Cacho Garay

"La risa es una necesidad, un cable a tierra"

Humorista que hoy presenta su nuevo espectáculo

El puntapié inicial lo dio en uno de los programas más visto de la televisión, el de Marcelo Tinelli, al que arribó para competir como humorista. A partir de entonces, los que parecían sólo cinco minutos de fama se transformaron en una exitosa carrera artística –repleta de temporadas en Carlos Paz y Mar del Plata así como de una cuantiosa cantidad de presentaciones en festivales y en escenarios de la Argentina y otros países sudamericanos- que lo posicionó como un referente del género.

Esta y otras historias –que también lo tienen como protagonista- son las que nutren “De vuelta al pago… compadre”, el último espectáculo que hoy y mañana presentará Cacho Garay, junto a Miguel Pavés y Corbacho Corbalán, en el Teatro Plaza a las 21.30. El plus, en esta ocasión, lo pondrá su pequeño hijo, quien se sumará al show demostrando sus dotes escénicas.

“Por ahí contaba Garay” (2002-2003), “Siga contando Garay” (2003-2004), “Elétrico” (2004-2005), “No me afloje Garay” (2005-2006), “Re-correcaminos” (2006), y “Garay esquina Cabral”, son los antecesores de esta nueva propuesta que ya, desde su nombre, connota la esencia cuyana que lo atraviesa.

Para conocer un poco más de esta nueva apuesta MDZ dialogó telefónicamente con el protagonista, quien nos concedió una entrevista –en la que adelanta un importante proyecto que concretará con un maestro del humor- mientras tomaba su “media tarde”.

- ¿De qué se nutre el espectáculo que presentás hoy y mañana?

- Es un repaso de todo lo que viví y todo lo que me ha pasado desde la última vez que estuve en Mendoza, el año pasado en el Bustelo, y también de lo que me sucedió en el verano, que estuve enfermo y de cómo lo viví. Hablo de eso y de otras historias pero desde el lado bueno. La esencia es la misma aunque varían los temas. Por ejemplo, cuento cómo fue que llegué a la televisión, cómo sucedió, cómo fue el viaje y cuáles fueron mis vivencias.

- Podría decirse entonces que se trata de un espectáculo autoreferencial…

- Sí, en gran parte. Y más, porque tengo a mi hijo, “el Chanchi” acompañándome en el escenario. Ahí está planificando lo que va a hacer mañana y pasado.

- ¿Hubo ensayo general?

- ¡No, si el es autodidacta! Me dice: “me gustaría hacer tal cosa” y bueno, hay que seguirlo.

Cacho hace un alto en la entrevista para poner una nota al pie (que se reiterará en todas las páginas imaginarias de la charla). “Te pido que por favor destaques que para mi es un honor y un orgullo, poder darme el gusto de, como hice en el verano de estar con Facundo Cabral, estar en el escenario con un grande como es Jorge Sosa”.

- ¿Podés adelantar cómo será la dinámica entre ustedes?

- Desde la producción nos preguntaron: “¿cómo van a hacer con Jorge?”, y ambos coincidimos en contestar: “primero vamos a empezar y después, vamos a terminar” (risas). Una vez que está el público ahí, sobran las ganas, el entusiasmo y adentro de la canchita alguien viene y dice: “muchachos, acá está la pelota, a jugar”.

- Entonces habrá que ver qué se desata en este “picadito”…

- Si, pero destacáme por favor lo de Jorge. Como el público mendocino no es el más fácil –es el mejor jurado que hay en el país- será el calibre para medir qué sale de esta función Jorge Sosa-Cacho Garay y, en base a eso, por ahí proyectamos algo para más adelante.

- ¿Cuándo empezaste a concebir esta propuesta?

- Simplemente empiezo a cambiar cosas de a poco, voy probando cosas nuevas mientras estoy de gira. En un momento dado sucede que el espectáculo se ha renovado. Es paulatino, voy agregando cosas y depende de la repercusión que tenga en el público, inmediatamente lo incorporo.

- En tiempos de crisis, ¿es más complicado hacer reír a la gente?

- Es más fácil, la gente tiene mucha necesidad de que haya algo distinto, que marque la diferencia. Hay necesidad y ganas de hablar de otra cosa que no sean los cortes, las retenciones, el desabastecimiento, la inseguridad, la falta de presupuesto para la salud, el problema que aqueja a los taxistas y a todos. Entre tantas cosas que nos rodean -o más bien, nos tiene sitiados- la risa es una necesidad enorme, un cable a tierra. Es como que, de pronto, alguien pega un grito: “Allá hay una carcajada y salen todos corriendo”.

