Patricia Rodón

"Un blog jamás reemplazará una mesa de bar"

Poeta, periodista, docente. Expondrá en la Feria Internacional del Libro

La última respuesta quedó, involuntariamente, off the record. Es decir, la cinta se acabó pero aún así sostuvo que los poemas que elegirá para leer cuando se siente el martes próximo en el III Festival Internacional de Poesía serán elegidos recién cuando se esté pintando los labios en el taxi. Así será.

Si esto apenas dice algo de Patricia Rodón, entonces sumemos un poco más de prontuario. Poeta, periodista y, recientemente, docente. En cuanto a lo primero, porque básicamente de eso versará esta entrevista, se puede considerar como una de las voces que renovaron el mapa poético de Mendoza enter los ochenta y los noventa, junto a otros escritores como Rubén Valle, Teny Alos y Carlos Vallejo, entre otros. También puede decirse que fue ganadora del Certamen literario Vendimia de 2001, con “Estudio Voyeur”. Pero antes, publicó "Tango Rock", en 1999, por Editorial Diógenes. Así fue.

Es una de las poquísimas voces a nivel local que tiene cierto reconocimiento más allá de Desaguadero, dadas las antologías poéticas de las que ha participado a nivel nacional como internacional. Pero que, vaya paradoja, no publica desde hace siete años. En tanto, Patricia no para de escribir. Por eso, es la única escritora mendocina que estará presente en la tercera edición de este encuentro de poesía que se da en el marco de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires. Y en tanto periodista, Patricia es la actual editora del suplemento Cultura+, de MDZ. Así es. 

- ¿Cuáles son tus expectativas en cuanto a tu participación en el Festival Internacional de Poesía?

- Las expectativas son moderadas, porque los festivales de poesía no son muy estimulantes o entretenidos. Tampoco tenés que ir pensando ¡Guau!, qué fantástico lo que va a suceder. Estoy en una mesa, el martes a las 20 con un poeta turco y con otra poeta argentino. Pero no se si va a ser lectura o si va a ser debate.

- Pero cómo se vive esta invitación, sobre todo si tenemos en cuenta que sos la única escritora mendocina que ha sido invitada y, aún más, que la inserción de la literatura de la provincia a nivel nacional no ha sido la más lograda en los últimos años.

- La invitación realmente me ha sorprendido. Me llegó por mail, en octubre. Una de mis primeras misiones cuando llegue a Buenos Aires es averiguar a quién se le ocurrió invitarme. Realmente me sorprende que, al ser el III Festival, tan pronto me llamen. No se a quién se le habrá ocurrido. Obviamente, alguien que leyó mi poesía y que le habrá parecido interesante o transgresora, no sé. En ese sentido, estoy muy contenta.

- Formás parte de una generación de escritores que comenzó a dividir aguas respecto de la literatura previa. ¿Cómo ves esa generación a la luz de este momento?

- Fue en los noventa, y te estás refiriendo a las Malas Lenguas. Si bien empezamos a trabajar en los ‘80, las publicaciones recién llegaron una década después. Antes habíamos trabajado en otro grupo de poetas del que nadie se acuerda, pero yo sí, que era el grupo Matinée, con Oscar Reyna y Teni Alós –entre 1980 y 1993-. Durante los 80 duros, dictadura incluída, hicimos muchas cosas juntos y también fue muy movilizante. Fue todo el aprendizaje que se hace cuando sos un poeta joven. Desde leer poesía en la calle o hacerla en el domicilio, a colgar poemas en la plaza Independencia. Y por eso nos llevaron presos. En el 89, armamos las Malas Lenguas y fue una experiencia de crecimiento lírico, espiritual y humano. ¿Qué veo que ha sucedido desde entonces? Un montón de gente joven, promedio 30 años, que está escribiendo de puta madre y que espero que siga así para que se pueda hablar de otra generación que, más o menos, se estén jugando el pellejo por la poesía. Nosotros lo hicimos, pero ya fue. Me encantaría que apareciera otro grupo que rompiera estructuras y que tuviera propuestas nuevas.

