Luis Sananes

"Los problemas de la alimentación son una epidemia"

Cirujano plástico, autor de dos libros sobre alimentación fisiológica.

Quién no tiene unos kilos de más, a quién no le gustaría lucir más delgado, esbelto y saludable. La obesidad es una de las enfermedades más nocivas de la nueva era. Lentamente ataca y se va instalando entre las personas, a unos más, a otros menos. Ya casi la mitad de la población del planeta tiene problemas con su peso y de continuar esta tendencia, para el año 2230, el 100% de la población será obesa.

Sin embargo ni las personas ni los gobernantes se están dando cuenta de su lenta y paulatina incidencia, como consecuencia de ello nada hacen para solucionarlo y muy poco para prevenirlo.

 “Los problemas de la alimentación son una epidemia”, afirma el doctor Luis Sananes. El profesional es ampliamente reconocido en Mendoza, aunque no por temas nutricionales sino por su especialidad y actual trabajo, la Cirugía plástica. Tanto  Luis Sananes, como su hermano y padre, han sido y son los referentes para las  habituales consultas periodísticas sobre lesiones por pirotecnia y su prevención, en especial en tiempos de fiestas de navidad y fin de año. También por las cirugías plásticas, una moda que va creciendo y que ya se ha convertido en una forma de turismo, ya que, debido a los costos,  desde Chile muchas personas optan por visitar la provincia para realizarse una cirugía.

Luis Sananes es profesor en la Facultad de Medicina de la UNCuyo y además miembro activo de  A.M.A., la Asociación Médica Argentina.

Realizar operaciones regenerativas por la obesidad es su trabajo en realidad y desde donde obtiene su sustento en la vida, pero también descubrió hace más de 15 años, que era posible prevenir todos estos riesgos simplemente cambiando sus hábitos alimentarios.

¿Qué tiene de diferente esta forma de adelgazar a las tradicionales dietas?

No estamos hablando de una dieta, es una modalidad de alimentación no restrictiva con la que se aprende a regular la ingesta sobre la base del hambre y la saciedad, utilizando alimentos naturales.

¿No es lo que se hace actualmente, exceptuando los excesos?

No, hoy comemos con horarios de reloj y no por una necesidad de nuestro cuerpo. Para que se entienda, todos nacimos alimentándonos fisiológicamente, es decir sólo por hambre, sólo alimentos naturales y sólo hasta la saciedad, pero nos enseñaron a comer al revés, sin hambre, alimentos artificales, refinados y hasta la plenitud. Esto es lo que nos provoca el malestar habitual cuando nos sentimos muy pesados.

No es un cambio fácil de realizar, la gente tiene hábitos, costumbres y horarios en sus actividades y trabajo.

Por eso es necesario reeducarse en el tema, aprender a comer como lo hacíamos antes, en forma natural. Pero para llegar a esto las personas tienen que estar convencidas y comenzar a experimentar un cambio de actitud, de conducta alimentaria, y eso se logra reeducándose en estos temas.

Este programa es una herramienta que estamos enseñando en muchos paises.

¿Por qué no está de acuerdo con las dietas?

Porque son restrictivas y eso no sirve. Es posible que se adelgace más rápido pero también se recupera el peso en forma rápida.

El sobrepeso ya es un problema en el mundo, pero los gobiernos poco hacen por el momento.

En los países desarrollados se gastan cifras increíbles para hacer que las personas sigan un tratamiento adecuado para adelgazar, pero mientras se gasta en eso, los obesos aumentan y los trastornos en la alimentación también. Lo que sea que estemos haciendo para evitar el sobrepeso no sólo no es efectivo sino que cada vez hay más gordos.

¿El problema radica en el descontrol de la gente al comer o en lo que se ofrece en el mercado para consumir?

La alimentación civilizada nos da una amplia gama de excesos de calorías, la comida es rica, barata y abundante, eso lleva a la sobrealimentación. Con las dietas sólo algunos bajan y logran mantenerse, otros recuperarn los kilos perdidos luego de un tiempo.

¿Qué es para usted la alimentación civilizada?

Tiene grandes ventajas sobre la alimentación natural, porque nos ofrece una provisión de alimentos segura y suficiente, los horarios de comidas están perfectamente organizados. Sin embargo trajo a la escena alimentos no naturales, los refinados y los industrilizados, que son artificiales.

¿Cuál es el problema de los alimentos refinados?

Para empezar son sustancias concentradas obtenidas de los alimentos naturales, pero tienen la capacidad de producir una avidez exagerada por consumirlos hasta el punto que en algunos casos puede resultar adictivos. Con la refinación se extraen los componentes calóricos de los alimentos y se desecha el agua y los nutrientes naturales.

¿Cuáles serían esos alimentos entonces?

El pan, pastas, galletas, tortas, dulces, golosinas, gaseosas, helados, chocolates, caramelos conservas en almíbar, cremas de repostería, fiambres, quesos, mayonesas, frituras, conservas en aceite, bebidas alcohólicas, etc.

¿Qué debemos comer según su programa?

