Marcelo Moura

"Siempre intentamos romper con los prejuicios"

Integrante de Virus, banda que toca hoy en Mendoza.

Virus se formó a principios de los años 80 y su aparición fue un verdadero shock dentro del circuito rockero de ese momento. Liderados por Federico Moura -su cantante hasta el año 1988-, el grupo se mostró transgresor, moderno, distinto.

Además de Federico, la banda estaba formada por dos hermanos suyos (Julio y Marcelo) y tres integrantes más: Mario Serra, Enrique Mugetti y Ricardo Serra (reemplazado en algún momento por Daniel Sbarra). Además, para el trabajo de escribir las letras de las canciones, también se cuenta a Roberto Jacoby, sociólogo y artista plástico.

Hoy, Virus es casi una banda de culto pero sus inicios no fueron los más gustosos: a los principio de los 80, el movimiento musical argentino contaba con un compromiso ideológico importante, fruto de la dictadura militar que sufrió Argentina. Y la aparición de Virus marcó una especie de quiebre de esa situación. Su primer disco fue Wadu-Wadu (1981) y desde ese mismo momento se pudo observar que algo distinto estaba naciendo.

De a poco, Virus fue ganado más espacio en el rock local debido a los buenos comentarios de los que veían y disfrutaban sus shows. Además, la Guerra de Malvinas produce la censura de las canciones en inglés y, obviamente, se crea una necesidad de promover y escuchar canciones en español. Sin dudas, fue el momento en Virus es “descubierto” por el público mayoritario.

"Luna de miel en la mano"

Junto GIT, Soda Stereo, Enanitos Verdes y Miguel Mateos –entre otros- Virus marcó el camino del rock argentino. Discos como “Locura” fueron posicionado el grupo dentro de la cima que recibe a los grandes y ya la poética y la música eran más logrados, más destacados.

Pero el grupo sufrió su golpe más grande el 21 de Diciembre de 1988, cuando muere Federico Moura, a causa de haberse infectado de Sida.

Habían pasado siete discos y se tomó una decisión: Virus debía seguir vivo y la voz principal pasó a ser la de Marcelo Moura.

Hoy, después de más de dos décadas ese Virus sigue vivo, inquieto, esperanzado y lleno de buena música. Así, regresan a Mendoza para estar mostrando esas canciones de siempre y también las nuevas, por las que apuesta el grupo.

La cita será esta noche en Cacano Bar (frente a la plaza de Chacras de Coria, desde la medianoche) pero antes de ese momento, Marcelo Moura dialogó con MDZ. Una charla animada, llena de anécdotas y donde se puede descubrir un artista lleno de talento, de esos que valen la pena disfrutar.

- Después de casi treinta años de tocar, ¿cómo hacen para mantenerse en órbita?
- En primer lugar, convengamos que Virus no es un grupo masivamente exitoso. Si bien es un grupo que se conoce en cualquier rincón del país es, precisamente, por el tiempo que llevamos juntos. Tampoco somos un grupo de llenar estadios, sobre todo hoy por hoy que se estila más el negocio de artistas descartables que los crean, los inventan y en dos años no existen más. Nosotros siempre hemos ido a contramano de eso. También es decisión nuestra, saber cuándo las cosas pasan de ser un placer a ser tortuosas. Si mantuviéramos la intensidad que mantuvimos los primeros diez años, ya no estaríamos tocando. Las actitudes y la forma de trabajo del grupo está tan asentada que ya no tenemos ese vértigo que tenés a los 20 años y te llevás el mundo por delante. Hoy llegamos temprano, almorzamos, descansamos, vamos a hacer la prueba de sonido y después de cenar, vamos a tocar. De todos modos, tres de los músicos que son de la última formación son mucho más jóvenes que nosotros y están llenos de energía pero también, los que estamos desde el principio nos sentimos muy bien en todo sentido. Yvivimos con tanto placer  estar arriba de un escenario, que nos gusta subir en las mejores condiciones posibles.

- ¿El último disco -"Caja Negra"- marca un resurgimiento o de un punto inflexión en Virus ?
- No, hay dos cosas. Muchísima gente pensaba que Virus no estaba tocando y “Caja Negra” motivó que en muchísimos lugares a donde vamos y en las notas que doy, me pregunten por “esta vuelta”. Pero no es vuelta, simplemente hemos sacado un disco después de mucho tiempo. Los discos en general motivan toda una movida de prensa, de televisión en donde permanecés presente pero nunca dejamos de tocar. Sí fue un punto de inflexión para mi porque -aunque ya lo venía viendo- fue una enorme sorpresa ver el respeto que tienen por Virus los músicos nuevos, que son súper exitosos, las nuevas generaciones de músicos de 17 o 18 años. Lo digo siempre porque es lo que hemos buscado. Creo que a Virus nadie lo conoce porque están en las revistas de moda tomando un trago en Punta del Este ni porque se tiran por una ventana, nos conocen por la música. Creo que hemos sido muy coherentes y honestos con nuestro estilo de pensar. Nunca nos hemos vendido. De hecho, nos hemos peleado y estamos peleados con las productoras que monopolizan los negocios pero por defender los principios. Yo no quiero pasar por la vida haciendo dinero (como mucha gente), lo que quiero es pasar con dignidad y dejando plasmado lo que yo pueda hacer artísticamente. Aunque los cuatro invitados que tuvimos en el disco son de otro estilo, a ninguno tuve necesidad de pasarle la letra. Me dijeron: “estás loco, nos la sabemos de memoria”. Todo el tiempo me encuentro con músicos que nos tienen respeto y realmente eso es lo que quisimos hacer. Está volviendo lo que sembramos.