- ¿Cómo ves a la literatura que está emergiendo? Sobre todo, porque se trata de escritores que no necesariamente están conformando grupos como el que los reunía a ustedes.

- Tanto Matinée como Las Malas Lenguas, yo por lo menos, los integré por azar. Pero había una clara voluntad de hacer poesía y de mostrar lo que estábamos haciendo. Un fuerte compromiso con la poesía. Ahora hay algunos intentos aislados, como este grupo que surgió hace dos años, “Faltan dos”, y otros grupos que están haciendo cosas, aunque no se si colectivamente o con continuidad. Porque uno de las claves del poder mostrar es tener continuidad, sino son presentaciones aisladas que no quedan ni en la memoria ni en el ánimo de la gente. Hay que insistir. Y ante la dificultad de publicar de todos nosotros, me parece que la única manera es, en primera instancia, la lectura en pública. Y, en segunda, los blogs.

- Precisamente, también te volcaste a producir a través de estos canales, como en Monalisa acelerada y Los libros robados ¿Cuál es la necesidad de contar con un blog?

- Debido al diario, tengo un poco postergado los blogs, aunque en la medida de lo posible los voy actualizando, sobre todo con poesía nueva. Hace cuatro años, la necesidad era compartir múltiples intereses, básicamente literarios, que son los que me apasionan. En un momento llegué a tener cinco blogs, lo que me pareció una locura tratar de sostenerlos a todos.

- Te lo pregunto porque de alguna manera están posibilitando que los escritores se conozcan entre sí y que además se acerquen mutuamente. ¿Crees que en Mendoza se está dando este fenómeno?

- Sí, por ejemplo, Caramelos en el frasco, que lo hace Débora Benacot. Me lo recomendaron y luego lo empecé a frecuentar y me encantaban esas prosas divertidas y ácidas. Lo mismo con otros blogs como el de Hernán Schillagi. También el de Luis Álvarez Quintana. Me permitió conocer otros aspectos de su trabajo creativo y después los conocí personalmente.

- Por ahí tengo la sensación de que estos son los nuevos espacios que estamos compartiendo, más que en los espacios físicos y tradicionales de la poesía, como el bar.

- Ese rito del bar y de las juntadas nocturnas, el delirar, el discutir, el pelearse, el leer, el apasionarse, no se si suceden. Espero que sí. Un blog jamás va a reemplazar una mesa de bar, porque es el lugar del cara a cara, de la mirada a los ojos, de la puteada o del disimulo y donde se muestran los mayores niveles de hipocresía o de generosidad. El contacto humano. Todas esas observaciones de la oralidad y del “estoy con vos” y estoy compartiendo estas horas hablando de literatura.

- Los poetas de tu generación son bastante heterogéneos, con temáticas y registros diversos. ¿Qué es lo que tenían en común?

- Todos muy distintos entre nosotros, pero creo que el afán era escribir cada vez mejor, leer mostrarnos y criticarnos. Lo que más nos unía era este afán de estar enamorados de la posibilidad verbal que es escribir de una manera determinada o de otra.

- Hace mucho que no publicás…

- Desde el 2001. Una enormidad de tiempo. Es absolutamente ridículo, pero es una realidad. Después del 2001 no pude pagar ni una edición, porque se elevaron mucho los costos. Y tengo muchos libros inéditos y ya no se si me interesa publicarlos, salvo lo último que he escrito. Los cinco libros inéditos ya no se si me representan.

- ¿Y qué es lo que te representaría hoy poéticamente? ¿Cuáles serían tus tópicos actualmente? E incluso tu registro ¿cómo ha variado, desde “Tango rock” hasta este momento?

- Y…ha ido cambiando. Desde tener una voz más plural en “Tango rock”,  he ido experimentando técnicas y cuerdas distintas. Tengo un libro totalmente dialogado, que se llama “Pruebas de contacto”. El último, “Colores primarios”, que son poemas de amor. Nunca había escrito un libro entero de poesía amorosa. En este último, se me dio por investigar tanto lo que pasaba dentro mío, como en la manera en que iba a decir todo eso a lo largo de mis 47 años. Son investigaciones que responden a instintos vitales. Tenés como un impulso, una necesidad de ese momento.

