"La Turca"

"Aprendí esta profesión para sobrevivir"

Vedette y empresaria mendocina que hoy estrena un espectáculo de humor junto a Gladys Florimonti.

La Turca atiende el teléfono un día antes de compartir escenario con Gladys Florimonti, una de las tantas visitas artísticas que recibirá Queen Disco (el local nocturno que la vedette tiene a su cargo).

Junto a la actriz y humorista porteña, estrenará hoy, después de medianoche, un espectáculo de humor (“bastante espontáneo e improvisado”, avisa), en el que la veremos interpretarse a sí misma y enfrentarse con dos personajes conocidos a través de la pantalla chica: Zulma de Tinelli, la criatura que Florimonti ideó para el ciclo Patinando por un sueño, y Zulma Lobato, acaso la criatura mediática del momento.

La Turca junto al actor  Cristian Sancho, en la Vendimia Gay 2009.

Un casting será el punto de encuentro de estas tres mujeres que deberán despuntar sus habilidades en la lucha por obtener el primer lugar. Condimentando con humor y cuadros musicales, este juego escénico destinado a todo tipo de público pretende inaugurar una nueva etapa en la disco. “Buscamos que no sea exclusiva para público gay”, comenta la empresaria.

Aunque este es el puntapié inicial, la charla se extiende y toma distintos rumbos. Toca aspectos relacionados con el universo travesti y permite, al mismo tiempo, conocer un poco más de cerca a este referente del mundo gay en Mendoza.

- ¿Cómo surge la idea de hacer este espectáculo?

- Después de 16 años de que Queen está en Mendoza, tengo ganas de que no sea tan exclusivo para público gay; de ahí surgió la idea. Considerando el paso del tiempo y la madurez que va teniendo la sociedad, que exista un lugar para determinado público es como autodiscriminarse. Comenzamos el fin de semana pasado con La noche que Harry Kramer me besó, una obra que tiene connotación gay, pero ahora invitamos a Gladys Florimonti, que no tiene nada que ver con el ambiente. Próximamente van a venir otras personalidades desde Buenos Aires: estarán Las Electrochicas y Melina Pitra.

- ¿Te estás dedicando a la producción?

- Sí; si bien siempre estuve al frente, actuando, con los años una se va yendo para atrás –al backstage-. ¡Descubrí que me encanta producir!, y también hacer algunas direcciones artísticas junto a los coreógrafos y puestistas que tengo, Germán Luque y Brenda Prado, que son de primera línea. Con ellos presentamos, por ejemplo, los shows de drag queens.

La vedette en escena.

- ¿Ya habías trabajado con Gladys?

- Ya tenía una experiencia, la tuve como invitada en A la cama con La Turca y también hicimos un show para el Casino de Mendoza. Ahora armamos por teléfono un  espectáculo que, a partir de ciertos hilos conductores, va a ser súper espontáneo e improvisado.

- Dentro de este juego de improvisaciones, ¿qué personaje vas a interpretar vos?

- Hago de La Turca. Voy a un casting en el que me encuentro a la esposa de Marcelo Tinelli pero no a su ex, Paula Robles, sino a Zulma de Tinelli. Este personaje me avisa que alguien más quiere hacer la audición y es ahí cuando aparece Zulma Lobato. Mientras ella se cambia hago mi performance, que es un musical, pero finalmente gana Lobato (risas). Son cuadros muy divertidos.

- En los últimos meses Zulma Lobato ganó una relevancia mediática increíble. ¿Cómo repercute la aparición de este tipo de personajes en el ámbito travesti?

- Creo ella se representa a sí misma, que es inimputable (risas); yo no me siento para nada representada. No hace un personaje sino que está tan fuera de eje como se ve. Pero de todo esto saca una ventaja: porque aunque genera lástima, cobra más de $3.000 por presentación. Está haciendo realidad su sueño, a su modo…

- Es un personaje difícil de catalogar, ¿no?

- Una cosa es ser travesti, enano, obeso –ejemplos que no entran en los parámetros estéticos de la sociedad- pero hay una nueva tendencia que es lo freak y que no reivindica a ninguno de estos tres. Hay gente que le gusta trascender como “fenómeno”. A mí me da vergüenza ajena pero es algo que existe, está y la gente la consume porque, en general, es muy morbosa.



- ¿Y qué reacción tiene la sociedad mendocina con los travestis?

- En otras sociedades, como Chaco o Santiago del Estero, suceden cosas aberrantes con los travestis. Pero en Mendoza, que es muy conservadora, se han insertado muy bien y en esto tiene que ver la Fiesta de la Vendimia Gay, en la que nunca se satirizó o faltó el respeto a ninguna institución ya sea política, religiosa o militar –comulguemos o no, con ellas-. Nuestro discurso es de integración social, por eso estoy en contra de muchas de las manifestaciones que se hacen en el mundo.

- ¿Por qué?

