Diego Maradona

"Messi ya está para salir con la corona"

Técnico de la Selección Argentina de Fútbol que disputa el Mundial Sudáfrica 2010.

Hay algo que cambió en la mirada sobre Maradona DT. Es evidente. Los resultados, un par de cambios acertados, esos goles por jugadas de pelota parada. Sin embargo, él sabe, todos saben, que "cometés un error y te tomás el avión de vuelta". Mientras tanto, está acá. Y se nota de qué manera lo está viviendo.

 

-¿Estás disfrutando más de lo que habías imaginado?  

 

-No, yo había imaginado esto desde hacía mucho tiempo: sabía que iba a llegar y llegó.  

 

-Hay un estilo tuyo como DT que marca ciertas diferencias. Eso de salir detrás del equipo, de quedarse en la cancha, ¿de dónde viene, qué es lo que buscás?

 

  

 

-Siempre fue lo mismo, siempre: si quieren podemos laburar mañana, tarde y noche, pero si no hay feeling con los muchachos, no existe la historia. Y esta historia se escribe a través de los jugadores. Que nadie se crea que hay un mago: acá, la magia la tienen los jugadores y la van a seguir teniendo hasta la última pelota del mundo. Nosotros, los técnicos, por ahí queremos ver cosas, pero después el que las interpreta es el jugador, no hay magia. Existen los Guardiola, los Mourinho, los Rafa Benítez, los Menotti, los Bilardo, los Basile, hay un montón de DT que han dejado cosas, pero han dejado cosas a través de los jugadores.  

 

-¿Qué te diferencia a vos de todos ésos que nombraste?  

 

-Que llego en el momento justo, en el que hay una camada de jugadores argentinos que se han juntado para darle una alegría a la gente. Tuve el culo de tenerlos a todos juntos. Quizás a otros técnicos les faltaba uno o se le quedaba otro: yo los tengo a todos sanos, con un arranque explosivo. Tengo bien a los defensores, al medio campo y a todos los goleadores del fútbol mundial.

 

-Pero hay DT que chocan hasta a los mejores de los equipos... ¿En qué momento te encuentra esto?  

 

-Puede ser que haya madurado en un Fórmula 1, porque el Mundial requiere tomar decisiones rápidas. Pero esto se venía gestando desde hacía mucho. Yo sabía que cuando nos metiéramos en la cabeza lo que es la camiseta argentina, lo que es una concentración, lo que es un Mundial, esto se iba a dar.  

 

-En las eliminatorias, Messi decía que no era él mismo. Vos mismo te sentís de otro modo acá. El equipo ha cambiado. ¿Qué tiene que ver el entrenador en esto?  

 

-Tenés tiempo. Si tenés tiempo para trabajar, las cosas van saliendo y más con los jugadores que tenés. Podés inventar, podés dejar volar tu imaginación a través de una pelota parada entre Verón y Messi, por ejemplo. Y ya te sale sola…  

 

-Todos destacamos el potencial individual de los jugadores. El valor de Argentina, decimos, está allí. ¿Te sentís desvalorizado u orgulloso?  

 

-No, orgulloso, orgulloso… Yo quisiera ser el último en besar la copa, porque la ganaron los jugadores, que eso quede bien claro. Yo ya la gané como jugador. Yo ya la besé. Ahora, la tiene que besar Masche, la tiene que besar Leo, la tiene que besar la Bruja, si Dios quiere. Yo sólo quiero ser un hombre feliz con la camiseta argentina.  

 

-¿Sentís, en estas horas, una nueva consideración al Maradona DT?  

 

-No sé, puede ser… Yo nunca les creí todo lo que me decían, porque sabía de mi capacidad, sabía lo que podía dar. Nunca les creí, por eso no es tanto el choque de lo que decían antes a lo que puedan llegar a decir ahora. Yo siempre tuve mi personalidad, sabía que este momento iba a llegar, sabía que iba a tener al Mascherano que tengo hoy y no al que tenía el 50% de la cabeza en el Real Madrid y el otro 50% en el Barcelona… Y sabía que iba a tener a este Messi.  

 

-¿Quién se ocupa del pizarrón, de las jugadas, quién las dibuja?  