- Eso con respecto a las nuevas generaciones de músicos pero ¿qué pasa con estas mismas generaciones cuando son público?
- En general, en los lugares donde se toca tarde (en las discotecas o en los teatros) la gente tiene de 18 a 30 años y vos ves a todo el mundo cantando los temas perfectamente, para nosotros es un halago enorme porque se trata, casi, de una tercera generación. Por ejemplo, la otra vez acá, en la fiesta de la Vendimia, estaba el padre de cincuenta y pico, con el hijo de 28 y el nieto de 6. Esa unión es genial, sobre todo en la adolescencia que es una edad de rebeldía con los padres. Es una pavada, pero ver a un padre y un hijo juntos, bailando, es una sensación muy agradable para mí.

- ¿Les costó adaptarse a los sonidos del 2000?, ¿los incorporan, los desechan?
- Los instrumentos, como la palabra lo dice, son una conexión entre tus sentimientos y el lugar donde los plasmás. Pueden variar, pueden ser más tecnológicos, más sofisticados pero si vos no tenés nada que decir, te den lo que den no lo vas a poder decir. Y si tenés algo que decir, te den lo que te den, lo vas a poder decir. Lo tomamos con naturalidad, obviamente nos vamos aggiornando porque todo se va superando y se va volviendo más cómodo y más fácil. Los tomamos como lo que son: instrumentos.

- ¿Actualmente tienen alguna influencia musical (nacional o internacional)?
- No, no la hemos tenido nunca. Creo que eso ha influido en que Virus tenga una personalidad bien definida y que al mismo tiempo, los primeros años fueran muy duros y recibiéramos muchas críticas porque éramos muy distintos. Nunca nadie dijo: “Suenan igual a…”, deben haberse vuelto locos buscando. En el grupo cada uno escucha cosas distintas, distinto sería si fuéramos los 6 en un avión o un colectivo siempre escuchando Los Rolling Stone, seguramente tocaríamos como ellos.

- Una amplia pregunta, ¿qué es el rock para Virus?
- La verdad es que yo hago música, no me siento en absoluto un rockero, en lo más mínimo. Tampoco sé qué es ser un rockero. Hasta a veces me da vergüenza decir que soy músico porque es tanto lo que queda por saber, que no se ha recorrido ni la milésima parte de un posible camino. Muchos de nuestros temas son rock n’ roll pero muchos son baladas o pop. A la hora de definir estilos siempre fui bastante reacio porque terminás autolimitándote y enmarcándote. Precisamente, lo que hemos intentado siempre, no sólo en lo musical sino en todos los aspectos, es romper con las limitaciones y los prejuicios. Eso nos ha costado pero también nos ha dado una felicidad incomparable. Con el tiempo, te dicen cosas como: “Ustedes fueron el único grupo que se negó a participar del festival para juntar fondos para Malvinas”, y en ese nos las vimos negras porque sabíamos que era un afano y una farsa. Quizá estábamos más al tanto que otra gente producto que teníamos un hermano desaparecido pero la pasamos pésimo porque nos borraron del mapa. Por eso el tiempo es tan importante, se encarga de que tengas la conciencia tranquila porque te moviste con tus convicciones.

- Además de los temas de “Caja Negra” (2006), ¿qué otros tendrá el repertorio de hoy?
- En líneas generales, lo que hacemos es tocar casi todos los temas que la gente quiere escuchar, los más conocidos, como “Luna de miel”, “Amor descartable”, “Pronta entrega” e “Imágenes paganas”. Después, permanentemente estamos variando sobre el repertorio porque a esta altura ya tenemos más de ciento y pico de canciones editadas. Como nos gustan todas, las vamos variando por respeto al público y por nuestra propia diversión. Nos gusta mucho tocar, así que nos preocupamos constantemente en estar cambiándolas para que no se nos torne monótono también a nosotros.

Ficha técnica:
Virus
Sábado 2 de agosto – 0.30
Cacano Bar – Aguinaga 1120, frente a Plaza de Chacras de Coria.

"Amor descartable"

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18 de agosto de 2017 | 02:42
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