Eleonora Cassano

"La danza ya no es sólo para balletómanos"

Bailarina que hoy y mañana se presenta en el Teatro Independencia.

Eleonora Cassano habla por teléfono mientras viaja en el taxi que la lleva al teatro (de San Rafael) en el que tiene que hacer la prueba de sonido. Cuando ingresa al hall, avisa, pidiendo disculpas, que saludará ni bien termine la charla. En ese pequeño y humilde gesto, una de las mayores referentes de la danza en Argentina, deja traslucir su calidez para con la gente.

Lo demás es de público conocimiento. Su variada y prolífica trayectoria, signada por maestros como Mirta Furioso, Karemia Moreno, Lidia Segni, Graciela Sultanik y Wilhelm Burmann; sus dos décadas descollando en prestigiosos escenarios del mundo como partenaire de Julio Bocca; y su afán por explorar la esencia de nuevos lenguajes expresivos como el music hall, el teatro danza y el contemporáneo. Basta apenas una mirada efímera sobre su historia artística para saber que se está ante una gran figura.

Hoy y mañana, esta encumbrada bailarina se presenta en Teatro Independencia a las 21.30, junto a Hernán Piquín y el Ballet Argentino. Allí ofrecerán un singular espectáculo -y para el caso, bien vale el adjetivo- que integra dos obras completas: “Tango” y “Carmen”.

La segunda de las obras  guarda un plus imperdible, ya que contará con la participación de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, que interpretará bajo la batuta del maestro Gustavo Fontana –quien en noviembre pasado visitó suelo cuyano y dirigió a la orquesta en “Gala Lírica y música ciudadana”, evento gratuito que reunió a Darío Volonté, Guillermo Fernández y Vera Circovik en el Auditorio Bustelo- la reconocida ópera de Georges Bizet.

Esta  versión plasma el espíritu indómito de esta apasionada mujer según la versión que Alberto Alonso, coreógrafo cubano recientemente desaparecido, diseñó en 1967 para el Teatro Bolshoi y respondiendo a un expreso pedido de Maya Plissetskaia.

Ambas funciones se enmarcan en la gira nacional que la  compañía creada en 1990 y dirigida por Bocca, emprendió el año pasado, visitando hasta el momento La Pampa, Córdoba y el gran Buenos Aires (el martes arribará a San Juan) y que culminará a fines de 2008 en capital federal, previo paso por Europa.

Entre ensayo y ensayo y antes de llegar a la ciudad, la reconocida artista, dialogó con MDZ.

- Esta noche presentan dos obras ¿desde qué lenguaje están abordadas?
- Aunque no es habitual iniciamos la noche con “Tango” y no con “Carmen”, que como es un clásico es con la que siempre empezamos. Como en este caso está la orquesta, que es una situación muy agradable, empezamos con “Tango” que es una coreografía de Oscar Araiz, que tiene un estilo muy propio dentro de la línea del contemporáneo, y aquí mezcla este lenguaje y el tango. Es una pieza que cuenta una historia que sucede en un burdel, en los años ’30. Se van presentando distintas situaciones a través de temas musicales que son muy conocidos. “El día que me quieras”, “Choclo”, “La puñalada”.

- ¿Cuánto tiempo hace que interpretás "Carmen"?
- Hace muchos años que vengo interpretando a Carmen y es un personaje que realmente se enriquece con el paso del tiempo. Lo hago desde el año 1990, pero fueron diferentes versiones, una la de (Azari) Plisetski y esta que es de (Alberto) Alonso, el hermano de Alicia Alonso. Aunque tienen pocas diferencias, cada noche la voy interpretando de forma distinta, eso es lo que me permite, pese al tiempo que hago este personaje, poder jugar cada noche con el temperamento del Carmen.

- ¿Qué características tiene esta versión?
- Es una versión que permite mostrar los diferentes personajes y el juego que tiene ella con Don José (al final puede sentir algo un poco distinto a lo que sentía habitualmente pero no abandona su juego con el torero y eso es lo que provoca la ira de Don José y desencadena ese final trágico). Es una obra que para el público general es de muy fácil lectura, de fácil interpretación de cada personaje y de lo que va sucediendo. No tiene que ser entendedor de ballet para poder interpretar la obra.