 

-Lo hablamos entre los tres. Pero la verdad es que, cuando vemos videos, nos vienen ideas a todos, pero a veces me vienen más a mí, y yo soy el más alocado, diría… Lo de Heinze, por ejemplo, salió porque los vi a los nigerianos que defendían mucho: "¿Estos se creen fuertes? Yo les voy a poner gente fuerte y no van a salir", pensé. Les voy a poner cuatro muros, les voy a poner a Samuel, a Tevez, a Demichelis y vas a ver cómo los morochos no van a poder salir. Y vas a ver cómo en el punto del penal va a aparecer Heinze". Y la hicimos acá y los defensores nuestros no pudieron salir, la hicimos acá… Por eso, cuando vino la jugada, yo no grité el gol enseguida; salí gritando para el banco: "¡Salió la jugada, salió la jugada!"  

 

-¿De quién tomaste cosas? Tuviste muchos entrenadores?  

 

-Mirá, me gusta mucho Mourinho, me gusta mucho. Aparte, cómo me trató: estuvimos hablando muchas horas de fútbol, de tácticas ofensivas y defensivas. Me pareció un tipo para llevártelo a la mesita de luz y preguntarle cada vez que necesitás algo: qué hacer con esto, qué hacer con lo otro... Tengo el teléfono, por ahí lo llamo.  

 -¿Serías capaz de llamarlo ante una duda que te surja?  

 

-Sí, sería capaz de llamarlo para pedirle un consejo, tuvo buena onda, genial.  

 

-Igual no harías nunca lo que hizo con el Inter en la semifinal de la Champions contra el Barça.  

 

-Nooo, eso no. Pero a él le dio resultado, ¿eh?, salió campeón de la Champions.  

 

-A propósito, ¿en qué momento empezó a cambiar tu idea del equipo? De aquel conservador de Munich a este de ahora?  

 

-Ja, ja? El cambio lo tenía en la cabeza desde hacía mucho tiempo. Lo que pasa es que no tenía la libertad mental de los jugadores para hacerlo, porque uno venía cansado, el otro venía con problemas… Pero cuando los tuve bien mentalmente, les dije: "Corran para adelante, corran para adelante, ustedes saben". No es sólo defendernos. Cuando les tiré la pelota y les dije vayan y ataquen, me atacaron hasta los mediocampistas.

 

-En aquel equipo del 94 en el que vos jugaste, el de Basile, pasaba algo similar. ¿Este se parece más a aquel que al del 86? Coco les pedía que se defendieran con la pelota…  

 

-Es una cosa que yo digo todo el día: si la tenemos nosotros, no la tiene el resto. Y este equipo está capacitado para tener mucho más la pelota que cualquier equipo. Por el pie que tienen, todos juegan bien.

 

-Ya dejaste claro que nunca vas a reconocer un error del equipo públicamente. Hasta te enojás o te hacés el enojado cuando en una conferencia se te marca una falla. Pero, ¿no te preocupan algunas de las cosas que no están funcionando y que pueden quedar más expuestas ante rivales más exigentes?

 

-No, muero con estos 23 jugadores. No me preocupa nada, ¿sabés por qué? Porque la única preocupación que existe hoy en esta concentración es seguir mejorando, con estos 23 que tengo. Mejorando cada día como grupo, como equipo… Cuando ustedes no ven, por ahí meto a Messi de 3, meto a Mascherano de 9, todo para tenerlos enganchados en una idea, que estén bien físicamente, que estén bien mentalmente.  

 

-Tengo la intuición de que vas a usar a los 23.  

 

-Puede ser, puede ser...

Se ilumina Diego Armando Maradona cuando habla de Messi. Y tal vez por eso, porque le pone énfasis a sus palabras con gestos, porque se olvida de que estamos al filo de la medianoche y también que hace frío en ese rinconcito del predio del HPC, en la Universidad de Pretoria, el tema se lleva buena parte de la charla, tal vez el corazón. Tal vez porque este nuevo 10 es vital para este nuevo DT. 

-Messi dijo hace unos días que está así por vos...

-Yo le agradezco a Leo, pero Messi está como está porque él quiere estar así. Está bien, está feliz, está contento, disfruta, quiere jugar, me pide jugar? A toda esta gente que decía que Messi no cantaba el himno, que lo veían triste? Muchachos, ¿a quién le gusta perder? Y nosotros perdíamos en las eliminatorias? Hacerlo estar feliz a Messi es un orgullo de todos, hasta de los compañeros. Porque hoy lo ves y Messi se tira un chiste con Pastore, con Garcé y por ahí no se los cruzó en la puta vida. Y habla con Verón y yo los espío: la Bruja es un intelectual del fútbol, porque sabe mucho más de fútbol que Leo, y sin embargo se trenzan a hablar de eso y el guacho le responde. 

