Juan Carlos Jaliff, titular del INV

"Hay que defender el precio de la uva"

El titular del instituto habló hasta de la Fiesta Nacional de la Vendimia

Juan Carlos Jaliff, de profesión abogado, con ocho años de trayectoria en el Gobierno de la provincia de Mendoza y actual presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), tiene frente a sí la ardua tarea de ocuparse de los asuntos más importantes del vino argentino, por la época en que ha asumido el cargo al frente del organismo de fiscalización y control de la industria vinaria.

Cosecha, operativo de compra de uva, negociaciones paritarias, desarrollo tecnológico del sector y del mismo instituto, jugo de uva (mosto), exportaciones y rentabilidad del sector y hasta Fiesta Nacional de la Vendimia, son los tópicos sobre los que opinó, en el marco de las negociaciones que viene llevando adelante con los gobernadores de las provincias productoras.

- Estamos próximos al inicio de la cosecha. Para algunas variedades falta poco menos de dos semanas para que arranque su vendimia y anoche (por el lunes 21) cayó granizo nuevamente en la Zona Este ¿Cómo espera que se presente el fin de la campaña 2008?

- Este año ha sido una temporada de baja inclemencia relacionada con el granizo. De hecho el período más difícil lo hemos pasado –entre el 15 de diciembre y el 15 de enero- y seguramente habrá otras tormentas que no serán significativas, más allá de que en algunas zonas puntuales pueda ser importante. De todas maneras, en los últimos años no ha afectado a la producción vitivinícola la piedra en cuanto a la cosecha. Siempre ha estado manejándose en los límites o en los márgenes de los últimos años. De todos modos el pronóstico ya se ha dado –en diciembre- y todo indica que la presente cosecha será mayor a la del año pasado, aunque en márgenes razonables. Supongo yo que el pronóstico de febrero no variará mucho y por lo tanto no creo que modifique sustancialmente lo que ya se informó en diciembre, cuando se anunció que será un 4% superior a la de 2007.

- Usted se hace cargo de un instituto que en su gestión anterior –la de Raúl Guiñazú- manifestó un especial acento en la construcción de laboratorios de análisis para todas las provincias vitivinícolas. Como que llega al INV con el mapa un poco cubierto en ese sentido...

- Faltan algunas cosas, pero si, se trabajó muy bien en el período anterior. De hecho acá –en Mendoza- se han hecho laboratorios nuevos. En Salta –Cafayate- también, aunque todavía no está funcionando porque  hay un problema con el agua y por ese asunto estoy por comunicarme con el gobernador de esa provincia para ver si nos ponemos a trabajar para solucionarlo. Tengo la idea de que hay que hacer un laboratorio en San Martín, la mayor zona vitivinícola del país, aunque no están previstos los montos dentro del actual presupuesto para eso, pero voy a tratar de conseguir algunos refuerzos para lograrlo dentro de mi gestión.


- ¿Cuáles son las dificultades que tiene actualmente el instituto y sobre las que considera que debe trabajar?

- Tenemos algunas dificultades. El instituto hoy tiene autoridad de aplicación de tres leyes nacionales. La propia del instituto, la de alcoholes y la de denominación de vinos de origen. La de alcoholes, en su momento se dijo que esa autoridad de aplicación iba junto con el personal, pero nunca llegó el personal. Tenemos que trabajar en eso. También tenemos convenios con las provincias vitivinícolas de Mendoza y de San Juan, por la Ley de Vinos de Terceros. Por supuesto que ahí hay un monto que deben pagar ambas provincias. Tenemos convenios con el Fondo Para la Transformación y  Crecimiento de Mendoza. También con organismos nacionales como el Cedronar, que tiene que ver con el tránsito de drogas peligrosas, para que se controle con lo que tiene que ver con la vitivincultura. Y hay varias funciones que necesitamos reforzar con mayor infraestructura, como es incorporación de nuevas tecnologías, considerando que los laboratorios nuevos son mucho más rápidos para trabajar. También necesitamos trabajar en el sistema informático. En ese sentido tenemos que agilizar la información y mejorar los tiempos en los que la brindamos. Hay que ser más expeditivos.

