, el Papa era un dios escondido que no lo veía nadie, salía de Roma con cinco limusinas. El escándalo que creaba Jesús es el escándalo que esta creando hoy Francisco, y eso no tiene vuelta atrás, pero nunca se sabe porque las estructuras de poder son muy difíciles de derribar pero después vuelven a crearse como las mafias.

- Usted percibió que la Iglesia necesitaba un cambio como el que se está creando hoy con Francisco.

- En realidad la cosa empezó con el Concilio Vaticano II, por eso yo digo que se parece más a Juan XXIII. Él hizo esa gran revolución abrió un diálogo con los sectores no creyentes, pero el Papa Ratzinger, era un teólogo progresista que cambió de camisa, se hizo conservador, inició un movimiento y llegó a ser papa, pero siempre queda un rescoldo, no había muerto esa llama, y la gente pedía que viniese un Papa que diese cuerpo y vida a esa revolución que había empezado con ese concilio. Él (Francisco) es el mayor fruto que dio el concilio. La iglesia está en un proceso que es el más parecido al que acabó con el Concilio Vaticano II, Juan XXIII acabó con los profetas del pesimismo, ese movimiento desapareció y hoy lo resucita el papa Francisco.

Escuchá la entrevista:


*Juan Arias es un periodista, filólogo y escritor nacido en Arboleas, Almería (España) en 1932. Uno de sus libros, El Dios en quien no creo, publicado por primera vez luego del Concilio Vaticano II, tuvo muy amplia repercusión y continúa siendo editado ya transcurridas más de cuatro décadas.

Ficha TORMENTA DE IDEAS

Opiniones (1)
20 de octubre de 2017 | 19:00
2
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20 de octubre de 2017 | 19:00
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. La elección fue muy bien pensada ...Que desgracia para la humanidad, especialmente para América Latina, ya que es el objetivo.
    1
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