Gabriel Michi

"La relación del periodismo y los Kirchner es tensa"

Periodista y Presidente del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA).

Para algunos memoriosos de la historia periodística argentina, su nombre está ligado a un acontecimiento que sacudió la escena política de los 90 y puso en jaque al gobierno de Eduardo Duhalde en la provincia de Buenos Aires y desnudó las relaciones del menemismo con las mafias del correo. Hablamos del asesinato de José Luis Cabezas, que derivó en uno de las leyendas urbanas actuales (¿Está vivo Yabrán?).

Por ese entonces, Gabriel Michi era periodista de la revista Noticias y estaba junto al fotógrafo apostado en una de las playas más políticas de aquellos veranos de la década del 90, Pinamar. Pero la historia actual lo encuentra como presidente de FOPEA –Foro de Periodismo Argentino-, una asociación que nuclea a 220 periodistas de todo el país. Se trata de un espacio de reflexión y diálogo creado en 2002 que tiene como pilares el mejoramiento de los estándares éticos y de calidad de la profesión y la defensa de la libertad de expresión. Sobre
este último punto lleva registrados más de 100 casos en un monitoreo federal.

Michi y otros miembros del Foro se encuentran en estos momentos en Mendoza, donde han sido recibidos por los medios de comunicación locales, y a quienes les han planteado diferentes aspectos vinculados a los profesionales de la comunicación.

Pero también la ocasión ha contribuido para que brinden charlas a estudiantes de periodismo. La primera de ellas -“El desafío del periodismo a 25 años de la recuperación democrática: más calidad, principios más firmes, más pluralidad”-, realizada ayer viernes en el Centro de Información y Comunicación de la UNC. Y hoy, a partir de las 10, en San Rafael, más precisamente en la Fundación Educativa Santísima Trinidad, presentando "La autocrítica de los periodistas. Presentación del Código de Etica y el Libro de Calidad de FOPEA"

Aprovechamos la visita de Michi a la redacción de MDZ, para que pudiera hacer un esbozo crítico de la labor que se realiza desde el Foro de Periodismo Argentino.

- ¿Queríamos saber cuáles son las razones de tu visita a Mendoza?

- En principio, tenemos un plan de acción a nivel país, que es llevar la propuesta de FOPEA a las provincias, contándoles de que se trata la organización y mostrando nuestro código de ética, para que se vea cuáles son los ejes que queremos debatir sobre la ética profesional. Y también apuntando a que los medios y los periodistas vean que hay algo que está cambiando. De que las cosas que se necesitan cambiar, necesitan ser debatidas y hay un espíritu en muchos de nosotros de querer mejorar la calidad del periodismo. FOPEA tiene como eje de trabajo la ética, la capacitación del periodista, la vinculación con las universidades y la libertad de expresión. Con estos 4 pilares fundamentales empezamos a avanzar. Muchas veces, en el interior del país las situaciones son más difíciles que en Buenos Aires, donde la opresión de los poderes políticos locales asfixian a los medios de comunicación. Por eso, queremos que conozcan la organización para que sepan que estamos para tratar de defender un precepto básico de la democracia, como es la libertad de prensa y la libertad de expresión.

- En ese sentido, ¿Podrías trazar un mapa de la libertad de expresión en Argentina? 

- En aquellas provincias donde los medios pertenecen a los propios gobernadores, intendentes o diputados, donde hay claramente una intención política en el manejo de los medios y también en aquellos que son manejados por empresarios que están muy asociados al poder político. Si uno tendría que trazar a grandes rasgos una radiografía, te diría que las provincias más pobres son las que tienen más dificultades hoy por hoy, porque justamente tienen dificultades económicas más serias y dependen más de la publicidad oficial. Entonces, al depender más de esto, es muy estrecho el margen que tienen para denunciar e investigar seriamente cosas que el gobierno hace mal. Esto hace mucho más difícil que la calidad del periodismo sea lo que tenga que ser. Y después lo que sí ha habido es que, en algunas provincias, hay intenciones de mejorar algunas cuestiones. En Tierra del Fuego, por ejemplo, están debatiendo una ley para establecer parámetros en la distribución de la publicidad oficial, que sean claros y conocidos por todos, desde los medios a la gente.

- ¿Cómo ves la relación del kirchnerismo con el periodismo?