-¿En marzo, vos estabas muy preocupado por Messi, fuiste a hablar con él? 

-Yo nunca creí en un Messi estático. Quiero que él se sienta cerca de la pelota porque eso nos da la posibilidad de salir de contragolpe, de tenerla, de crear situaciones o de meter un pase gol. 

-¿El te dijo dónde quería jugar, dónde se sentía más cómodo? 

-No, no, él... ¿cómo te puedo explicar, Daniel? Yo le fui a contar a Messi que a mi nadie me dijo dónde yo tenía que jugar, ¿eh? Entonces, yo no le tenía que decir a Messi dónde tenía que jugar? El tenía que decidirse a jugar donde él quisiera jugar. Y ya era grandecito y hombrecito como para tener las pelotas y decir esta pelota es mía, muchachos, el que la sabe interpretar mejor que nadie soy yo. Yo lo hice en su momento. Ahora le toca a él. Nada más que eso le fui a decir. 

-Es decir, tenés que rebelarte, dejar de ser un nene y ser un hombre...

-Es que los tiempos te van marcando. O sea, no es el mismo de los 18 años que el que va a cumplir 23 ahora, ¿no? Bueno, los tiempos lo van llevando a madurar como un Fórmula 1 porque te lo requiere el Barcelona, la selección, los árabes, el mundo?. Y es así: vos tenés que estar preparado, como está Leo. Y a mí me pone bárbaro cuando me dice: "Quiero jugar?", como me dijo el otro día, antes de Grecia. "Pero mirá que me gustaría que descanses", le dije. "Dale, poneme", me dijo, y es maravilloso. Porque yo lo iba a poner, lo iba a poner igual, pero en ese jueguito entra lo que le quiero explicar a la gente: el amor que él tiene por la pelota, el amor que él tiene por la camiseta y el pedirme jugar sabiendo que por ahí la clasificación ya la teníamos asegurada, es maravilloso. El quiere ser partícipe. 

-¿Vale para todos los jugadores esto de Messi? Quiero decir, ¿vos tenés un perfil de dejar hacer al jugador? 

-¿Dejarlo hacer? Dejarlo hacer al que puede hacer todo en un toque. O sea, vos no le podés dejar hacer lo mismo a Messi que a Bolatti, a Messi que a Jonás, a Messi que a Burdisso. Tenés que saber quién lo puede hacer y a quién dejar hacer. Eso es interpretación mía, dentro de la cancha, pero yo lo tengo que ver. Tengo que ver con quién se lleva mejor, con quien tiene mejor feeling, a quién prefiere y hay que rodear al equipo: ser sólidos en defensa, ser sólidos en el medio campo y salir como rayos cuando tenemos la pelota nosotros. 

-Se nota una diferencia en Messi: en la cara, en los gestos, ya no responde mirando al piso. 

-Es que va creciendo, es un hombre, es alguien a quien la vida lo está haciendo madurar rápidamente. Y es muy lindo ver cómo él está dando respuestas. Es muy lindo estar al lado de él y saber que por ahí te puede comentar lo que está haciendo y poder hablarlo. No aconsejarlo porque tiene a sus padres, pero sí es lindo hablar con Messi. 

-¿Viste a otros jugadores a la altura de Messi en este Mundial? 

-Ni el 30%, en este Mundial no hay ni uno que sea el 30% de Messi... No sé si mañana me dirán soberbio, pero no, ninguno que fuera el 30% de Tevez, tampoco. Porque Carlitos te emociona jugando, ¿me entendés? Y yo amo mi equipo, amo mi equipo...

-En una vuelta más de la eterna comparación, ¿este Mundial es para Messi lo mismo que fue para vos el de 82 o crees que está para ser el Diego del 86? 

-Yo creo que ya está, ya está... Creo que rompió los moldes, y ya está, dejémonos de comparaciones. Ya está Leo para salir a una cancha y salir con la corona. 





(*) Información provista por canchallena.com. Copyrigth 2010. LA NACION SA

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