- Ya que lo mencionás, históricamente el ballet es considerado como un arte escénica elitista, ¿creés que aún lo es?
- No, para nada. Es un trabajo que se viene haciendo hace años con Julio y yo me siento muy responsable, avalando ese primer inicio de él de acercar la danza a la gente. Creo que se rompió eso de que la danza era sólo para ‘balletómanos’ (sic) o para determinada clase social. Hay un acercamiento del gran público que hoy va a ver un espectáculo de danza sin tener conocimientos o el hábito de haber ido o que sus padres hayan ido. Sucede con muchas ramas artísticas, se nota un cambio, como que se abrió un poco el tema cultural a gente que antes no tenía acceso. De parte nuestro hubo un interés por captar todo tipo de gente y considero que lo logramos porque tenemos muchísimas muestras de estar ante 5 o 6 mil personas, más evidente que eso…

- El movimiento y la música están ligados íntimamente en la danza, ¿qué te produce la presencia de una orquesta tocando en vivo?
- Nosotros bailamos para o por la música. Si bien hay muchas obras que no la tienen, yo estoy acostumbrada a bailar con música y es lo que me moviliza. El hecho de poder estar con una orquesta, hacer esta obra, que musicalmente es tan rica, es maravilloso. Estar haciendo las funciones junto a la filarmónica es para mí placentero y lo es también para el público porque se termina de completar el espectáculo.

- Y porque no es habitual…
- No, para nada. Es la primera vez que nos puede acompañar la orquesta en la gira.

- ¿En las demás ciudades también se da esta situación especial?
- No, es pura y exclusivamente en Mendoza.

- Durante años fuiste la partenaire de Julio Bocca y luego incursionaste en lenguajes que se alejaban del ballet (revista, danza teatro, contemporáneo con coreógrafos como Alejandro Cervera y Ana María Stekelman), ¿te queda alguna cuenta pendiente?
- No son cuentas pendientes, a veces se me van presentando las cosas y me fijo si lo que me proponen es interesante. Algunas veces me tiro a la pileta y otras, es más fácil tomar la decisión. Son cosas que me fueron pasando hace unos años, internamente, de buscar propuestas nuevas, diferentes. Se me fue dando y me proponían cosas interesantes y yo aceptaba. Eso me enriqueció como artista, sentir que estaba desde otro lugar en el escenario, que no había quedado pura y exclusivamente con el ballet.

- Una de esas propuestas fue “La Duarte”, en 2004, ¿cómo viviste haber interpretado a una figura tan polémica y significativa como Evita?
- Fue un rol maravilloso, descubrí cosas increíbles arriba del escenario. Pude generar un personaje que me hizo vivir sensaciones que, hasta el momento, nunca había podido sentir. Yo no tenía texto en la obra porque era muy difícil escuchar algo que no tuviera la potencia de la voz que tenía Evita. Preferimos mantener imagen solamente y tanto en mi papel como en el de Perón no mezclarle la voz. Pero sí pude mezclar la voz en otros espectáculos como “Cassano Dancing” y “La Cassano en el Maipo”, hablaba, cantaba, me aportó mucho expresarme con todos los sentidos en el escenario.

- Alguna vez contaste que cuando a los 7 años viste “El lago de los cisnes” dijiste: “quiero hacerlo”, ¿tenés presente ese deseo cada vez que bailás?
- No, no lo tengo presente. Disfruto de una manera maravillosa y muy distinta de lo que fue principio, de esas sensaciones de estar viviendo algo medio irreal; de esta oportunidad que me dio la vida de poder estar experimentando sensaciones y bailando en teatros y junto a gigantes de la danza. No lo siento cada noche pero está en el general del sentir de poder estar arriba de un escenario. No lo pienso pero me pasa por el sentimiento.

- Es inevitable la pregunta: ¿extrañás bailar con Julio Bocca?
- Sí. Realmente fue un quiebre, un final de una etapa hermosa en mi vida junto a Julio, casi 20 años. El 22 de diciembre se bajó una cortina y me costó acostumbrarme a la idea por que lo extraño. Igualmente estoy bailando junto a Hernán Piquín, con quien me llevo bárbaro, es un magnífico partenaire y bailarín, y con el día a día cada vez nos llevamos mejor. Sin embargo, lo que se generó con Julio fue muy especial y dudo que pueda repetirse, como los matrimonios o el primer amor que se da una sola vez en la vida. Son muchos los motivos que hicieron que fuera una relación especial.



"El día que me quieras" -  Julio Bocca & Eleonora Cassano. Despidida de Julio Bocca.



"El Corsario" - Variación Eleonora Cassano. Despidida de Julio Bocca.

Opiniones (1)
16 de agosto de 2017 | 21:49
2
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16 de agosto de 2017 | 21:49
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  1. Para esta espectacular bailarina y todo su ballet. Peor tambien quiero acotar que hace mucho tiempo en mendoza no hay ballet con orquesta, por lo tanto, como hombre de la danza de mendoza me parece un gran acierto de la gestión del Sr Scollo.
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