- Respecto a lo que usted mencionó, me gustaría que ampliara su consideración sobre dos aspectos importantes, como lo es la ley de Denominación de Origen y el Cedronar. Por éste último organismo hay algunos bodegueros que se sienten intimidados por las comunicaciones que reciben en donde les anuncian que si cumplen con lo requerido prácticamente van a ir presos.

- De todas maneras, una de las ventajas que tienen es que inscribiéndose acá –por el INV- no van a tener ningún problema. A mi me llamó quien tiene a cargo el Cedronar y ya hemos quedado que vamos a tener, la semana que viene o la otra, una reunión en Buenos Aires, con el fin de tocar los distintos temas a los que alude el convenio pero, precisamente la intervención del INV es para facilitarle a las bodegas el transporte y el uso de esos elementos químicos que considera peligrosos. Entonces vamos a tratar de compatibilizar el muy buen trabajo que hace el Cedronar con nosotros.

- Sobre la ley de Denominaciones de Origen que usted recién mencionaba. Hace mucho tiempo que se viene observando en algunas etiquetas de vino el uso de algunas palabras que causan algunas molestias de otras bodegas competidoras. Le doy el ejemplo de la marca Estancia Mendoza, que es un indicativo de indicación geográfica y de interés colectivo de todos los mendocinos.

- De hecho lo que es técnicamente de vinos de origen creo que hay sólo dos comités. Los demás son de indicaciones geográficas o de procedencia.

- Se aduce en este caso que tal vez la marca fue registrada antes de la promulgación de la ley.

- Si bueno, cuando discutimos la ley yo fui redactor del anteproyecto de ley. De los dos, porque uno fue vetado y siempre tuvimos ese inconveniente y es un tema muy importante que hay que analizar. Una de las cosas sobre la que hemos avanzado mucho, con el Grupo Mundial de Vinos, donde están Chile, Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, es a través de la firma de un convenio sobre las menciones en las etiquetas. En el comercio mundial es muy importante ser respetuosos en ese sentido. Algunos países, con justa razón, exigen concretamente que se respeten las especificaciones al respecto pero también hay otros que las usan como barreras para arancelarias. Yo creo que en esos puntos la Cancillería Argentina nos ha ayudado mucho pero debemos seguir trabajando mucho más. Tenemos que tratar de hacer el acuerdo con la Unión Europea, donde Argentina había avanzado mucho pero lamentablemente se frenó todo porque las negociaciones debían ser a través del Mercosur que, a su vez, tuvo algunos inconvenientes por las trabas que tanto Uruguay como Brasil le han impuesto al ingreso de vinos argentinos. Por eso yo ahora voy a aprovechar que Cristina Fernández de Kirchner es la nueva presidenta pro témpore en el Mercosur para ver si podemos solucionar estos problemas con esos países limítrofes. Ese asunto de las trabas a los vinos argentinos ya lo estuve analizando con la gente de las entidades.

- Aunque no es injerencia directa de su función, hoy –martes 22- comenzaron las paritarias por el tacho de uva. Hay algunos que están de vacaciones y creo que simplemente el sector gremial pedirá y el sector privado sólo escuchará para analizar que resuelve en las próximas semanas.

- Seguramente así será. Paritarias, precisamente es un tema en el cual se trata de lograr un acuerdo entre el sector de los trabajadores y la patronal. Lo que si siempre yo digo, y lo he repetido en dos o tres oportunidades, es que este muy buen momento de la vitivinicultura, quizás el mejor momento de la historia reciente de estos últimos años, tiene que abarcar a todos. Cuando me refiero a todos señalo a los pequeños y medianos productores, al trabajador rural, al trabajador de la viña. Además están creciendo nuestras exportaciones y está creciendo el valor agregado de cada uno de los productos vitivinícolas que vendemos al mundo. Se ha detenido la caída del consumo interno. Hay un leve crecimiento, sobre todo en los despachos de Mendoza que en los de San Juan. Este año se ha exportado un 30% más de mostos o sea que se ha triplicado la cifra de los últimos cuatro años. La Argentina ha exportado en 2007, según cifras provisorias, US$ 650 millones, una cifra muy importante. De todas maneras la mayoría de nuestra producción va destinada al mercado interior y ahí es donde tenemos que trabajar.