- Porque suelen ser obscenas. No es que yo sea pacata ni conservadora, sino que considero que para plantear aceptación y derecho de igualdad, no tengo por qué mostrar la cola y las lolas o vestirme de monja, agrediendo a otra institución. Hay que comenzar por dar el ejemplo. En Mendoza, los dos referentes gay –y lo digo con mucha humildad- somos Ricardo Tito Bustos y yo, y ambos compartimos la idea de “Insertar, no agredir”. La provincia nos ha abierto los brazos a lo largo de los años y hemos aprendido a hacernos amigos del tiempo, teniendo en cuenta que todo es un proceso. Cuando uno tiene un bebé en los brazos, no piensa que va a ser travesti u homosexual; así como nosotros le cambiamos el planteo de la historia a nuestras familias, así también se la cambiamos a la sociedad -que no está preparada para estas cosas desde lo conceptual-.

Una instatánea de la última edición de la Vendimia Gay.

- ¿Este cambio dejó de lado la discriminación?

- Estoy en desacuerdo con mis pares cuando dicen que se las discrimina, porque todo tiene que ver con cómo te presentás a la sociedad. Teniendo la oportunidad de ser empleada doméstica, barwoman o peluquera, es una excusa muy liviana decir que elegís la prostitución porque se te discrimina. Obviamente, maestra jardinera no vas a ser y no eso no es discriminar sino proteger a la infancia, que debe enterarse de esta realidad a la edad que corresponda. Soy muy jodida con el tema de la minoridad.

- ¿Y qué pensás de las parejas gay que quieren adoptar?

- Tengo una opinión dividida. Mis padres no son homosexuales; osea, si una pareja gay cría a un hijo no necesariamente tiene que ser homosexual. En mi opinión personal (N de la R: La Turca subraya la frase), si hay una pareja gay y una heterosexual, y las dos quieren adoptar, prefiero que adopte esta última. Yo adoptaría un hijo pero no le permitiría que me diga “mamᔠsino “Turca”, para que sepa que fui la persona que lo crió, le di cariño, educación y salud. Un niño no es algo que se pueda comprar, es toda una responsabilidad y creo que es muy importante tener la institución familiar bien fijada: mamá y papá. Esto seguramente me juega en contra pero es mi opinión. Así como también pienso que hay que respetar a las instituciones, a los símbolos patrios, a los ancianos…

Graciela de Badaloni y la vedette, en en lanzamiento de una colección.

- En tú caso, el escenario puede ser un medio. ¿Se traducen, de alguna manera, estas ideas y convicciones en tus espectáculos?

- En forma permanente y no sólo en el escenario. En Queen, lejos de estar en sillón tomando champagne, charlo mucho con la gente, sobre todo con los más chicos. Les hablo sobre prevención de VIH -a través de la ONG Redes Nueva Frontera- y cuando me cuentan sobre la reacciones de sus familias, les doy siempre un consejo: “preparate para contenerlos. Aunque tenés derecho a vivir esto, no te pongas rebelde porque vos le estás cambiando la historia a ellos”. ¿Sabés lo que pasa? No sólo en Mendoza sino también en el mundo hay toda una mafia travesti en el que cumplir el sueño de las pelucas y los tacos tiene un precio: la prostitución. ¡Para mí es terrible eso!

- ¿Vos cómo cumpliste ese sueño?

- Toda la vida me vi así, desde los cinco años me sentí una nena, pero cuando fui creciendo me costó encontrar un camino para vivir mi historia dignamente. Recién a los 29 años, después de terminar mis estudios y de trabajar en Andesmar, me puse “lolas”. Me preparé para hacer el cambio y fue muy costoso. Tuve suerte porque me hice conocida, pero aprendí esta profesión de artista para sobrevivir y no llegar hasta ahí. Ojo, no me veo mejor ni peor que nadie; es sólo que prefiero lavar y planchar la ropa, eso me enseñó mi padre, que murió hace dos meses habiendo sentido vergüenza de mí, durante mi niñez, y orgullo, en mi vida adulta. Una persona que lo pueda hacer, ya es ejemplo para otras.

La vedette posa para MDZ, en las elecciones lesgislativas 2009.

- A esta altura, ¿qué te queda pendiente?

- Le voy a apostar todo a Queen. Si bien es una situación comercial, porque vivo de eso y gano dinero, también hago mi aporte ideológico: “convivir con dignidad, con las diferencias”. Las puertas están abiertas para todo el mundo, siempre que sean mayores de 18 años.

- Sé que no se pregunta, pero… ¿cuántos años tenés?

- Tengo 38, ¡pero estoy muy tuneada! (risas).

Ficha técnica:
La Turca junto a Gladys Florimonti
Viernes 16 de octubre - 00.00
Queen Disco - 25 de Mayo 318, Dorrego, Guaymallén
Entrada: $25 (c/ consumición). Ingreso permitido para mayores de 18 años.
Opiniones (2)
21 de noviembre de 2017 | 11:07
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21 de noviembre de 2017 | 11:07
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  1. Turca sos genial!, seguí así!
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  2. Qué ubicada sos, Turca! Te super felicito por las respuestas a esta nota. Además, sos una comediante genial. Sí a la integración.
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