Jorge Rojas

"Nunca esperé que se diera la hermosa realidad que vivo hoy"

El músico se presenta hoy y mañana en Mendoza. Habló de todo, hasta de Los Nocheros.

Hoy y mañana, jorge Rojas presentará en el auditorio Angel Bustelo su disco más reciente, “Mi voz y mi sangre”. Lo hará acompañado por su banda, esa que desde hace cinco años está junto a él y que le permitió instalarse inmediatamente de su partida de Los Nocheros en la élite del foclore argentino.



Después de hablar con Rojas uno descubre a un trabajador de la canción. Sin dudas el haber empezado desde tan joven en este ambiente, le ha permitido conocer lo bueno y lo malo, y hoy –con 38 años- está en condiciones de elegir lo mejor para su carrera. Lo hizo con sus músicos, lo hace con su puesta en escena, lo repite con sus canciones.

MDZ tuvo acceso a un largo diálogo. Despojado de intereses y miedos, Rojas habló de su momento actual, de cómo es su trabajo y, al final, habla de Los Nocheros, el grupo con el que llegó a la cima y del que se fue. Pocas veces habló de tal tema, y no es para despreciarlo.

-¿Cómo definís “Mi voz y mi sangre” (de paso, nombre muy tradicional…)?
-¿No te gusta el nombre? (risas) Como dice mi hijo, “es muy obvio” (más risas). Quería que reflejara claramente lo que había pasado en la composición y es que apareció una raíz folclórica profunda, que tiene que ver con el legado, con la formación primera, con lo que uno tiene en la sangre.

-Me parece que es tu disco más folclórico…
-Puede ser… Más allá que también tiene fusiones y algunas cositas más. Pero no ha salido así. Viste que nosotros (y cuando hablo en plural es por mis hermanos, que siempre colaboran), cuando llega el momento de hacer un disco, lo que vamos a poner ahí es lo nos va a salir como composición, como creación. No se puede elegir un repertorio de un intérprete sino que ponemos en un disco lo que va saliendo. De cada diez canciones que hicimos, ocho eran zambas, carnavalitos, huaynos, valses… Los discos reflejan el momento en que vive el artista. Y ese momento mío es el que muestra este material. De ahí salió el nombre.

-¿Creés que algún momento el negocio del disco se va a terminar?
-Es posible que eso suceda porque ya lo están mostrando las grandes compañías. Creo que el negocio del futuro para los músicos serán los shows y no la venta de discos. Me parece que uno de los factores fundamentales es que el formato está cambiando y no está del todo regulado lo que sucede en Internet. Es difícil regular la venta a través de la web.

-¿Y qué pensás hacer dentro de cinco años?
-No se… Mis objetivos son actuales. Hicimos un disco, lo pusimos a la venta y lo estamos distribuyendo por todo el país. Sigue siendo lo más convencional y te puedo asegurar que hemos tenido una gran venta, incluso mejor que otros discos. En gira es impresionante lo que vendemos.

-Tengo que confesar que desde hace tiempo estoy esperando de des una vuelta de tuerca, que te vayas más para el lado latino. Pero después de escuchar este disco veo que sos cada vez más referente del folclore argentino.
-No se si es tan así… Puede venir un vuelco en las próximas composiciones y no tengo ningún prejuicio a eso. En mis discos aparecerán las canciones que me salen. De todos modos, en estas nuevas cosas que me van saliendo se ha ido una camada de canciones sin género. Capaz que un futuro las reúna porque no tienen nada que ver con el folclore o algún género. Posiblemente reúna algún día esas canciones…



-¿Y para cuándo el disco de folclore puro, sin arreglos, tradicional?
-Ya vendrá. Este disco suena así porque se refleja el gran momento que está atravesando mi banda. Cuando lo escucho tocar, los disfruto. Están pasando un momento espectacular. Con algunos de ellos hace diez años que estoy tocando.

-¿Creés que el folclore está pasando un momento importante?
-Hay muchas cosas que son hermosas. Estoy seguro que somos un pueblo muy aferrado a nuestra música popular, nuestras costumbres. En todo el país se nota esa influencia. Si analizás la Argentina de punta a punta, la mayor cantidad de encuentros musicales multitudinarios que existen tienen  que ver con la música folclórica. Fiesta populares, festivales, celebraciones patronales… Cada pueblo tiene su festejo y lo hace con un festival folclórico. Y en esos lugares encontrás muchos chicos que están comenzando, que escriben, con artistas que están defendiendo alguna región y que siempre tendrán talento para mostrar. La Argentina es muy grande y tiene regiones muy marcadas, al igual que su música. Algunos logran pasar las fronteras regionales pero los que se quedan tierra adentro, son tremendos, lleno de talento. Hasta el pueblo más chiquito del país, tiene su festival folclórico.

-Pero no se nota mucho esa masividad.
.Cuando nosotros les contamos a artistas de otros países que estamos todo el año trabajando no lo pueden creer. Cuando explicamos esto de los festivales de pueblo, de cada región y que los cantores de folclore podemos estar todo el año cantando, llegás a la conclusión que eso se da sólo en nuestro país. Las grandes capitales quedan bastante ajenas de ese movimiento pero basta moverse un poquito como para descubrir esta masividad.

-Has tenido tres días de contacto con periodistas y seguidores/as tuyos en Mendoza. ¿Cuánto necesitás de ese contacto con la gente?
-De vez en cuando me gusta salir así. Es maravilloso el contacto con la gente, porque te da el termómetro de lo que pasa: cómo están tus canciones, cómo está tu carrera. Creo que uno lo tiene que hacer cuando ocupás un lugar musicalmente hablando. Es un buen momento el compartir.

-¿Pero esa decisión la tomás vos sólo o te ayuda tu entorno?
-Me ayudan mucho todos lo que están a mi lado. Por ahí entro en una burbuja mía, de composición, de creación y me encierro. Entonces ahí aparecen mis hermanos y son los que me dicen: “Che, me parece que tenés que salir”. Y cuando ese entorno te lo sugiere, es porque así debe ser.

-¿Hubo algún momento de tu carrera en que te sentiste un “folk star”, una estrella alejada del mundo?
-No…

-¿Seguro?
-A veces genero esos momentos. A ver: me he recluido a trabajar pero eso no deja de ser para los demás una locura porque me voy solo a algún lado. Por ejemplo, el proceso de este disco fue largo. Estuve un año sin tocar, tres meses solamente escribiendo y tocando la guitarra. Estaba solo, pidiendo que nadie me molestara. Muchos se preguntaban: ¿irá a volver? (risas). Pero gracias a eso descubrí lo gratificante que es la tarea del autor, del compositor. Estuve allá, lejos, pero disfrutando de ese momento. Eso no es ser un divo.

-¿Y tuviste algún ataque de divismo?
-¿Cómo sería? Dame un ejemplo y te digo si me pasó…

-Creertela.
-Es fácil creerte todo lo que uno vive.

-¿Pero te pasó o no?
-Seguro. Obviamente que te la crees. Yo entré a Los Nocheros cuando tenía 19 años. Cuando tenía 23 años, hacíamos 270 shows al año. No sólo los conciertos estaban llenos sino que los hoteles estaban repletos. Llega un momento en que es muy difícil no creertela.

-¿Y en quien buscaste ayuda (si es que lo hiciste)?
-En muchos, pero esas situaciones en algún momento se van. Suceden cosas en la vida que te ponen de cara al piso, y te hacen ver eso que la fama es puro cuento. Cuando te das cuenta de eso, volvés a vivir. Es muy fácil caer en la tentación. El fenómeno que me pasó a mí con Los Nocheros creo que marea a cualquiera. Era muy muy muy fuerte… El cariño que se notaba de la gente era impresionante. Eramos absolutamente mimados, protegidos. Donde estábamos, cortaban las calles… ¿sabés lo que es eso?... y eso nos pasaba en todos lados. No fue fácil.

-Ahí si eras un “folk star”…
- Hubo momentos en que pasaban cosas sin que moviéramos el pelo. Ahora no es así, las tengo que generar y no me afecta hacerlo. Pero se que eso sirve. No porque soy Jorge Rojas la gente me va a ver. Hay un reconocimiento a los doce años que estuve con Los Nocheros, a los cinco años que llevo como solista y a todo lo que se viene. El público se da cuenta cómo uno hace las cosas. Y que me vayan a ver, me llena de orgullo. Reconocen mi carrera.

-Cuándo tomaste la decisión de irte a Nocheros y ser Jorge Rojas, ¿tuviste miedo a perder eso?
-…No. Estaba seguro que eso no iba a venir más. También estaba seguro que podía trabajar, que iba a poder hacer las cosas bien, que tenía las canciones, que podía vivir dignamente. Lo que le pasó Los Nocheros es único e irrepetible y ese fenómeno era sólo del grupo. Yo sabía que podía hacer las cosas bien hechas estando solo porque tenía herramientas para hacerlo. El grupo humano que se formó me ayudó mucho. Mis hermanos estaban acostumbradísimos a remarla, a pelearla. Sabía que con ellos iba a poder trabajar bien pero nunca esperé que se diera la hermosa realidad que vivo hoy.

-La última: ¿cuánto tiempo pasó para volver a decir la palabra Nocheros y que no te afectara?
-Los primeros años después de la separación me costó un montón. Había dolores, recuerdos, nostalgias. Pero ahora no me pasa eso. Al contrario, cuando me dicen “el ex Nochero” o “Nochero” tengo un orgullo enorme. Hoy si se la dimensión del fenómeno Nocheros y haber sido parte de esa historia es un orgullo. No dejé ni un solo día sin cantar con los changos. Trabajé muchísimo. Se que la historia se hizo a partir de cuatro personas que pusieron todo al servicio de un sueño. Me reconozco parte de la historia.

Opiniones (0)
22 de octubre de 2017 | 07:12
1
ERROR
22 de octubre de 2017 | 07:12
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México