- ¿No tocás ninguno de esos temas en el show?

- No, para eso está un genio como Jorge Sosa, que cuando aparece en el escenario, si se le ocurre hablar de lo que estamos viviendo es capaz de hacer un monólogo de una hora, improvisando, y haciéndonos reír y recapacitar.

- ¿Cómo te llevás con el éxito que alcanzaste después de tu intervención en el programa de Tinelli?

- En realidad creo que todavía no he tomado conciencia de este cambio. Sí, sigo siendo el mismo, arriba y abajo del escenario. Voy al centro, camino por las calles ciudad, la gente me saluda, nos sacamos fotos y sigo haciendo lo que fui a hacer (pero con la alegría de sentir todo ese afecto). Hay un cambio que suele producirse en algunas personas que alcanzan el éxito. Por ejemplo, un día estábamos hablando con Jorge Ginzburg –con quien fuimos grandes amigos y al que tuve el honor de hacer reír muchísimo- y se rió mucho cuando le dije que había artistas que hacen lo indecible para ser  reconocidos y cuando el éxito les sonríe, se ponen anteojos oscuros para que no los reconozcan (pero siempre dejando visible todo lo que hace falta para que en realidad lo reconozcan). Lo mío está lejos de eso, a mi me da alegría que la gente esté interiorizada de mis viajes, de lo que pasó con mi salud. Ando por Argentina y otros países limítrofes, con marcadísimo éxito, gracias a Dios y al público, no hay otro secreto. En Buenos Aires están los números serios, claros y creíbles que dicen que superamos en cantidad de público a varios mega espectáculos y es muy gratificante. Esto tan lindo que me pasa es como lo que siente el chico que está jugando muy bien al fútbol, que todos los festejan, pero que en algún momento del partido mira al costado de la cancha y piensa: “si me vieran mi mamá y mi papᔅ lo mismo me pasa con el público mendocino. Ahora tenemos una pauta publicitaria que la vamos a usar para agradecer, porque las entradas están casi agotadas.

Cacho en "VideoMatch"



- ¿Te sucede en otras provincias también?

- En Rosario, llenamos dos funciones y no se pudo hacer una tercera por cuestión de tiempo.

- ¿Qué otros lugares visitaste?

- Estuve también San Nicolás, San Lorenzo, Buenos Aires, Caleta Olivia, Neuquén, Río Negro, Bahía Blanca, Necochea.

- ¿Tenés algún rincón de la Argentina pendiente?

- Me quedan pequeños pueblos donde hay mucha gente que me conoce a través de la televisión y no pueden ir a Carlos Paz o Mar de Plata a verme ni a la capital de la provincia por vivir en zonas muy alejadas. Antes de fin de año tengo que ir a Costa Rica y México, y estuve en Paraguay y Uruguay hace poquito. Pero para el año que viene están en mi gira esos pequeños pueblos. A veces llegamos a un lugar alejado y descubrimos que vino a ver el espectáculo gente que, a la vez, vienen de 80 o 90 kilómetros. La Argentina es muy grande y quiero ir a cada rincón como agradecimiento.

- ¿Alguna vez te imaginaste que ibas a vivir una situación como la que estás viviendo?

- Imaginé, pero esta realidad superó los sueños. Estar entre los primeros espectáculos es algo fantástico, si tenemos en cuenta que los otros dos son megaproducciones. En mi show la única escenografía es Cacho Garay, la gente sólo me ve a mi, si le gusta es por mi y si no le gusta, es culpa mía.

Garay vuelve a ser un alto en la nota. Es que, presuroso, quiere contar una primicia. “Grabé dos discos, me fue muy bien -incluso contando las copias que se venden en la calle- y por eso decidí no grabar más, porque ya estaba en un montón de casas. Un gran maestro, ídolo, amigo mío, Luis Landriscina, también dijo lo mismo y ahora vamos a grabar un disco entre el 24 y el 27 de octubre y las ganancias estarán íntegramente destinadas a la Fundación Favaloro. Pero, lamentablemente, lo haremos en Córdoba porque acá no tuvimos el apoyo de nadie, no encontramos eco…

El silencio de los puntos suspensivos es, rápidamente, modificado, otra vez, con la nota al pie: “¡Ah!, y por favor poné que estoy muy orgulloso de estar con Jorge Sosa” (risas).

Ficha técnica:
"De vuelta al pago… compadre"
Cacho Garay
Teatro Plaza – Colón 27, Godoy Cruz
Entradas: $50, $45 y $40

Opiniones (0)
17 de octubre de 2017 | 18:20
1
ERROR
17 de octubre de 2017 | 18:20
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes
    11 de Octubre de 2017
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes