Alfredo Ceverino

"Si el cuadro se pinta y no se muestra, no hay cuadro"

Artista plástico, lasherino, reconocido en todo el mundo. Habla de su proyecto "La Posta".

Septuagenario, caucásico, inimputable. Así se define Alfredo Ceverino, uno de los artistas plásticos más importantes que ha dado nuestra provincia.

Vive en Las Heras desde que nació pero su arte trascendió las fronteras, llegando a la refinada Europa o la moderna Nueva York, donde es admirado.

Hoy, este talentoso mendocino decidió llevar a cabo una tarea que debería ser imitada por muchos y se trata de abrir el camino a los que vienen bregando desde hace tiempo. Así nació "Ceverino tiene La Posta".

El proyecto "La Posta" nació en la cabeza y el corazón del maestro con la firme intención de ceder el lugar a jóvenes artistas y, juntos, “trabajar” la muestra con distintos talleres gratuitos para los más pequeños.

Siguiendo la más visceral de las tradiciones de la antigua Academia de Bellas Artes, Ceverino decidió poner las manos en el fuego por 5 artistas que vio crecer: Alejandro Ceverino, Laura Rudman, Paula Dreidemie, Leandro Pintos y Luis Humberto, reviviendo, de algún modo, la experiencia de maestro-discípulo, en la cual quedan expuestos un modo de concebir los espacios del arte y un estilo de transferir experiencias.

Por ese motivo, para hablar sobre este proyecto y conocer más al maestro, MDZ habló con Ceverino en el ECA, caminando entre sus obras

-¿Cuánto hace que no exponía en Mendoza?
-Cuatro años y medio, cinco años… Fue en el Museo de Arte Moderno.

-¿Qué le genera exponer en su provincia?
-Siempre hay expectativas porque si el cuadro se pinta y no se muestra, no hay cuadro. Es como los escritores. Si el tipo escribe y no publica, el libro sólo existe para él. Es necesario mostrar la obra, para que exista ese toma y traiga con el espectador, porque sino no existimos.

-Un amigo mío me dijo que encontró en París, en una galería de arte, varios cuadros suyos. Además, hay en Nueva York, en Barcelona… ¿Siente que no se dan cuenta algunos del valor de su obra?
-Siempre pasa eso. Hay que estar en Buenos Aires, que nos bendigan, para empezar a ser parte de la historia. A todos nos pasa. Yo, primero conocí Europa pero todavía no descubro América. Anduve un poco algunos países pero no me dediqué a descubrir América. Es un paralelismo con toda esa gente que descubre a Ceverino en Europa. No está mal eso, porque es una realidad.

-¿Y qué pasa por dentro suyo que sea más reconocido en otras tierras que en la suya?
-Nada. Así es la historia. A mi no me cuesta exponer en Mendoza. Desde luego que no hay muchos espacios. Y cuando aparece alguno alternativo y me invitan, generalmente los rechazo porque esos espacios que se abren son para los pibes, los que vienen trabajando y necesitan exponer. Una de esas razones hace que pueda exponer cada tantos años.

-¿Por qué piensa que los espacios alternativos son para los que empiezan?
-Porque si yo me meto en esos espacios hago retroceder más la cola de los chicos. No es que pase un año o dos; pasó una generación de pintores que no han podido exponer. Si me meto ahí, la cola se hace cada vez más larga.

-¿Este es un pensamiento común dentro de los artistas plásticos?
-Se de varios casos que les importa un pedo. Gente muy encumbrada que si puede cagar al que se inicia, los caga. Aprendí, hace mucho, que hay que bajar del caballete y no ser tan pelotudo. Es hasta ecológico.

-¿Por qué dice eso?
-Porque si vamos atorando espacios, algún pintor va a quedar afuera, y contamina. Los grandes tienen que dar un pasito al costado y con el recurso de tener mayores pretensiones y mejores espacios, aprovechar y que los espacios alternativos sean para los que empiezan. Yo no le resto valor a esos lugares y me enorgullece que me inviten a exponer, pero se que le voy a ocupar el lugar a alguien.

-¿Por eso esta idea de ceder la posta?
-Absolutamente. Se está dando una suerte de aparición de “niños” geniales que buscan su lugar. Y los viejos, que ya tenemos la vaquita atada, vamos por otra cosa. En el medio quedan casi todos,  la mortadela del sándwich, y cada vez se van a acotando más sus tiempos. Terminan de crecer y no pudieron mostrarse. Alguna vez, una señora muy aseñorada me dijo que yo era parte de la generación perdida. Le contesté que no podía decir eso a no ser que sea una mala persona. Lo mío no es un acto de santidad y con este grupo siento que soy del mismo palo.