- Uno de los principales problemas de la poesía local es que se utiliza demasiado barroquismo, de palabras que pintan bien para el registro poético pero que al final no terminan diciendo nada para el oyente o lector.

- Lo que me llama la atención es que hay dos registros en los nuevos poetas. En algunos, es demasiado alambicada su poesía y que usan términos que quedan demasiado grande tanto al verso como al poema en sí mismo. Pura grandilocuencia que no termina diciendo nada. Y otros poetas que se abroquelan en lo mínimo, o sea, reducen el verso a su más mínima expresión y también terminan no diciendo nada. Cualquiera puede escribir cinco líneas. Pero para poder lograr esa concentración poderosa de la poesía, tenés que haber transitado el silencio, saber de qué se trata el silencio. Lo que veo está en esos dos grandes extremos. Hay alguna gente que está en el medio, tratando de encontrarse. Pero no nos olvidemos que esto es un largo camino. La poesía es para siempre. Nunca vas a terminar de escribir bien, sino que vas a estar tratando de escribir mejor.

- Para algunos escritores de tu generación y otros que les seguían, el Certamen Vendimia de Letras les ayudó a terminar de consolidarse o de tener cierto status dentro del mapa literario de la provincia. Sin embargo, los últimos ganadores no han logrado tener una buena difusión de su obra. ¿A qué crees que se debe eso?

- Y tendría que haber sido todo lo contrario, es decir, a partir de que se logró que el premio sea la publicación de un libro a partir del 2001, que es cuando yo publiqué. Creo que ha sido muy desparejo el nivel de ganadores. Desparejo en el sentido de cuestionable. Ha ganado un buen poeta como Fernando Toledo o Rubén Valle, y ha ganado otra gente al año siguiente cuyo libro era horrible. Creo que ese desnivel de calidad en estos años ha ido devaluando al premio, en lugar de jerarquizarlo. Y esa cosa de no animarse el jurado de declararlo desierto –no se si lo estipulan las bases del concurso-, de decir no vale la pena. Y que sirva de cachetazo y de enseñanza a ver si los escritores de Mendoza se ponen las pilas también. Porque hay una vanidad terrible.

- Que le falta a Mendoza para considerar su literatura, ya sea desde la política, ya sea desde las editoriales, o desde los mismos autores –teniendo en cuenta que este año la provincia no cuenta con un stand propio en la Feria del Libro-.

- Primero, falta hacer mejor literatura. La literatura que se hace no pasa de ser discreta, de estar bien, no causa un gran impacto. No sobresale. Hay distintas maneras de canonizar, de darle aire a todo esto. Los medios hacen una parte de este trabajo, el Estado hace otra parte y la universidad también. Pero para que la universidad, que es el primer ente canonizador, pueda dar un poema tuyo como material de estudio, tiene que ser innovador, original. Tiene que tener una idiosincrasia propia que defina las diferencias de antes o después y respecto de los escritores de tu generación. Esto está escaseando, no es frecuente. Como autores, tenemos que escribir mucho mejor. Y no tener que creer que cada maldito poema es una obra de arte. Hay cien mil millones de poetas en el mundo mejores que uno. Te pueden invitar a un festival y la pasás bomba, pero ojo con creértela. Falta muchísima lectura, sobre todo en los escritores nuevos. Y la labor del Estado, por supuesto, que no hace absolutamente nada para la difusión de la literatura.    

- ¿Coincidís con Rubén Valle en que los escritores de Mendoza no nos leemos entre nosotros?

- Creo que es relativo. Porque a lo mejor no están publicando en libro objeto, pero sí lo están haciendo en sus blogs. Yo no si a mi hay gente que me lee o no. Pero sí, en crítica general, lo que dice Rubén es cierto. Los grupos se leen entre ellos, pero no a los demás. O cuando lo hacen es para criticarlos negativamente y no para apoyarlos o acercarse. También he observado que en los grupos de los nuevos poetas es que tratan de competir con las generaciones anteriores. Y está bien. Hay que matar al padre. Pero matálo con buenas armas y en buenas lides. Es lógica esta competencia. Pero no lo defenestrés, si no has leído la obra.
   
     
Opiniones (12)
21 de septiembre de 2017 | 08:05
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21 de septiembre de 2017 | 08:05
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  1. Los domingos no prendo la compu. Y de casualidad, porque estiy enviciado con Mdz, me metí. ¿Y qué encuentro? Una entrevista a una de las poetas más interesantes que ha dado esta provincia. La nota está buena. Se nota que es ella la que habla. Me encanta como habla. Dice siempre lo justo. No sabía lo de la Feria del Libro. Mucha suerte. Lamento que puedas pueblicar. Yo leo y releo el Tango Rock como un Karamelo Santo.
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  2. Ya sabés, Patricia, ya sabés.
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  3. Si Rodón es poeta, gana premios y la invitan a festivales de poesía, y justo este puto año, es la única mendocina que va a estar con todos los puntos puestos en la Feria del Libro, ¿cuál es el problema de que le hagan una nota? En el UNO le hicieron un montón de notas cuando ganaba un premio o cuando la traducían al inglés o al francés. ¿Qué? Si laburás en un diario dejás de tener vida privada o, en este caso, una vida exitosa? Por qué no se van a aprender un poco, manga de giles.
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  4. Me gusta mucho la poesía de Rodón. Me gusta mucho su manera de hacer periodismo. La sigo desde el diario Uno. He coleccionado El Altillo, lo tengo encuadernado. Sus entrevistas sn impagables, Aprecio que no tenga miedo de decir las cosas que dice. Y que se la banque. Ustedes no tienen ni idea de quièn es esta mina. Es generosa, siempre le da espacio a todos los escritores. Lee todos los libros. Sus blogs están entre mis favoritos. Pegasus, no sabés leer.
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  5. Que está monísima la Patri, y que, como siempre, es un gusto leerla. Oportuno el autor!!
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  6. No reemplaza a la mesa de café y no le cuento si es una mesa de amigos en torno a la picada y el extra brut...
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  7. ya lo creo, lo que lamento en mi caso es no 1-poder sentarme en un bar con mi amado amigo y que está muy muy lejos...bueno...tampoco sé si hay bares en jerusalem y mesitas de bar donde sentarse a conversar...en caso de que pudiera viajar a verlo,en este caso el blog nos ha servido para continuar construyendo y alimentando nuestra amistad a pesar de la distancia...ahora , con los blogs podemos decir que la distancia ...no es como el viento ! 2-qué importa donde trabaje Patricia, lo importante es que existe y que escribe y que es una genia!!!!!!!gracias Patricia por ser!!!!!!!! una fan
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  8. ella no reniega de los blogs.. es mas dice que tuvo 5 al mismo tiempo. solo que opina que nada se compara con la charla de bar. Leiste bien ya?? Miercoles ... con tal de polemizar dicen cualquier cosa
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  9. Creo que la señora en cierto punto tiene razon, aunque la critica sea conservadora y escape la tecnologia innovadora. Si, es cierto, una mesa de bar, compartir un cafe, mirarse a la cara a la hora de los intercambios de opinion y observar como reacciona el otro y otras tantas interacciones el blog no lo permite. Pero si el blog te permite ampliar y conocer gente con quien debatir aunque no se vea, escuchar muchas mas versiones de un tema y hasta discutirlo acaloradamente con mas personas que las que conocemos que podemos juntarnos en un bar y a tomar un cafe. La señora es de la epoca de los bares... y por eso critica los blogs... Ahora me pregunto, todo lo que ella redacta lo hace con una maquina de escribir Remington? Creo que el verdadero escritor que se precie, no cambiaria el papel y el carro de una vieja maquina por el teclado de una pc... pienselo señora.
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  10. CHE¡¡¡¡¡ HÁGANLÉ TAMBIEN UNA ENTREVISTA A LUISITO QUE SE NOS PONE MALITO
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