Celia Chaab

"Los maestros y los adultos no leen"

Directora del Centro de Promoción de la Lectura y la Información.

El Centro de Promoción de la Lectura y la Información de Mendoza (Ceplim) de la Dirección General de Escuelas, nació en el año 2004 y tiene como responsabilidad la complicada – y por momentos titánica – tarea de hacer leer a los niños y adolescentes mendocinos. En su página Web oficial, este centro especifica como objetivo: “El fomento y promoción de la lectura de textos literarios en particular y de documentación docente, en general”.

Dados los resultados de las investigaciones que esta entidad ha llevado a cabo durante cuatro años de gestión, se podría decir que esa meta, está, en parte, cumplida. Los relevamientos, basados en los hábitos de lectura de chicos en edad escolar, dan siempre el mismo resultado: el 85% le dice sí a los libros.

Por otro lado, los argumentos de Celia Chaab, directora del Ceplim, apuntan hacia otra arista del problema. Y es que habiendo desmentido el viejo mito de que los más chicos no sienten atracción por la literatura, es natural preguntarse: ¿Por qué no leen? De modo alarmante, la respuesta siempre apunta al mismo lado: a los maestros, a los padres, a los famosos, a los modelos a seguir. Son ellos, los generadores de valores, quienes no leen y no conforman, precisamente, el ejemplo.

-De su trabajo al frente de esta entidad, ¿qué conclusiones puede hacer sobre la lectura en las escuelas?

-La verdad es que vemos con preocupación que los maestros y los adultos no leen. Los docentes no son usuarios ni cotidianos, ni mensuales, ni anuales de las bibliotecas públicas, escolares o populares. Hablo de maestros y profesores, adultos en general. Incluso, nos hemos encontrado con docentes que leen para sus hijos en casa, pero no hacen lo mismo para sus alumnos en la escuela y la única manera de que los chicos lean es teniendo modelos lectores.

-De modificarse esto, ¿los chicos leerían más?

-Un chico que tiene un maestro que lee, un profesor que lee, un padre que lee, no necesita ningún tipo de invitación especial, simplemente lee. También han recibido muchas críticas los medios masivos de comunicación porque ellos tendrían que invitar a la lectura y así en la escuela, los alumnos simplemente leerían. Los chicos manifestaron en reiteradas oportunidades que si ellos vieran a una famosa actriz, a un deportista conocido o una reina de la Vendimia leyendo en cámara o recomendando un libro, ellos se sentirían naturalmente invitados a la lectura porque esa persona, que funciona como modelo social, considera que la lectura es valiosa.

-Entonces, ¿los principales responsables son los adultos?

-Totalmente, los adultos han dejado de ser modelos lectores, te puedo dar millones de ejemplos de adultos analfabetos, que a sus hijos les compraban el diario, los mandaban a la escuela. Ahora, se da otro fenómeno, que tenemos menos padres analfabetos, pero si más analfabetos funcionales, que no hacen funcionar la lectura.

- ¿Cuál es el resultado predominante de las investigaciones que han hecho?

-Que a los chicos sí les gusta leer. El primer año para la investigación nos basamos en el testimonio de 800 chicos, entre 5 y 15,  de ellos, el 84% dijo que le gustaba leer. El año pasado trabajamos con  440 y el 90%  también respondió de manera positiva y este año hicimos una investigación cualitativa, sobre los modos de lectura de chicos de EGB 1 y 2, más concretamente, 8º y 9º y de 72 entrevistados un 87% aseguró que disfruta de la lectura. Pero, siempre hacen la misma crítica, si seguimos con las investigaciones tendríamos que cambiar las hipótesis, porque es mentira que a los chicos no les gusta leer, el problema es que nosotros, los mediadores, no lo promovemos desde un estado de enamoramiento hacia el  texto.

-¿Presentan interés los alumnos o jóvenes por actividades que involucren la lectura?

-Este año, en las actividades infanto-juveniles del Ceplim tuvimos 800 jóvenes y adolescentes, entre 13 y 30 años que participaron activamente. Todo un récord, tuvimos una asistencia masiva a la feria del libro, y en todas las actividades de promoción de la lectura. Todas, actividades por las que uno no paga. Generalmente, estos adultos jóvenes que iban eran hermanos o parientes de chicos que habían recibido libros distribuidos  por el Ceplim o la propia escuela.

-¿Se podría decir que esa repartición gratuita de material realmente hace la diferencia?

-Sí, la inserción social de la lectura se logra con la continuidad y la coherencia en la acción, cuando nosotros empezamos con esto no queríamos ser un chaparrón de verano, sino más como la humedad que va penetrando las distintas capas. Es increíble que sean estos chicos que han crecido o  han visto en sus  entornos afectivos los resultados, quienes han empezado a acompañarnos en este cuarto año de gestión.

-¿De dónde provienen los fondos para esta labor?

-De varios lugares, siempre de organismos del Estado, a veces del Ministerio de Educación de la Nación, del plan nacional de lectura o del los propios municipios provinciales. Además, hay que destacar el trabajo conjunto que hacemos con la AFIP  y Rentas para la distribución equitativa de los bienes del Estado. Si bien ellos recaudan a través de los impuestos, este dinero después, a través de fondos de coparticipación, llega al Ministerio de Educación de la Nación o a la Dirección General de Escuelas y vuelve en libros a la población. Precisamente, es el Ceplim el encargado de armar estas colecciones, siempre con la ayuda de los escritores que nos donan sus derechos de autor. Es muy lindo porque se ha cerrado un ciclo, siempre decimos que la lectura es el tesoro del ciudadano, entonces, el tesoro de la Nación viene al ciudadano en lectura.

-¿Cómo surgió el Ceplim?

-Antes de empezar con el programa, quienes ahora formamos parte de él leíamos cuentos en las escuelas desde muy jóvenes. Fue un proceso en el que las 14 personas fuimos trabajando y recién a los 40 nos encontramos con una gestión que nos apoyara, con un proyecto armado, con fondos que llegaron del plan nacional de lectura.  Ahora, contra todo pronóstico, hemos formado el club de narradores jóvenes con chicos que encontramos en la Feria del Libro, chicos que quisieron trabajar acá. El trabajo de la lectura nunca ha dependido de la bandera política del Estado, quienes trabajamos en esto lo hemos hecho toda la vida.

-Sin embargo, el centro comenzó a funcionar durante la gestión de Cobos…

-Sí, pero más que nada porque hemos encontrado el apoyo de gente inteligente, que valora la lectura, que, en su mayoría,  viene de familias de padres analfabetos, pero que asistieron a la escuela pública, llegaron a ser profesionales y hoy ocupan cargos importantes. Es decir, esta es la gente que más nos ha comprendido, quienes a través de la cultura lograron su ansiada movilidad social, más allá de los partidos políticos a los que correspondan. Porque hemos recibido apoyo de distintos municipios y entidades nacionales. Para nosotros la lectura es política de estado y así debería mantenerse, hemos logrado reinstalar el prestigio de la lectura en la sociedad mendocina.

-Concretamente, ¿qué hace falta mejorar?

-Preparar a los mediadores, enseñar a leer y disfrutar de la lectura en contextos de incertidumbre. Creemos que la lectura debe ser política de estado y debe garantizar que la población acceda a los bienes culturales. A través de ediciones de distribución masiva, de libros de lectura, los cuales no salen tan caros. Nosotros, por ejemplo, con 10 mil pesos hacemos 10 mil libritos para distribuir en las escuelas. Esto es lo que logra insertar la lectura, porque hablar de lectura sin leer…Es una hipocresía.

-¿Cuántos libros han podido editar?

-Los que podemos, desde el 2004 hemos podido editar 12. En el primer año editamos dos, en 2005 y 2006 pudimos hacer cuatro cada año y en 2007 llegamos solo a dos. Depende de cuánto nos demoremos en recaudar los fondos.

-¿Qué esperan de la próxima gestión?
 
-Que se entienda que la lectura no puede depender de los cambios políticos sino que ya tiene que quedar instalada, como que siempre se va a enseñar lengua o matemática, la lectura debe trabajarse también desde ese lugar. La única manera de optimizar esto es mejorando el modo de leer, como posibilidad de estrategias de acción, porque leer te da ideas, te permite imaginar, proyectar. Quien sabe leer, sabe actuar.
Opiniones (5)
20 de agosto de 2017 | 02:50
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20 de agosto de 2017 | 02:50
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  1. Quiero decir que es demasiado general sostener que "los adultos no leen". La investigación del Ceplim debería ser más precisa y explicar o detallar el perfil del adulto que no lee. Porque, así dicha, la frase los adultos no leen es absurda. ¿Quién lee, entonces, si los adultos no leen? ¿Los ancianos? ¿Los niños? ¿Qué significa para estos investigadores "no leer"? ¿No leer lo que se supone, alguien supone, que "hay que" leer? No entiendo. Sería bueno dar precisiones, porque la remanida frase de que la gente no lee no aporta nada para solucionar nada.
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  2. Felicito a Celia Chaab y a su grupo de trabajo por la tarea invalorable que realizan. Durante mi secundaria, en el colegio Martín Zapata, Celia fue la única profesora que supo transmitirme el hábito y la pasión por la lectura. Y veo que no ha bajado los brazos. Por eso, mi agradecimiento hacia ella es infinito. Saludos.
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  3. Quiero felicitar tanto a Celia como a la autora de la nota por este interesante artículo. Lo paradojico es que ambas tienen apellidos de origen libanés, país donde los pueblos Fenicios o Cananeos fueron justamente los creadores y difusores del alfabeto cuneiforme. Esto es una muestra más del aporte del Líbano a la cultura universal. ¡¡ Felicitaciones Paisanas !! Karim Mussi Saffie (ex presidente Consejo Nacional de la Juaventud de la Unión Cultural Argentino Libanesa)
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  4. Es muy importante la lectura en todas las personas sea cual sea su edad o clase social, me parece muy buena la nota, para que todos la "lean" y tomemos conciencia.
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  5. Les cuento que he propuesto muchas veces algunas ideas para fomentar la lectura en el ámbito en donde desarrollo mi actividad laboral que es en el sector de la salud. Además he participado de grupos donde hay personas que escriben de manera casi autodidacta. Al ver estas situaciones, esto provocó en mi la necesidad no sólo de promocionar la lectura sino también la idea de posibilitar la difusión de autores locales, de cada lugar o paraje de la provincia, quienes son fieles exponentes de la cultura de cada pueblo. Creo que la esencia de mi intención no sólo estimula al potencial lector sino que además incita al que escribe a perfeccionar permanentemente sus conocimientos literarios y lingüísticos. Como conclusión les puedo decir que nunca encontré muchas personas o instituciones que relamente tengan un verdadero interés en llevar adelante la idea. Otra de mis iniciativas fué publicada en la revista Rumbos sobre el alto precio de venta de los libros, motivo que provoca que sean inaccesibles para una gran parte de la población. Hay muchas iniciativas más que pueden ser útiles pero como dije en el título "hay muchas ideas y poco apoyo.."
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