Padre Carlos “Flecha” García

"Cumpliré mi misión de anuncio y denuncia"

Asesor de Pastoral Social del Arzobispado de Mendoza

Carlos Daniel García es mejor conocido como el “Flecha”. Ese cura que se compromete con todos y todo. El sacerdote que es protagonista de los chistes del humorista Cacho Garay y el hombre a quien Celso Jaque le quiso confiar un ministerio.

Aunque en estos días su nombre ha resonado más en el medio por el ofrecimiento del flamante gobernador, el presbítero aseguró que no será asesor, sólo dará su opinión como lo ha hecho con todos los gobiernos.

Actualmente, Flecha está al frente de la Pastoral Social. Aunque no nació en Mendoza, se formó aquí y trabajó desde 1990 –año en que se ordenó- en diferentes parroquias: Lavalle, San Martín, Maipú y en Guaymallén. Reconoce que “aprendió a ser sacerdote de todas esas experiencias” y que “su contacto con la pobreza” de los primeros tiempos le facilitó asumir la conducción de Cáritas, que dejó en junio de este año.

Con su humor infaltable –ese que le permite hacer chiste hasta con su propio sobrenombre: “me decían ‘Flecha’ por lo alto y flaco; ahora, soy más arco que flecha”- y su creencia en el Evangelio firme, este sacerdote logró la conjunción en su persona de la oración y la acción.

- Pregunta obligada para un sacerdote ¿por qué te hiciste cura?

- Porque tuve una decepción amorosa... (risas)

- Tiene más marketing si eso fue real...

- Entonces inventamos una historia.... Hablando en serio, no hay una explicación lógica sino un proceso. Cuando tenía doce años, estaba en Miramar, donde nací. Cuando estábamos en la capilla, una hermana nos pidió que representáramos a Jesús. Dimos vuelta un banco de la iglesia para simular una barca, los otros chicos eran los apóstoles y yo, Jesús. Interpretamos la escena de “la tempestad calmada”, cuando Cristo calma el viento. No sé que pasó ahí... si yo quería estudiar metereología o qué... (se ríe) pero quise ser como Jesús.

- ¿Cómo continua esta historia que sí es real?

- A los 13, nos mudamos a Mendoza y, a comienzos de la secundaria, seguí muy en contacto con la Iglesia porque lo tomaba como un ámbito de contención. A los 16 entré al Movimiento Juvenil Peregrinos del Este, en San Martín. Fue un proceso porque, a medida que fui haciendo mi secundaria en la escuela ENET nº1, fui madurando mi vocación, gracias a los amigos y a la Iglesia. Luego, tuve mi discernimiento con mis directores espirituales, los padres Hugo Munafó y Ambrosio. Finalmente, a los 19, entré al Seminario y a los 26, me ordené.

- ¿Cómo se logra el equilibrio entre ser un hombre de Dios sin perder el contacto con el humano?

- No sólo en la tarea, sino en mi modo de ser sacerdote me caractericé porque tuve una familia muy abierta a varias culturas. Imaginate: mi papá mendocino, mi mamá entrerriana y yo nací en Miramar. Mi padre era muy expresivo, alegre, generoso, desinteresado por los bienes materiales y eso, creo, que lo heredé. Además, mi propuesta en la formación fue no alejarme en la vida, no estar lejos de lo que nos pasa cotidianamente. Más allá de la reflexión teológica e intelectual, que es necesaria, no nos podemos aislar de la vida concreta. Para mí siempre fue un desafío y una propuesta al ser cura: estar con los que más sufren.

- Te caracterizás por ser –precisamente- una persona con mucho diálogo y apertura. Un día estás con el pobre; otro, con alguien del gobierno; después, con un empresario. ¿Qué te motiva a hacerlo?

- Primero, mi manera de ser... Soy así, seré caradura... Ciertamente, es anunciar el Evangelio a todas las personas. El anuncio no puede ser sólo a una persona o por su condición. Hay una opción de vida que hice: llevar la Palabra a todos. Fui abierto hasta para estudiar: cuando asumí Cáritas, me puse a leer sobre Comunicación Social, Desarrollo de Fondos, Ciencias Sociales, disciplinas que no son eclesiásticas. Entonces adquirí un conocimiento más general que es lo que te permite estar más cerca de la sociedad. Dios puso de su parte y mis inquietudes personales me fueron preparando para Pastoral Social, que abarca ámbitos muy grandes: el mundo de la política, el del trabajo, las relaciones humanas, las empresas, los sindicatos, las ONG, las OSC, las organizaciones de la Iglesia. El conocimiento me ha permitido tener una visión en conjunto.

- Hablás de conocimiento: si tuvieras que rescatar la enseñanza más sabia que te dio el Evangelio y la que te dio la realidad, ¿qué elegirías?

- Creo que la enseñanza más profunda del Evangelio no es teórica, sino del poco o mucho tiempo que estuve adelante del sagrario y la experiencia que pude tener de Dios. En cuanto a lo otro, es ser testigo de la vida y las personas que uno encuentra a cada paso. Hay personalidades que marcaron mi vida: quien me dio la primera comunión, el cardenal Pironio, la hermana Elisea Ferraro, que fue mi primer catequista, los sacerdotes jesuitas. Ahora, el padre Jorge Contreras... todos han sido ejemplos de vida y fueron marcando mi testimonio personal.