- Es una relación muy tensa en general. De hecho, en cada atril, tanto el ex presidente como la actual presidente aprovechan para meter al periodismo casi en la misma situación que la oposición, cuando en realidad ese no es nuestro lugar como periodistas. Nuestro lugar es contar las cosas que pasan, a veces esa realidad gusta, a veces no. En otras épocas, tanto Néstor como Cristina buscaban a los medios para contar su oposición al menemismo en determinadas cuestiones y ahora parece que no se respeta que esa independencia que se tuvo en los 90, se siga manteniendo hoy, más allá de quien esté en el poder. Hemos llamado la atención en muchas oportunidades respecto a agresiones verbales que había tenido el ex presidente y también estamos pidiendo la existencia de conferencias de prensa. Durante 4 años y medio, el gobierno de Néstor Kirchner no se realizó una sola conferencia de prensa, y en lo que va el gobierno de Cristina tampoco. Son solamente alocuciones desde el atril, sin posibilidad de poder repreguntar, de realizar preguntas que molesten o que intenten profundizar en determinados temas.

- ¿Crees que la explosión de los blogs o de otras fuentes de información favorecidas por las nuevas tecnologías, puede minar la confianza en el periodismo tradicional?

- Creo que es algo parecido a lo que pasó en la década del 80, con las radios alternativas. El fenómeno de los blogs surge en principio como una forma de comunicación alternativa pero que si no es bien aprovechado terminando derivando en cualquier cosa. Hubo radios que mantuvieron esa idea de darle voz a los que no la tenían, pero en la gran mayoría terminó siendo un negocio y hasta casi todos los políticos querían tener su propia FM. El tema de los blogs me parece que es lo mismo y, encima, al no haber regulación sobre Internet se permite que se haga cualquier cosa. Toda alternativa que se abra como posibilidad de un nuevo marco de comunicación me parece brillante, que haya pluralismo de idea, pero el mal uso lo que hace es saturar.

- Un estudio realizado por FOPEA en el 2005, permitió revelar algunos aspectos críticos sobre la percepción que tienen los periodistas acerca de su trabajo, entre ellos, la pobreza profesional. Llama la atención, teniendo en cuenta que en los últimos diez años han proliferado las carreras de periodismo y comunicación.

- Cuando uno tiene una expectativa, la idealiza demasiado. A esto se suma que, en el 2005, se notaba un gran retroceso en hacer periodismo de investigación, cuando tuvo su furor en los años 90. Muchos jóvenes creen que el periodismo es sinónimo de éxito, fama y dinero y eso los puede llevar a estudiar, pero en el día a día se nota que no todo lo que reluce es oro.

- Otro de los aspectos autocríticos que se vislumbró en esa investigación es que el nivel ético promedio estaba por debajo de los cinco puntos –en una escala de uno a diez-.

- Sí, por eso FOPEA surge para discutir el tema de la ética, aunque luego se sumaron otros temas, como la capacitación profesional. Pero el simple hecho de discutir eso ya es un cambio de actitud. De allí, creamos el primer código de ética en Argentina.

- Mencionabas la declinación del periodismo de investigación ¿A qué se deben las causas de la misma?

- La crisis del 2001 afectó también al periodismo, porque comenzaron a desaparecer los equipos de investigación de los diarios y se comenzó a tratar más la coyuntura. Otra causa puede ser porque la investigación periodística puede afectar intereses que, a su vez, afecten a los intereses económicos de los medios. Y ese boom que existió en los 90, terminó como “denunciaditis permanente”, lo que provocó el desinterés de la gente.

- A 11 años del caso Cabezas ¿Considerás que se hizo justicia finalmente?

- Se hizo justicia desde el punto de vista de las condenas ejemplares a los asesinos, porque se pudo sentar en el banquillo de los acusados a los que mataron a José Luis. Pero no se hizo justicia en el tiempo legal, que permitió que los presos – la llamada “Banda de Los Hornos”, sentenciados como autores materiales del homicidio del reportero gráfico- salieran de la cárcel antes de cumplir su condena por beneficios como el 2x1. Por eso, la justicia dio un retroceso infernal.

- ¿Cambió en algo el periodismo a partir de este caso que sacudió la escena política de los 90?

- Creo que sí, en cuanto los periodistas tomaron mayor responsabilidad a la hora de informar, de chequear mejor la información y de practicar un periodismo más riguroso. Pero los asesinos no merecen estar en libertad, necesitamos que vuelvan a prisión. 

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22 de agosto de 2017 | 14:55
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