-El hecho que Ceverino ceda la posta, ¿les generará alguna presión a estos jóvenes artistas?
-Seguramente, pero son bellas presiones. Es como que te manden a relatar Argentina-Brasil en el estadio del Manchester. Sentís que hay algo que se mueve adentro tuyo. Pero ya están metidos. “La Posta” es un ómnibus de arte con preocupaciones sociales y nosotros vemos que aquel que no entiende esto, perderá el ómnibus. Creo que a ellos –como a muchos- les hace falta un empujón como este.

-¿Y a usted quien lo empujó?
-Grandes. Salíamos de la perdida Academia de Bellas Artes y nos cruzábamos al café Cívico acompañando al maestro Abal, que terminaba la clase de taller con nosotros. Allí lo esperaba Azzoni, Sergio Sergi, Santarone, el poeta Cirigliano… todos. El nos invitaba y no podíamos decir que no, ni queríamos. Y en esa mesa de café nos daban el empujón. Ahí se hablaba de arte, y mucho. Y de pronto Azzoni te preguntaba “Muchachos, ¿ustedes que opinan? ¡Pará, eso era mucho! Opinábamos en esa mesa, se debatía una inquietud que capaz la tiraba yo. Esas son cosas impagables. Esa es la posta.

-¿Cree que hay una corriente en la plástica que se identifique con Mendoza?
-Tecnicamente diría que no. Quizás Alonso pueda ser una corriente identificatoria, pero es muy poco. Existen corrientes anteriores bien identificadas como Azzoni, Antonio Bravo, De Lucía donde hasta el color era característico, como los ocres. El resto estamos muy influenciados por otras cosas que no se nota. Una pintura mía no necesariamente te remite a Mendoza.

-¿Y usted encuentra seguidores del estilo Ceverino?
-Siempre aparece alguno. Una vez le dije que Abal que estaba preocupado porque me estaban saliendo mis cuadros iguales a los él. “Es natural m’hijito” me dijo. “Si yo enseño a pintar, lo natural es que influya” me dijo. Y es mejor que influya un pintor y no un pelotudo. Una vez le preguntaron a Borges: “Maestro, ¿usted copió alguna vez?” y Borges respondió: “No señor, yo plagié directamente”. Creo que habría que enseñar a copiar en las escuelas, como se hace en Europa. Allá, vas a un museo y te encontrás con un tipo que está copiando un cuadro de Rembrandt. Al terminarlo, ese tipo tendrá una técnica envidiable y después hará lo suyo, si tiene talento. Si copiás a Borges, aprenderás y si tenés talento, saldrá lo tuyo; sino, saldrás “Borgito”. Siempre le digo a mis alumnos que mis maestros me decían que fuéramos a las muestras, que estudiáramos y eso, en buen lasherino, es “afaná todo lo que podás”. La prueba del autodidacta no es un gran mérito. Si lo que podés aprender en tres años, lo aprendés en diez minutos hablando con el pintor, es saber aprovechar los tiempos.

-¿Siente que le queda alguna deuda pendiente con Mendoza?
-…Qué se yo. Tengo deudas como con la Academia, que me dio todo. No la encontré como la dejé. Pinto y muestro y cuando puedo voy a las escuelas y hablo con los chicos. Creo que esa es una contraprestación con la que devuelvo lo que me dio la Escuela de Bellas Artes de Mendoza. En ningún lugar del mundo hay escuelas de este estilo gratis. Y sigue siendo clasista. Entonces, ¿para qué carajo es gratis? Esa es una de las cosas que no me olvido y que tengo que devolver…. La verdad es que ahora, hablando me estoy dando cuenta que tengo deudas (risas). Ves, ahora no se si le estoy pasando la posta o les estoy cargando una responsabilidad…

La actividad de hoy

"Ceverino tiene La Posta" se puede disfrutar en las instalaciones del Espacio Contemporáneo de Arte (9 de Julio y Gutiérrez) y el mismo se extenderá hasta el próximo domingo 25 de octubre.

En tanto hoy, de 10 a 12, habrá un taller de percusión para chicos titulado "Ruidos y ruiditos", coordinado por Ini Ceverino.

En tanto, el domingo 25 -por la tarde- habrá una actividad especial que será canjear alimentos no perecederos para el comedor Brazos Abiertos por obras de los seis artistas.

Opiniones (1)
17 de diciembre de 2017 | 08:19
2
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17 de diciembre de 2017 | 08:19
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  1. Ceverino , un inolvidable compañero de docencia en la Escuela de Bellas Artes , no se pueden olvidar aquellos recreos tomando un cafecito y hablando de la vida El mejor de los recuerdos .
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