Primero se debe aprender a regular la ingesta sobre la base del hambre y la saciedad, así se logra una autorregulación de la conducta alimentaria y el peso se normaliza. Además hay que restringir el uso de alimentos artificiales, abandonar las dietas restrictivas logrando rehabilitar el ciclo alimentario. Adecuar el entorno de la convivencia para que no tengamos a la mano alimentoas nocivos y sea más fácil introducir estos cambios.

¿Ustede recomienda también la actividad física?

Por supuesto, es parte de este programa.


Debo ser reiterativa, pero entonces  ¿qué comemos ?

Para empezar tenemos que aprender a utilizar los alimentos que nos proporciona la naturaleza. Debemos comer los alimentos naturales y dejar de lado los “tres polvitos blancos”: el azúcar, la sal y las harinas. Restringir los alimentos civilizados porque producen adicción en lugar de producir saciedad. Para que sea claro, hay que comer sólo en respuesta al hambre que se tenga, si es posible alimentos naturales y sólo hasta estar satisfechos.

Podemos comer cualquier producto de origen animal o vegtal que nos apetezca y sólo hasta saciar nuestro hambre. Pdemos ingerir agua, infusiones, jugos, leche, yogurt, frutas, semillas, verduras, hortalizas, granos, legumbres, huevos y carne, entre otros.

¿Es fácil implementar este tipo de alimentación en una sociedad tan acelerada y con los tiempos tan acotados?

En tanto y en cuanto podamos organizarnos sí. Si tenemos que trabajar es bueno prepararnos una vianda o pequeños snacks naturales, para no salir corriendo a comprar algo cuando el hambre nos ataca. No es bueno pasar largos períodos sin comer.

Luis Sananes, médico cirujano y especialista en Alimentación Fisiológica.



Disculpe la pregunta pero, ¿Qué hace un cirujando plástico dando consejos de nutrición?

Jaja (risas).

Bueno esa es una de las tantas preguntas que siempre me hacen, daría la sensación que estoy poniéndole palos a las ruedas a mi propio negocio, pero no es así, el tema me preocupa y mucho. Mire, de chico tenía tendencia a engordar, si bien logré mantener un peso estable siempre tenía tendencias a subir. En mi familia muchos, al llegar a la edad madura, habían engordado y la verdad es que no quería verme en el futuro así. Comencé a estudiar el tema a lo largo de varios años, busqué y busqué, hasta que llegó un momento en el que pensé que no había remedio, y que la población mundial seguiría en franco ascenso hacia una obesidad segura. Estudié, escribí, cometí errores y aprendí de ellos, mi objetivo era diseñar una manera saludable y gratificante de comer. Con el tiempo llegué a la alimentación fisiológica, una forma básica y primaria de comer del hombre.

Cuesta pensar que una forma de alimentación que es un hábito tan arraigado pueda cambiarse en la sociedad moderna, sin embargo hay ya casos de personas que han puesto en marcha esta forma de alimentación como forma de vida, con resultados realmente sorprendentes.

Tal es el caso de María, una mujer de 40 años que como muchas, padeció una vida llena de dietas. En la niñez, en la adolescencia, al cumplir los quince o al casarse, siempre esforzándose para que el sueño del vestido de fiesta luciera especial. Ella, como tantas mujeres pasó por una y mil dietas con resultados parciales y con el retorno de los indeseados kilos.

María logró incorporar a su vida la alimentación fisiológica, primero aceptar lo que se proponía en este nuevo método y luego acondicionar el entorno para evitar las tentaciones mientras de a poco se iba cambiando el hábito.

Somos lo que comemos, somos lo que tomamos, y finalmente este es el único “envase”que tenemos en la vida, sería bueno empezar a cuidarlo.

 


El especialista ya publicó dos libros sobre este tema, incluso uno de ellos fue traducido al portugués.

Más información www.adelgacemos.com

 

Opiniones (5)
18 de agosto de 2017 | 04:49
6
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18 de agosto de 2017 | 04:49
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  1. Muy buena la nota, solo quiero agregar que ademas de ser un gran medico, es aun mejor persona y amigo. Estos libros llevaran a quienes los lean, por un "Buen Camino".
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  2. Vieron que no soy la única que nota los errores de tipeo??
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  3. Saludos.
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  4. Interesante la nota. Pero da un poquito de cosa leer conCervas con C. Cambienló pronto. Bien por la periodista. Buena nota.
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  5. Hola: Me parece que tiene toda la razón, pero también es cierto que nos sentimos muy atraidos hacia esos "alimentos" que nos ofrece el mercado y al final nos dañan. Hay que tener voluntad, pero todo se puede lograr. pero... mi mayor preocupación es mi hijo que tiene 10 años y si bien no tiene problemas de pesos, discutimos a diario por que solo quiere comer fritura,dulces, etc. Al igual que todos los chicos. Esas si es una gran lucha como hacerlo cambiar de habitos. Me gustaría saber si en la clinica Sanane se hace tratamientos o charlas para niños ? Bueno.... voy a comprar el libro, para empezar a dar el ejemplo en mi familia. Saludos
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