Luis Paiz Bekker

Luis Paiz Bekker: "Hay gente que cree que tener éxito es acumular dinero"

Director de la organización internacional de "Médicos Sin Fronteras".

Luis Paiz Bekker es del director de la prestigiosa organización internacional “Médicos Sin fronteras” (MSF). Es, básicamente, un médico sanitarista que integra MSF desde 1993 y ha participado directamente en siete grandes misiones. Además, Luis se ha especializado en Medicina Tropical y Epidemiología y colabora con otras organizaciones internacionales semejantes.

Vino a Mendoza a difundir el mensaje de los MSF y a presentar la muestra fotográfica “Chagas, es hora de romper el silencio”, en el Espacio Contemporáneo de Arte (9 de Julio y Gutiérrez, de Ciudad), que permanecerá abierta hasta el 15 de abril, en horario de 9 a 13 y de 16 a 21.

“El chagas causa 14 mil muertes por año; debería tener más prioridad en las agendas médicas de los países, desde México hasta la Argentina”, considera el médico.

Luego de una caminata por el microcentro, desembocamos en un café, dispuestos a hablar sin apuro nada menos que de la vida y de la muerte y de ese puente tendido entre ellas, que llamamos salud.


- ¿Qué vas a pedir, Luis?

- No sé… ¿Qué es un submarino?

- Una leche caliente con una barra de chocolate adentro, que si es amarga, mejor.

- Ah, bueno, me pido eso. ¿Te comés una de las medialunas? Es que pedí la promoción y vienen dos…

- No, gracias, pero me llama la atención que dijiste “comés” y no “comes”.

- En realidad, en Guatemala y otros países de Centroamérica, como Nicaragua, El Salvador y Honduras, usamos mucho el vos con las personas que tenemos confianza. Si es alguien un poco más alejado, usamos el “tú”. Y el “usted” es para el trato más respetuoso.

- Tu relación con la salud está muy vinculada a la aventura.

- Digamos que sí. Yo además la vinculo con una opción de vida. Alguna vez un argentino, Ernesto Che Guevara dijo “sean capaces de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo”. Para mí, se trata de esto. Hay gente que no tiene absolutamente nada y te da cierta indignación ver eso; no podés quedarte de brazos cruzados y no hacer nada. Hay otra parte en todo esto: conocer lo desconocido; ir a lugares en emergencia donde nunca has estado, con cultura diferente y personas con cosmovisiones diferentes. Y algo fundamental: llevar a un lugar lejano el acto médico, que se transforma en un acto fundamental, porque cambia, por pequeño o grande que sea, el curso de las cosas. La acción médica se vuelve muy relevante, porque si vos no hacés algo en ese lugar, nadie lo va a hacer. 

- ¿Es verdad que los médicos latinoamericanos son mejores en el terreno que los del Primer Mundo, porque los nuestros están más acostumbrados al “cuerpo a cuerpo” con la enfermedad y el dolor?

- Yo diría que sí. El médico latinoamericano tiene una gran ventaja respecto del médico europeo, por ejemplo. En Europa hay excelencia académica, pero no hay buena práctica. Las condiciones de trabajo son supremamente diferentes en Europa y Africa, por caso. En el caso de los médicos latinoamericanos, hay un balance muy interesante, porque tenés nivel académico y también la práctica, la falta de elementos y la necesidad de dar respuestas a la pobreza de tu país con menos equipamiento y tecnología. Nosotros usamos las manos, los ojos, la nariz… 

- Dicen justamente que la sabiduría es hacer confluir en un instante de tu vida cotidiana, los cinco sentidos y tener conciencia de eso...

- Es verdad, qué bueno. Y yo agregaría también al sexto sentido, porque lamentablemente muchas veces hay que adivinar, hay que intuir. Es lo que suele ocurrirnos cuando los Médicos sin Frontera vamos a ciertos lugares. ¿Qué tecnología vamos a llevar a sitios donde no hay energía eléctrica? Y obviamente, hay que ser honestos con esto, a veces te equivocás…

- No hay problema: cuando los médicos se equivocan, echan un poco de tierra encima del error y pasan al siguiente…

- Es verdad; hay que tener mucho cuidado con esos errores. Y acopiar experiencia para que no vuelvan a repetirse.

- ¿Es un mito popular o es verdad que los niños que nacen y se desarrollan en condiciones más desfavorables tienen más anticuerpos y fortaleza para enfrentar el ataque del mundo?

- Podemos decir que sí, por el hecho que, desde que nacen, se confrontan con enfermedades y deben responder creando inmunidades.

- Te mata o te alimenta.

- Es así, porque muchos de esos niños no sobreviven. No es fácil el asunto, porque una desnutrición severa de una madre embarazada, se traslada irremediablemente a su hijo, que nacerá y crecerá en desventaja, porque ya viene marcado por la exclusión.

- Estamos de a poco perfilando un concepto de salud, muy vinculado con lo social y lo ambiental, una idea más integral y no necesariamente vinculada con lo hospitalario y la idea de la cura.

- Nosotros, como Médicos Sin Frontera tenemos que tomar decisiones difíciles. No podemos trabajar en todo, porque los problemas son infinitos y no podemos con ellos. Tuvimos que ser honestos y escoger un campo de trabajo, que es la emergencia. Cuando hay una crisis médico-humanitaria, MSF intenta llegar ahí en promedio de 24/48 horas para salvar vidas y aliviar el sufrimiento. Hay otras organizaciones que se ocupan de los temas a largo plazo. Nosotros estamos especializados en la emergencia, en las catástrofes naturales, y creo que en la mayoría de los casos, lo hacemos muy bien.

- De todas maneras, es la actitud del médico la que termina por definir esa vocación hacia lo social, porque hasta un cirujano plástico que se ocupa de la estética puede tener también vocación por lo social…

- Exactamente y es un excelente ejemplo. En estos momentos, en Haití, hay mucha gente desfigurada por aplastamientos y hacen falta muchos cirujanos plásticos para jugar un rol fundamental: reintegrar a ese ser humano a la sociedad.

- Y ustedes, atentos a la situación mundial, ¿necesitan más médicos sin fronteras de los que hay?

- Desafortunadamente, sí. Hacen falta más médicos, porque las necesidades nos superan constantemente. Por eso también, queremos invitar a los médicos mendocinos a que se sumen a “Médicos Sin Frontera”. En Argentina, tenemos 100 médicos inscriptos y ninguno es de Mendoza. También necesitamos especialistas en Enfermería, en Agua y Saneamiento, gestores en Recursos Humanos, especialistas en construcción, coordinadores financieros, gestores de compras. En fin, hay una cantidad enorme de perfiles que requerimos para llevar adelante nuestra misión. Para que el médico pueda trabajar, hace falta el aporte directo de un montón de profesionales, también en la trinchera. Y hay lugares como Haití, donde, más allá del último terremoto, trabajamos desde hace casi veinte años. También estuvimos en Chile, luego del terremoto reciente.

- Para vos, Luis, ¿cuál es el estado  natural, el de salud o el de enfermedad? Lo pregunto en función de que nacemos enfermos, nacemos para morir, con la cifra de nuestra muerte tatuada en la frente.

- Se ha debatido mucho a lo largo del tiempo cuál es el concepto adecuado de salud. En general, ahora se asume un concepto más amplio que el tradicional. Yo creo que el individuo sano es aquel que está en su ámbito, su cotidianeidad, intentando satisfacer todo su espacio interior, pero también el exterior, con paz, con serenidad, con plenitud, pasando por un estado físico que te permita desarrollar esa inteligencia emocional. Y a esto hay que agregar la armonía con el medio ambiente, sin destruirlo, porque destruirlo es destruirse uno mismo. Son tres conceptos involucrados: mi mundo interior, mis capacidades físicas y mi relación con el entorno.

- Yo agregaría a eso que el individuo además produzca algo, algo que deje al planeta mejor que cuando se lo encontró…

- Totalmente. Este concepto de salud ya lo tenían muy en claro los aborígenes precolombinos. Hoy creemos que hemos llegado a un concepto sublime, pero antes era algo muy común. Creo que deberíamos recuperar con eficacia la sabiduría de aquellos pueblos. Hay que lograr reconocer al otro como si se tratara de uno mismo. ¿Qué me importa a mí el color de tu piel, lo que tengás, lo que creés o cómo mirás el mundo? Me importa que sos un ser humano. En situaciones de crisis, la gente se da cuenta de que necesita del otro y que el otro puede enseñarnos muchas cosas.

- En 1993, entraste a MSF, ¿hiciste plata?

- Uh, qué buena pregunta… No, no hice plata, porque nunca ha estado entre mis perspectivas hacer plata. No he tenido al dinero dentro de mis prioridades, pero he ganado el suficiente para hacer lo que quiero hacer. 

- A veces, resulta obvio decirlo, pero ¿cuánto vale todo lo que has experimentado en tu vida?

- Para mí resulta invaluable.

- No obstante, vale decirlo, en tiempos en que el médico considerado exitoso socialmente es aquel que cobra fortunas por hacer su trabajo…

- Justamente, pensaba en eso. Deberíamos pensar qué es el éxito realmente.

- Bueno, decime qué es…

- Hay gente que cree que tener éxito es acumular dinero y este es un concepto válido. Yo, obviamente, asocio al éxito con la estimulación de aquellas cosas que no se compran ni venden, como la solidaridad, el desarrollo de la espiritualidad, la armonía con el medio ambiente. El éxito es la manera en que vos desarrollás aquello que viniste a hacer a este planeta. Hay médicos que lo logran trabajando en su clínica y eso está muy bien, porque son muy importantes, porque curan, alivian el sufrimiento, hacen que la gente retorne a su cotidianeidad sin una dolencia. Y si por hacer eso hay gente que le paga muchísima plata, qué bueno para él, ¿no? El problema es cuando ese médico ve en el cobro de dinero la idea de su éxito; cuando un médico vé las cesáreas solamente como un numerito que le reportará dinero.

- Luis, cabalmente hablando, ¿le has salvado la vida a personas?

- Sí, sí… En varias ocasiones me ha tocado salvarle la vida a personas.

- ¿Y cómo procesás darte cuenta que has torcido un proceso que iba hacia la muerte, reencaminándolo hacia la vida?

- Es una sensación de profunda satisfacción saber que aquello que vos sos, le sirvió a alguien.

- Debe ser un momento de soledad absoluta….

- No lo había pensado como un instante de soledad, porque hay mucha gente detrás de ti trabajando con profesionalidad para que el hecho médico suceda. Es un éxito de todos. Por eso, es tan rescatable la experiencia de los Médicos Sin Frontera. La diferencia entre la vida y la muerte se logra gracias al trabajo de todos ellos. A veces, te encontrás con gente que, en una catástrofe, logra llevar agua potable a lugares muy inhóspitos y no sabés cómo lo hizo, pero lo hizo.

- Es una tarea maravillosa la tuya…
 
- Y también es necesario no quedarse callado cuando se cometen injusticias y se violan los derechos humanos. No hay que quedarse callado.

- Bueno, esto no es habitual entre tus colegas y aquellos que ejercen las “profesiones liberales”; normalmente, se quedan callados…
 
- Pues no hay que hacerlo. Hay lugares donde no hay acceso a la salud, con contextos sociales muy complejos. Si por ejemplo uno ve que en algunos países están llevándose a los niños y reclutándolos para la guerra, tiene que decirlo. No te podés quedar callado. Hay organizaciones que tienen roles más determinados en esto, pero uno no puede quedarse quieto, sin participar.

- Es muy gratificante esa participación…

- Está también la otra parte: cuando no conseguís salvar esas vidas. Cuando hay epidemias de cólera, por ejemplo, los cadáveres se cuentan por centenares al principio, y después por centenas… Son situaciones para ejercitar la humildad y darse cuenta de que no podemos salvar a todo el mundo, hacer las cosas como si fuéramos semidioses. Se hace lo que se puede.

- Sos de Guatemala, igual que Ricardo Arjona, ¿por qué razón te parece que Arjona es más famoso que vos?

- (risas) Porque él lo necesita.

 



 

Opiniones (4)
17 de diciembre de 2017 | 19:29
5
ERROR
17 de diciembre de 2017 | 19:29
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. gracias por mostrar que nuestra humanidad tiene gente valiosa y considero que aunque sea una gotita en el oceano marca la diferencia. Imitemoslo !
    4
  2. Hay algo peor...hay gente que cree que tener éxito es que te conozca la mayor cantidad de gente o ser muy popular, hufff uno ve a cada ridículo dándose dimensión a si mismo que producen una serie de sensaciones desagradables. Excelente nota.
    3
  3. la manera en que vos desarrollás aquello que viniste a hacer a este planeta. ¿Qué más se puede agregar a estas palabras? BELLISIMO. felicitaciones Ulises, una vez más
    2
  4. Después de leer esta nota uno se siente un poco mejor , aún hay gente en el mundo que piensa por el resto de la humanidad sin condiciones. Qué distante está este hombre de los hombres de la nota del Madoff mendocino de Gabriel Conte... Y que triste realidad saber que dentro de los 100 médicos argentinos de esta organización no hay ningún mendocino. Apuesto a que entre los "estafados" por Sarmiento hay varios médicos mendocinos ...... qué pena da nuestra sociedad , sobre todo la que nos debiera dirigir
    1
En Imágenes
Leopardo al acecho
7 de Diciembre de 2017
Leopardo al acecho