Osvaldo Bayer

"Los militares fueron quemando mis libros"

Historiador, periodista, novelista y cineasta.

“Tendrías que haber venido más cerca del mediodía y te invitaba un whisky”, dijo Osvaldo Bayer, ya más distendido, luego de terminar la entrevista. Durante la charla, además de mostrar una defensa apasionada por los Derechos Humanos y expresar el cuestionamiento por la designación de Carlos Rico, sobresalieron los detalles de la vida de un personaje clave en la cultura nacional; su experiencia bajo la opresión política, su exilio en Alemania; las anécdotas junto con Osvaldo Soriano y la relación con sus nietos.

"Nací en Santa Fe el 18 de febrero de 1927, pero ya a los 40 días nos trasladamos a Tucumán, y ahí viví hasta los 4 años. Luego, fuimos a Bernal, cerca de Quilmes, y por último, a los 7 años, fui a vivir al barrio de Belgrano".

- ¿Y por esos 40 días es hincha de Rosario Central?

- Sí, yo era hincha de Colón en Santa Fe, pero no jugaba en Primera. Antes no había ascenso y descenso como ahora. Los únicos santafesinos que jugaban eran Rosario Central y Newell’s, y por supuesto me hice de Rosario, de lo cual estoy muy orgulloso, ya que el más grande de todos, o mejor dicho, el mejor de todos, fue de Central: el Che Guevara.

- ¿Cómo comenzó su carrera, cuáles fueron sus estudios?

- Fui a una escuela del Estado en Belgrano. Después fui al Colegio Nacional hasta tercer año, hasta que empecé a trabajar e hice cuarto y quinto año libres, rindiendo las materias. Después me propuse estudiar Filosofía, pero me dije: “Antes del alma, tengo que conocer el cuerpo”, por lo que hice el primer año de Medicina, Anatomía Descriptiva e Histología. Aprobé las dos materias y empecé a estudiar Filosofía, pero en aquel tiempo, durante el primer gobierno de Perón, la facultad de Filosofía estaba orientada al catolicismo de extrema derecha. Y yo no quería sólo aprender de Santo Tomás de Aquino; también quería conocer Hegel, Kant, entre otros. Entonces me fui a estudiar a Alemania, pero ahí me di cuenta de que para conocer el espíritu del hombre había que conocer la historia, y ahí me quedé en Historia.
Cuando terminé Historia comencé a escribir para Argentina, en las revistas de aquel tiempo: Continente, Gente de Cine y la revista Buenos Aires musical. Ya me había casado y tenido el primer hijo en Alemania.

- ¿Cuándo volvió a la Argentina?

- En el '56. Ahí me propuse hacer dos años de periodismo para lograr un estilo claro y preciso. No quería hacer investigaciones históricas en tono academicista para que la leyeran sólo los profesores o quedaran en las bibliotecas. Quería que llegara a todo el público. Empecé a trabajar en el diario Noticias Gráficas. En aquel tiempo eran todos poetas y escritores y no había muchas academias de periodismo. Luego de dos años decidí conocer el interior del país y me fui a Esquel, donde me fue muy mal.

- ¿Qué sucedió?

- Fui contratado para dirigir el diario Esquel, pero al dueño no le gustó que defendiera a la parte pobre de la provincia, principalmente a los pueblos originarios del lugar. Entonces me acusó de doble tentativa de homicidio, una cosa absolutamente inventada con testigos inventados por él.  Después creé el primer diario independiente de Esquel. Sin embargo, pudimos sacar sólo cinco números porque la Gendarmería me expulsó por razones de seguridad.
Volví a Buenos Aires y al día siguiente me ofrecieron trabajar en el diario Clarín. Pero como todo esto de Esquel trascendió mucho, me nombraron secretario adjunto del sindicato de Prensa y a los tres meses fui secretario general. Hice tres años de sindicalismo, pero después renuncié para dedicarme a la investigación histórica.

- ¿Cuáles fueron sus primeras investigaciones?

- Poco a poco empecé con algunos ensayos históricos. Siempre había estado muy interesado en los movimientos que tuviesen que ver con el anarquismo. Mi primer libro fue sobre Severino de Giovanni. Como me fue muy bien con ese, seguí publicando ensayos, y el segundo fue Los anarquistas expropiadores, al mismo tiempo con Los vengadores de la Patagonia trágica, que fue el primer título de lo que después se llamó la Patagonia Rebelde. Después tuve mis incursiones con el cine.

- ¿Cuándo empezaron los problemas por sus libros y sus películas?

- Muchos de los libros y la película de la Patagonia Rebelde fueron prohibidos por Isabel Perón. Ahí salí en la lista de la "Triple A”. Lo primero que hice fue pedirle a mi mujer que se fuera con mis cuatro hijos al exterior. Yo me quedé hasta febrero del 75, pero no podía trabajar y vivía en la ilegalidad. Por eso me fui a Alemania con mi familia.

- Pero al poco tiempo regresó…

- Sí, en Alemania tuve que empezar todo de cero. Vivía de traducciones. Y sí, cometí el error de volver en febrero del 76, cuando se había acabado el poder de José López Rega e Isabel había llamado a elecciones. Entonces pensé que iba a haber las suficiente libertad como para poder volver. Y volví, pero a las cuatro semanas llegó la dictadura y la persecución era terrible. Me sacó la embajada alemana como refugiado y estuve ocho años en el exilio, donde dediqué mi mayor esfuerzo a denunciar los crímenes del Estado Argentino y el sistema de desaparición de personas. Tomé contacto con las Madres de Plazas de Mayo y estuve trabajando desde allá como se podía.

- ¿Cómo se vivía en Alemania la dictadura?

- Estábamos muy bien informados a través de las organizaciones de Derechos Humanos. Hicimos congresos en el exilio en diversos lugares de Europa y América. También hicimos publicaciones en periódicos donde denunciábamos todos los hechos.

- ¿Cuándo volvió a la Argentina?

- Regresé en octubre del '83, siete días antes de las elecciones. A partir de ese momento comencé a hacer la vida en los dos mundos. El gobierno de Raúl Alfonsín no apoyó en absoluto el regreso de los exiliados y no pude obtener ningún trabajo acá. Vivía seis meses en Alemania para traer las divisas y poder vivir el resto del año acá. Hasta que Jorge Lanata me ofreció un cargo en la redacción de Página 12, e inmediatamente  fui nombrado profesor titular en la Facultad de Filosofía y Letras en la primera cátedra que hubo en Argentina sobre Derechos Humanos.

- ¿Cómo siguió la lucha por los Derechos Humanos desde adentro?

- Mi principal meta era no dejar en el olvido las muertes de mis queridos amigos Rodolfo Walsh y tantos otros. De manera que proseguí la lucha por los Derechos Humanos para que se castigara. Yo traía todas las lecciones de cómo Alemania había logrado vencer a su pasado, condenando a todos lo nazis culpables de crímenes contra los Derechos Humanos y toda la política usada para no perder la memoria.
Traje todo eso acá, pero fue muy difícil. Asistí a la vergüenza del voto a las leyes de Obediencia Debida y Punto Final,  a la vergüenza del triunfo de los militares que siguieron levantándose, como el caso de Aldo Rico y Luis Patti.

- ¿Por qué siguen pasando estas cosas?

- Alfonsín cambió todo para no modificar absolutamente nada. Siguió el ejemplo de Felipe González en España, quien dijo: “hay que mirar para delante” y dejó el franquismo sin tocarlo. Alfonsín hizo lo mismo. Tuvo que hacer los juicios a los comandantes en jefe por exigencia de los organismos de Derechos Humanos. Se hizo todo ese teatro condenándolos y dejando libre a todos los demás, a quienes se les aplicó las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Quedaron libres todos los torturadores y asesinos.

- Recién ahora parece estar evolucionando todo…

- 30 años después. Con toda la lucha que continuamos haciendo junto a las Madres de Plaza de Mayo se va obteniendo, paso a paso, la condena de los autores de los crímenes de lesa humanidad. Muchos de ellos fallecieron durante estos años en sus camas sin tener ningún castigo. Pero claro, los peores de todos están detenidos en su casa.

- ¿Qué pasó con quienes ocuparon cargos civiles durante la dictadura?

- Sólo se está condenando a los militares y policías. Pero, por ejemplo, al señor Martínez de Hoz no se lo tocó para nada, los jueces siguieron ocupando sus cargos hasta que se jubilaron, al igual que otros civiles.

- ¿Cuál fue el rol de los intelectuales en casos como estos?

- Luis Gregorich, que atacó ferozmente al exilio, después de la dictadura pasó a ser secretario de Cultura del gobierno de Alfonsín. Otros, como Abelardo Castillo, durante la dictadura pasó a ser vocero oficial de los militares, quien celebró en sus artículos el campeonato mundial de fútbol. Ycuando ganó Argentina el campeonato, en su editorial escribió: “Ahora yo les cantaría en la cara Argentina Argentina a los exiliados”. Ahora a Castillo se lo toma como un intelectual de izquierda y se los sigue premiando.
También Liliana Heker, que habló con absoluto desprecio del exilio, quien dijo que nos fuimos por razones económicas o por razones de nostalgias de querer vivir en París. También atacó a Cortázar, que fue uno de los mejores intelectuales argentinos. El dijo que en Argentina había ocurrido un genocidio cultural. Liliana aprovechó para contestarle en Argentina y ahora sigue tomando eso como una discusión con Cortázar y no fue así.

- ¿Qué pasó con la cultura en esa época?

- Los militares fueron quemado mis libros. No se nos pagó ninguna indemnización. Pero en Alemania, a los intelectuales exiliados se les pagó el regreso al país, se les dio cargos en la cultura y el Estado les pagó la reimpresión de todos los libros quemados. En Argentina no pasó nada de eso. Nosotros, cuando volvimos, no fuimos reincorporados a los cargos que teníamos, y  tuvimos que buscar trabajo. Los libros, “si fueron quemados, por algo debe ser”. Ningún diputado encontró necesario hacer algún proyecto sobre este tema.

- ¿La dictadura diezmó a los jóvenes con ganas de cambiar al mundo?

- Cuando yo regresé me di cuenta de que la dictadura había triunfado. Encontré un país totalmente diferente. De aquel país con una juventud universitaria preocupada por la sociedad, encontré una sociedad totalmente abúlica, sin ninguna búsqueda en la cultura, encerrándose en la estupidez, en la televisión de cartón, en la droga. Todos estaban en la búsqueda del placer individual, muy diferente a esa sociedad comunitaria que luchaba por nuevas cosas.
El interés del público había cambiado. Quisimos hacer una segunda película, pero ya no se podía. La gente quería otras cosas, otro tipo de arte. Por supuesto que hay pequeños grupos que siguen haciendo cosas interesantes, pero la mayoría de la población está en la cosa individual. Pero no tenemos que renunciar, tenemos que seguir luchando en eso, aunque subamos un pequeño escalón con ese sueño nuestro que fue lograr hacer el camino al paraíso en vida.


- ¿Cómo ve la situación en Mendoza con el apoyo del gobernador a Carlos Rico?

- Es una doble vergüenza. Primero, que el señor Rico no tenga la dignidad de reconocer sus crímenes y decir “me he equivocado” y se vaya, y deje de molestar a la sociedad, sino que sigue ahí, teniendo poder después de lo que hizo.
Y el gobernador, evidentemente es un hombre que ha simpatizado con la dictadura militar de alguna manera, aunque haya sido muy joven. Y si simpatizó poco o mucho, por una cuestión de honestidad no tendría que insistir en mantener a un delincuente así.

- Ayer,  en la charla que dio, dejó la incógnita sobre de dónde habían sacado tal grado perversidad los militares…

- Y si, eso yo también me lo pregunto: ¿de dónde sacaron tanta perfección en la tortura? Los detalles en el sistema argentino son mucho más perversos que cualquier otro genocidio. Lo que se hizo acá con la tortura de cada uno de los prisioneros, el robo de niños, arrojar hombres vivos al río. Hay que ser perverso para hacer eso, inventar el sistema de desaparecidos.

Se nota ese cinismo en ese monstruo que fue Videla. Lo cual remonta a esa escena de TV donde le preguntan a Videla: “¿qué pasa con todos los que han sido denunciado por los familiares que no están detenidos ni se sabe dónde fueron a parar?”, y, sonriente, Videla responde: “Esos no están ni vivos ni muertos, esos están desaparecidos”.



- Usted se define como “anarquista y pacifista a ultranza”, ¿cree esa es la política a seguir?

- Yo siempre fui partidario del socialismo en libertad. Creo que al socialismo hay que construirlo en el convencimiento de los pueblos. No hay otra salida. El capitalismo destroza el sistema, crea diferencias, hay una pérdida en la calidad de vida en las grandes ciudades, no hay salvación. Entonces, todo tiene que hacerse por resoluciones de la mayoría en convivencia, con respeto a la dignidad. Todos deben tener trabajo, techo, educación y salud. Explotar la naturaleza lo menos posible para dejarles algo a las próximas generaciones.
Hay que luchar por el pacifismo y terminar con esa cosa estúpida de las fronteras y los ejércitos, y gastar todo el dinero en la ciencia. Sostengo que si la humanidad en vez de gastar en armas, se hubiera aplicado ese dinero a la ciencia estaríamos un paso más adelante, ya no tendríamos enfermedades, hubiéramos descubierto nuestro origen y el misterio del espacio. Sin embargo seguimos votando a hombres nefastos como Bush, que es la negación de toda racionalidad.
El poder se va desplazando cada vez más a pocos en contra de muchos. Si no logramos discutir los grandes temas del mundo en absoluta paz, esto no tiene salida. Creo que tenemos que poner todo nuestro esfuerzo en ese sentido.

- ¿Cómo es su relación con el fútbol? ¿Sigue mirando?

- No, ya no miro más, se acabó mi entusiasmo. Yo lo miraba en los años '30 y '40, cuando los jugadores pertenecían a un solo club y recordábamos todos los jugadores. Ahora es imposible, los jugadores pasan por todos los clubes de todo el mundo. Además, ahora es todo cuestión de dinero y de publicidad.

- Con Osvaldo Soriano, ¿cómo se llevaban siendo tan fanáticos del fútbol los dos?

- Las hinchadas siempre fueron muy amigas (Rosario Central y San Lorenzo), lo que pasa es que siempre nos gustaba hacer bromas. Tengo muchas anécdotas juntos y muy sabrosas.

- Cuente una…

- Escucha el audio de Osvaldo Bayer contando la anécdota de Soriano (6.65 MB)


- ¿Su familia sigue viviendo en Alemania?

- Sí, yo estoy acá cuatro meses y después vuelvo a visitar a mi familia el resto del año a Alemania. Mi señora no quiso volver a vivir a la Argentina por las humillaciones que vivimos. No queremos volver a ese pasado, por lo que seguimos aceptando lo que el destino nos ha dado.

Opiniones (10)
12 de diciembre de 2017 | 23:52
11
ERROR
12 de diciembre de 2017 | 23:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. FABRICA PASTILLAS NENE ZURDITOS
    10
  2. Excelente la nota con O.Bayer, una persona llena de fuerza, coherencia, lucha, talento, compromiso.Para mi realmente un prócer. Agradezco mucho al periodista y al diario por posibilitarnos el seguir conociendo sus ideas, sus opiniones, siempre tan claras y verdaderas de la historia pasada y de la realidad de hoy.Ojalá los jóvenes puedan sentirlo como un referente y aprender de su pensamiento y honestidad de vida.
    9
  3. Para vos Jasinto la verdad me encanta hacer calentar a los zurditos como vos...........anda avender collares a la plaza independencia gil jajajajjajajaj
    8
  4. gracias por esta nota por el espaccio de la cultura etc gracias osvaldo
    7
  5. Pedro... sos un animal!!!... Gracias a que el como muchos otros, pudieron escapar de estos genocidas, que poco les importaba la vida de las personas, hoy podemos tener una vision mucho mas amplia e inteligente de lo que sucedio... menos mal que no son todos como vos!!!
    6
  6. Pedro disculpame pero no sé qué tenés en la cabeza. Esucha milico, aunque no creo que sirva hablarte, aprendé a vivir y a leer, despues lee esta nota. No entendés nada de nada. Con gente como vos, que arregla las cosas "con patadas" estamos como estamos. Anda a trabajar, milico.
    5
  7. Realmente tengo una gran envidia pero sana al periodista que realizo la nota, muy buena!. Es excelente poder leer algo de personas como Osvaldo, de sus vivencias y sus pensamientos, y opiniones. Cuando leo la frase "la dictadura había triunfado", no podría estar mas de acuerdo, ya que la dictadura no solo produjo la muerte de personas físicamente... sino que elimino ideas y pensamientos; generando miedos, e individualismo... eliminaron una generación intelectual y dirigente, se llevaron a los mejores!... pero por suerte algunos quedaron para poder contar la historia... y que podamos tener una visión mucho mas interesante y profunda de lo que realmente nos pasa como sociedad%u2026 para que algún día podamos ver el pasado, analizar el presente y buscar una solución a futuro%u2026 Nuevamente excelente la nota, espero que sigan con la misma línea y hagan mas entrevistas con gente como Osvaldo.
    4
  8. L averdad que mintras estabas en alemania tomando cerveza aca segun vos mataban gente, no hubiera sido mejor ponerle el pecho a las balas de en vez de opinar siempre de afuera, ,menos mal que no vivis aca si no te cagaria a patadas
    3
  9. FELICITACIONES!!!!!!!!! UNO SE QUEDA CON GANAS DE MAS Y MAS DE RECIBIR VIVENCIAS Y PENSAMIENTOS TAN CLAROS DE UNA PERSONA ASI. NUEVAMENTE FELICITACIONES
    2
  10. un grande Osvaldo Bayer.. ojalá se hubiera difundido mas que iba a venir a dar una charla...
    1
En Imágenes
Leopardo al acecho
7 de Diciembre de 2017
Leopardo al acecho
Incendios en California
6 de Diciembre de 2017
Incendios en California