- Estaba leyendo en un titular del periódico que publicó recientemente el INV que el gobernador Jaque pondrá una especial atención en la tecnificación de distintos sectores productivos. ¿Cree que esto también beneficiará a la vitivinicultura?

- De hecho, convengamos hoy que la calidad de nuestros vinos tiene que ver también con las inversiones –en la década del ´90- en tecnología. Ahora no sólo se trabaja en la tecnología para elaborar vinos sino también en la elaboración de mostos que ya forma parte de la industria. San Juan, el año pasado produjo más mostos que vinos. Casi un millón de hectolitros más. Mendoza ha llegado casi a un 28% con uvas –aptas para vinificar- destinadas a mostos.

- Hablando de mostos, se viene en los próximos días la fijación de un nuevo cupo, según el Acuerdo Mendoza – San Juan, para diversificar uvas para vinificar hacia jugos de uva.

- Primero quiero decir un concepto en general. Creo que el Acuerdo Mendoza – San Juan, con el tema del mosto le hizo muy bien a la industria. Sacó del mercado los excedentes que de otra forma no tenía forma de procesarlos. Sin él hubiéramos entrado en tiempos de grandes dificultades. Creo que hay que seguir con el Acuerdo Mendoza – San Juan. Ha sido una muy buena herramienta, positiva, de intervención del Estado. De hecho, ha acompañado a ese crecimiento al que recién hacía referencia sobre el fortalecimiento del negocio del mosto en términos internacionales. El 2007 cierra, según cifras provisorias, entre un 23% y un 24% más de volumen de exportación, pero con más de un 50% de aumento de los precios -en dólares- FOB. Esto significa que se le debe pagar al productor un precio razonable que permita que sea razonable también su explotación. Compatibilizando los legítimos intereses de todos los sectores vamos a llegar a una mejor solución aunque esto son decisiones que deben tomar tanto el gobernador de San Juan como el de Mendoza. Yo le he ofrecido a ambos la información que necesiten y les he dado mi opinión en charlas informales. Vamos a dar en su momento nuestra opinión formal pero estamos adelantando nuestra posición al respecto.

- ¿Qué porcentaje cree usted que es conveniente fijar para este año?

- Más allá del porcentaje que creo estará cerca del fijado el año pasado –alrededor de un 30%-, insisto que tenemos que hacer foco en el valor del producto –la uva criolla- porque sino se resquebraja o se afecta la cadena si una de las partes no tiene rentabilidad.

- Es que tenemos a los formadores de precios como Gancia o RPG que se aferran de un porcentaje para pagar lo menos posible el quintal de uva criolla...

- Así es. El año pasado hubo en ese tema inconvenientes por los que debió intervenir el gobierno de Mendoza y el gobierno de San Juan. En ese momento nosotros tomamos una decisión de intervención que fue muy positiva –por el operativo de compra de uva de Laura Montero, entonces ministra de Economía-. De hecho aumentó el precio debido a que destinamos $ 35 millones. Se detuvo la caída de los precios y aumentó bastante el precio y recuperamos toda la inversión del Estado. San Juan hizo algo similar pero en menor escala. Por eso ambos gobiernos tienen que estar atentos para intervenir cuando haga falta. 

- Por sus palabras deduzco que habría un nuevo operativo para esta cosecha.

- No, no. Primero que son decisiones de los gobiernos provinciales. Creo que hay que estar preparados pero por ahí creo que no hará falta. Pero sí tenemos que estar atentos a lo que pueda suceder. Además ya está en funcionamiento el mecanismo que era en principio engorroso, complejo, por lo menos en lo que tuvo que ver Laura Montero y su plan sobre el Fondo Para la Transformación. Si se toma una decisión ya está listo el operativo.

- Alfredo Aciar tiene vasta experiencia en estos temas.

- Exacto, Alfredo Aciar, que ha quedado a cargo como especialista en temas vitivinícolas del actual Ministerio de la Producción. Pero, insisto, no quiero invadir competencias de los gobiernos provinciales.

- Además de los laboratorios, Usted se hace cargo del instituto con una Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) que ahora está completa, porque lo único que le faltaba era que se sentaran aquellos pequeños productores que no estaban asociados agremiados a ningún sistema ¿Para Usted esto representa un buen momento?

- Por supuesto. Esa fue una decisión tomada por la composición de la Coviar y el hecho de integrar a los productores, aunque no quiero abrir juicios particulares, es imprescindible y necesario. Además, seguiremos trabajando y fortaleciendo la Coviar. Creo que es un ejemplo que muchas otras industrias deberían seguir. Por su programa a largo plazo. La Argentina, mejor dicho, la clase política y dirigente ha cometido un grave error en los últimos años. Esto lo he hablado mucho con Julio –Cobos-, y se refiere a que atendíamos y nos ocupábamos solamente de la coyuntura cuando también debíamos concentrarnos en la proyección de la Argentina para los próximos años. Si no no tendríamos destinos. Por eso, lo de la proyección del Plan Estratégico Vitivinícola (Pevi), que además se autofinancia, es un ejemplo a seguir por otras industrias. Insisto con un tema sobre el que yo hice hincapié en mi discurso de asunción y que se refiere a que la industria vitivinícola es una de las que mayor valor agregado produce. Es una de las que más genera mano de obra, desde que el trabajador de la viña hace sus primeras tareas de la temporada, hasta que participa en la cosecha y se elabora el vino y se vende en una góndola en un supermercado. Por eso Argentina debe solucionar el problema que tiene industrializando más a sus productos agrícolas. Nuestras exportaciones mendocinas son más industrializadas que los commodities, al revés de lo que produce la Argentina, donde la mayoría son productos commodities. Ahí está el secreto de las grandes potencias mundiales. En ese caso, el vino es un ejemplo que reconoció el propio Martín Lousteau, Ministro de Economía de la Nación.

- Quisiera una reflexión suya respecto a que al INV es el único organismo nacional con oficinas centrales fuera de la Capital Federal.

- Significa mucho con el trabajo que ha hecho el INV y la misma industria vitivinícola. Al momento que ha llegado la industria del vino argentino no se podría haber llegado sin un organismo como el INV, de prestigio, con la calidad de los profesionales que trabajan aquí y no se podría haber alcanzado sino hubiera funcionado en el área de mayor producción. Eso es muy importante. Cuando se está en Buenos Aires es como que cuesta más.

- ¿Cómo le fue ayer lunes con Gioja?

- Bien. De hecho me fue muy bien porque yo tengo una relación personal de muchos años con Gioja. Esto facilita la cuestión porque me conoce. Sabe de mi preocupación por la vitivinicultura. Ayer en la conferencia de prensa él ha dicho que muchos de los temas, en los últimos años, los ha charlado conmigo, siendo yo vicegobernador. Desde mis orígenes, siendo del Este, él mismo sabe que soy conocedor de la producción vitivinícola. Nos comprometimos a trabajar juntos en todos los temas que hagan a la vitivinicultura. Compartimos esto que dije yo de que el pequeño y mediano productor tiene que tener también su rentabilidad. Tiene que tener un precio razonable para sus uvas. Además quiero aclarar que con Jaque me reuní el 7 de enero pasado y hemos quedado en seguir trabajando sobre todo con dos o tres convenios que hay que renovar con la provincia. Créditos de cosecha y acarreo a través de convenios con el Fondo Para la Transformación.

- ¿Qué es lo que se viene con respecto a la Fiesta Nacional de la Vendimia? Hasta el año 1978 el INV tuvo una fuerte presencia institucional y después se debilitó ¿Será posible que el INV, por ejemplo, tenga su carro?

- Tendría que ser así pero ya no hay tiempo. Cómo es que el Instituto Nacional de Vitivinicultura no tiene hoy protagonismo en la Fiesta Nacional de la Vendimia?

- Recuerdo una vendimia donde el patrocinante principal era la Coca Cola.

- Esto se ha revertido en los últimos años, porque hablamos con la industria y muchos bodegueros nos apoyaron. Cuando hablamos con el sector, con Julio, en los dos últimos años nos apoyaron. Pero tenemos que ir trabajando para que ese apoyo vaya creciendo. Antes, el mayor patrocinante de la Fiesta de la Vendimia era YPF. Está bien, es una empresa que tiene una fuerte presencia en Mendoza. Tiene en Mendoza una de las destilerías más importantes del país. Tiene producción petrolera. Es razonable y lógico que YPF nos ayude pero tendría que tener mayor presencia el sector vitivinícola. Y el INV aspira el año que viene a tener una mayor presencia.

- El año que viene ¿En este no?

- Y… ya no hay tiempo. Yo se lo que es organizar una Fiesta de la Vendimia. Hace ocho años que he estado en el gobierno y se lo complejo que es. De hecho, ustedes saben que la fiesta se empieza a organizar el martes siguiente a su finalización. Así es que luego de esta vendimia yo me pondré en contacto con Böhn para ver cómo podremos colaborar desde el INV.

- ¿Qué variedad prefiere usted como consumidor?

- A mi me gustan mucho los vinos blancos. Hay unos Chardonnay y unos Sauvignon Blanc que se están haciendo en Mendoza que son espectaculares.

- ¿Chardonnay con madera o sin madera?

- Sin madera. Y por su puesto el Malbec, que es la variedad que más nos representa, aunque yo reconozco que se están haciendo vinos como el Tempranillo que tienen mucho futuro. El Tempranillo es un vino que se deja tomar, un vino amable. Hay algún sector del consumidor del mercado consumidor donde esa variedad va a entrar mucho. Se están haciendo también unos Syrah muy buenos, sobre todo en San Juan. Hay también unos blend (vinos de corte de más de una variedad) que también son excelentes.

Opiniones (4)
21 de agosto de 2017 | 04:01
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21 de agosto de 2017 | 04:01
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  1. Como es la mala costumbre en este bendito pais los precios son en dolares y en euros y los politicos generalmente no tienen el mas minimo interes de controlar este hecho Espero que el quintal de uva no se halla ido a las nubes
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  2. me parece bien lo del precio del vino se nota que jallif esta comprometido con el sector yles digo a los otros "comentaristas" que la familia es excelente y muy eficiente en sus trabajos. Yo soy radical y trabaje para fayad en las elecciones pasadas y estoy totalmente arrepentida de no intentar que llegue esta persona honesta a la intendencia de capital.
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  3. USTEDES SI SABEN LO QUE ES TRABAJAR, PERO SEÑOR ,CUANTO LAMENTO,QUE UD,DEPOSITE SUS ESPERANZAS,EN UN INDIVIDUO,GENUFLEXO.QUE SOLO SABE VIVIR DE LA POLITICA.RECUERDO QUE EL DIA QUE ASUMIO JAQUE SE HACIA EL POLITICO HONESTO QUE LO HABIA DADO POR SU PROVINCIA, O MEJOR QUE LE HABIA SACADO TODO A SU PROVINCIA.
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  4. Lo que se menciona en esta nota (muy buena por cierto) son asuntos urgentes de los que se debería de ocupar cualquier "gestor" o funcionario político. Es una tarea casi de rutina. Deposito en Jaliff todas las esperanzas para que de una vez por todas alguien se ocupe de los problemas IMPORTANTES de nuestra industria. Como puede ser que inversiones extranjeras vengan planten miles y miles de hectáreas, realicen magníficas obras de arte como bodegas, y destruyan así la industria nacional y pisoteen a los productores y bodegueros locales centenarios. Alguien tiene que poner un límite a todo este circo, que no beneficia a nadie por cierto. Porque son muy lindas las infraestructuras de las bodegas nuevas pero la plata no se queda acá, y me vengan con el verso de la mano de obra porque eso es pura mentira. Es que ni siquiera los periodistas entienden esto? Estan cegados por el glamour de las inversiones internacionales y han hecho pelota a los productores pequeños y las verdaderas bodegas argentinas, que hoy las podemos contar con los dedos de las manos. De que vino argentino hablamos? Cuando dicen que aumentan las exportaciones de vinos argentino....estamos hablando de bodegas argentinas o capitales extranjeros instalados aquí? Todo esto se soluciona con control Jaliff. Si alquien quiere invertir en nuestra tierra bienvenido, pero que compre 20 hectáreas (no 200) y si necesitás mas uva comprasela al productor local. Igual con las bodegas, si el rumbo económico cambia vamos a tener en cuestión de años, muchas canchas de paddle sin usar y una industria destrozada no por el mercado sino por los políticos. Gracias a mdz por este espacio, es una forma de hacer llegar nuestro pensamiento a la gente que nos conduce.
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