- ¿Fueron los que te inculcaron “el donarte a los demás”?

- Por sus valores y opciones fueron marcando mi vida desde chico. Ahora, que uno ya no busca caminos sino que los transita, sus enseñanzas valen mucho.

- ¿Sabés que te consideran un sacerdote fuera de serie?

- No sé si fuera de serie. Tal vez, por mi personalidad, soy fuera de lo común, lo que vengo del mar... No sé... Soy “Flecha” (se ríe). Como todos, tengo capacidad y dones dados por Dios.

- Ante la pregunta rápida sobre cómo ayudar al pobre ¿qué responderías?

- Lo primero es romper las barreras interiores: las sociales, las culturales, los prejuicios y los medios. Encontrarte con el hermano implica encontrarte con un ser humano. El pobre tiene su necesidad, tiene su manera de vivir y de sentir. Esa necesidad es la que compromete al otro, es lo que se tiene que asumir, aceptar y compartir. Una cosa es llevar una ropita a alguien y otra cosa, muy distinta, es escuchar a la persona. A pesar de que se crea una dependencia, tenemos que ver cómo se trabaja hasta eso, cómo ambos crecemos como persona. Pero ésto sólo nace de un corazón solidario que rompió con las barreras del egoísmo y el consumismo. Para lograr el encuentro, tenemos que atravesar esas barreras y sentirnos llamados por Jesús, quien dijo “felices los pobres porque de ellos es el Reino de los cielos”. Si no entendemos esta bienaventuranza, no hemos entendido el Evangelio.

- El humano se encuentra con la pobreza espiritual y una material, ¿alguna de ellas es peor que la otra?

- No sé si hay una peor pobreza. La carencia es mala siempre. Sinceramente, creo que la situación que vive la persona, el problema que no puede solucionar empeora las cosas. La pobreza tiene muchos rostros hoy. El rostro del hambre en el mundo, sobre todo en África, donde ves a los hombres que esperan que caiga una migaja de pan. Eso es una pobreza extrema inconcebible para la civilización e inteligencia humanas, para el desarrollo del hombre a nivel mundial. También ves la pobreza de todos los días que deja insatisfechos a los jóvenes y enfermos a los ancianos.

- Haciendo este análisis, ¿qué te duele y que te da esperanzas?

- Me duele, quizás, la indiferencia. La esperanza es que, todavía, tenemos un montón de valores para encontrarnos. Gracias a Dios, tenemos una cultura donde la familia es respetada; la amistad, valorada y la construcción desde lo comunitario es posible. Aún los consensos vencen a los disensos. El trabajo solidario sigue siendo por el bien común.

- En los diez años que estuviste al frente de Cáritas, ¿qué síntesis hacés?

- Fui creciendo como sacerdote y persona. Trabajé en equipo. Entendí que la necesidad ajena no sólo requiere compasión sino que, también, organización. Fue una experiencia muy linda de vivir el amor, aprendiendo y sirviendo desde lo personal y lo comunitario. Cáritas fue un ámbito donde pude dar pero recibí muchísimo.

- Mencionaste los ámbitos que involucran la Pastoral Social pero ¿cuál es la función que cumple?

- Es animar en la dimensión social de la fe que abarca la tarea caritativa pero que, también, se complementa con la obtención de la justicia. Hemos pensado objetivos para llevar adelante la tarea. El primero es la difusión y enseñanza de la Doctrina Social de la Iglesia, haciendo un “ABC de la Pastoral Social”, para que la gente entienda para qué estamos. El segundo tiene que ver con la propagación de los derechos humanos, a través de un trabajo de base en ciudadanía y el bien común a fin de que, como hicimos en el encuentro de candidatos, los ciudadanos tomen protagonismo y conciencia de su rol en la sociedad. Esto implica los derechos a la tierra, a la etnia, los que van desde la concepción hasta la muerte y así se van desprendiendo las distintas pastorales: de la Salud, del Aborigen, del Migrante, Carcelaria, de la Niñez y Adolescencia.

- La Pastoral Social sería un nexo con aquellos sectores que, desde siempre, han sido marginados.

- Exactamente. La Pastoral Social coordinará esos ámbitos y brindará elementos de formación para que los agentes comprometidos con la sociedad cuenten con las herramientas. El otro objetivo es lograr el diálogo social y político con los distintos sectores para que se acompañen procesos: de maduración en distintos temas o en conflictos.

- ¿Cómo se podría lograr esa articulación entre Iglesia y Gobierno? Es difícil de imaginar, aunque en estos días en todos los medios se ha publicado que Jaque dará un tinte católico a su gestión.

- La cercanía con el gobierno no ha sido desde la Iglesia como institución sino a nivel personal. Puedo decir “El padre Carlos García tiene una cercanía personal, de amistad con el actual gobernador”. Y, por eso, en determinados momentos, se me ha consultado o me han pedido mi opinión. Pero, institucionalmente, no he aceptado ningún rol público, ni ser asesor ni funcionario.

- Concretamente, ¿qué te ofreció Jaque?

- Me ofreció ser Ministro de Desarrollo Humano de la provincia pero no acepté. Tampoco soy asesor. Simplemente, se me ha consultado y he dado mi opinión como lo he hecho en este gobierno como con todos los que han estado frente algunos temas. No voy a ser asesor formal de nada, sólo espero tener buen diálogo y cumplir con la misión de la Iglesia que es anuncio y denuncia. Anuncio en lo político, en lo social, en el gobierno y en todos lados. Denuncia, si es necesario, en los mismos ámbitos con lo que no esté de acuerdo con nuestros valores, con la enseñanza de la Iglesia.

- Mencionaste a las pastorales que abarcan a personas que a todos nos cuesta tratar: el preso, el extranjero, el enfermo... ¿Qué responsabilidad le compete a la sociedad, qué al gobierno y qué a la Iglesia?

- Repartir responsabilidades no es fácil pero partimos de lo mismo: hasta qué punto considero hermano al otro. Tenemos que reconocer al otro como ser humano y frente a su necesidad debemos responder con compromiso y solidaridad.

- ¿Qué te hace creer? Porque sabemos que no se puede cambiar el mundo, pero vos seguís intentando cambiar el centímetro cuadrado que te toca a pesar de que la pobreza va a seguir, la corrupción no se va ir, las barreras no se van a romper...

- En un continente de desesperanza, la única luz de esperanza es la fe. Tengo dos concepciones de la fe: creo en Dios y en la Virgen, como todo católico, pero creo en el hombre. Tengo fe en un humanismo solidario. Creer en el hombre y en Dios son los dos presupuestos básicos para seguir adelante.

- ¿Soñás con una Iglesia más social?

- La Iglesia somos todos. Tenemos que descubrir la integración entre fe y vida, y cómo nuestra experiencia espiritual nos compromete con el hermano. Aunque todavía me parece que no se logra del todo. Tenemos que comprometer la fe con la vida, la fe con la cultura, con el trabajo, con lo social.

- ¿Qué mensaje le darías a esa persona que le cuesta ver a Dios en otros?

- La fe en Dios y en uno mismo es encontrar la profundidad de lo que somos. Cuando nos encontramos con nuestro interior, vamos a hacerlo con Dios –o con el nombre que cada uno quiera ponerle- y ese reflejo se va a proyectar cuando lo hagamos con un hermano.

- ¿Qué agradecés cada día a Dios?

- La vida. Me he sentido protegido y un mimado por Él. Agradezco lo cotidiano, aquello que viví y lo que vivo, y pido por lo que viviré.
Opiniones (5)
18 de octubre de 2017 | 08:56
6
ERROR
18 de octubre de 2017 | 08:56
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Por lo conozsco desde antes que fuera sacerdote se que es una gran persona, espontanea y con una visión de la realidad. Cual es el problema si es religioso o catolico, sino esta metido en la politica ????. Todo lo que hizo la iglesia esta mal - si nos equivocamos, pero también muchas otras cosas esta bien. Ademas, felicito a que haya negado su puesto en el gobierno porque para eso estamos los laicos. Seamos quitativos
    5
  2. coincido con daniel. esta nota es absolutamente tendenciosa, las preguntas parecen hechas a medida del cura, para que se luzca..... el periodismo es un mar de conocimientos de un centímetro de profundidad, y por lo visto, sin una mera pizca de imparcialidad.
    4
  3. Es muy importante entender que no se puede acceder a funciones de gobierno y levantar las banderas de la funcion social solo DE LA IGLESIA CATOLICA... Al Señor ciudadano que ha sido elegido para desempeñar el cargo ; antes que nada usted tiene ATRIBUCIONES DE FUNCIONARIO PUBLICO, y en argentina, usted debe FUNCIONAR... para todo el pueblo, sin distincion de credo, raza ni orientacion politica. Por eso estoy en contra de estas notas tendenciosas y tratan de posicionar a una CORPORACION DOGMATICA como es la iglesia catolica. Por favor hay muchas instituciones que hacen funcion social, desde la libertad absoluta de conciencia y otros con fines religiosos que no son los catolicos. Por favor al peridodista que hizo la nota, que sea mas imparcial y objetivo
    3
  4. Un saludo enormeeeeeee al Padre Flecha, que era sacerdote de la Iglesia de la Consolata y a decir verdad sólo iba a la iglesia por él... tan encantador, sin igual! Lo extrañamos muuuuucho. Un orgullo leerlo acá!
    2
  5. basta de entrevistas a curas!!!!!!!!!!!!!!!!! ya los aguanté en la escuela, ahora en el gobierno y encima..........mediáticos!!!!! aparición con vida al hombre árbol y al chino que chiva verde y fuera curas de esta página!!!!!
    1
En Imágenes
Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
17 de Octubre de 2017
"Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México
La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes
11 de Octubre de 2017
La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes