Alfredo Casero

"En Facebook hay setenta mil tipos que quieren ser yo"

El humorista, que pasó esta semana por Mendoza, habla sobre la relación con sus fanáticos y muchas cosas más.

La nota arranca con el humorista Alfredo Casero ( a quien me parece innecesario presentar) contándome que su amigo Pinino está gordo, y que otro amigo suyo le está pidiendo que le de un consejo para que baje un poco de peso. Que lo tiene que llamar por teléfono, dice Alfredo, porque Pinino vive en Puerto Madryn. Y él lo extraña al Pinino y a Madryn.

-¿Dónde estás instalado ahora?

-En Buenos Aires, en San Isidro. Y un poco en San Luis, haciendo alfalfa. Aprendiendo, voy a ver si puedo hacer una chacra. Ya tengo lechones en San Luis. Ahora empiezo con unas ovejas para hacer queso y leche. Nada…en realidad es un proyecto que tengo con un amigo biólogo, que vivía como el culo trabajando en una fábrica. Hay cosas específicas que hago (como artista) sólo para pagarle el sueldo a mi amigo. Lo que pasa es que el tipo en este trabajo puede explayarse como biólogo y otras cosas, porque también es físico, matemático…

-Sos como un contribuyente de la ciencia…

-No, yo también aprendo, porque soy mecánico. Yo no quiero que nadie me toque las máquinas en San Luis porque hay algunas que las llevamos a arreglar y las arruinaron. Soy medio hincha pelotas con los ajustes. Somos tres personas allí, con una persona que se llama Sepúlveda. Es increíble cómo regando plantas, que son personas, tenés después árboles generosísimos que vienen con la genética de esa persona. Ahora tenemos un lugar ordenado, bien. Calculo que para diciembre voy a terminar y vamos a hacer un galpón grande, donde va a funcionar una pizzería. Vos dirás: ¿A quién le vendo pizza en medio del campo? Pero bueno, vivo en un pueblo.

-¿Y cuál es ese pueblo?

-No te puedo decir, porque si no van a ir a romperme las pelotas todos. Queda en la zona. Es Las Chacras, pero hay varias chacras, así que ahí los cago (se ríe). Bueno, pero quiero hacer también un teatro, porque está cerca Merlo y ahí la gente se aburre…

La charla se interrumpe porque Casero se ocupa de especificar muy detalladamente qué tipo de café con leche quiere tomar durante la entrevista. “Como el que hace mi tía, más leche que café”, le dice el Gordo a la moza del hotel The Modern. “Vos podrías ser mí tía”, le dice después a la chica. Le hago un chiste sobre las cualidades femeninas de la moza. Casero no se prende.

-¿Cómo te llevás con tus fanáticos?

La respuesta está en este video:



-¿Son respetuosos con vos los fanáticos?

-Es que desde este lado les das a la gente reglas de juego. Detrás del chiste de Batman hay una cosa de decir: “Me parece que sos un boludo si te la pasás tomando vino en cajita”.

La charla agarra para el lado de ese personaje maravilloso, nacido en la TV, que es una versión mundana del superhéroe de Ciudad Gótica. Sigue:

-Este Batman es un tipo cansado de todo, que lo único que quiere es un poco… (piensa largamente). El Batman mío lo único que quiere es criterio, sentido común. Hay cosas que no se hacen por falta del sentido común.

El “nonsens”, que es lo que yo hago, es una escuela inventada por Edward Lear en mil ochocientos y pico. El tipo decía cosas que estaban totalmente del orto. Por ejemplo: “El hombre del Perú tenía una mujer que no hacía ni mu y cuando quería lo cocinaba y se lo comía. Y después al otro día aparecía”. Como un cuento que no llegaba a ningún lado.

Creo que el paradigma es que nada diga nada y todo esté lleno de pequeñas cosas que te llevan a una idea esencial. Yo no me puedo quedar solo en el efecto. Los pibes que me siguen, que ya no son tan pibes, buscan una isla entre tanta organización. Ese juego de desorganización enseña otra etapa de la libertad. El fanático puede ser fanático de Cha Cha Cha. Pero yo he entrado a foros donde todos dicen que soy yo;  y cuando yo digo que soy yo, no me creen. En Facebook hay 70.000 Alfredo Casero. Y yo digo: ¿Qué buscan?



-Son impostores.

-No son impostores. Quieren decir: “Yo también puedo ser vos y quiero ver qué es ser vos”. Eso es muy raro y lo tomo como una cosa más que me toca vivir. No me molesta. No me molesta nada ya. Me aguanto (en los shows) los celulares, las cámaras…

-¿Estás más tolerante?

-Siempre he sido tolerante. Más bien soy más piadoso con el boludo o el desubicado. Hay que tomarse el trabajo de explicarle y por ahí de un gran boludo te terminás encontrando con un tipo que es genial, pero se comporta como un boludo en esa área.

-Es un tipo que ha tenido un lapsus de boludez…

-¡Sí! Justo adelante tuyo. A mí me pasó una vez. Conocí una tipa insoportable, que hacía chistes de mierda, hablaba boludeces, la quería matar…Una fulana de tal que donde hablaba tiraba mierda. Después, cuando me quedé solo con ella, me dijo: “Disculpame, yo no se conectarme bien con la gente porque soy física nuclear, laburo en el instituto Balseiro y tengo muchos problemas con eso”.

Todos tenemos discípulos y gente que nos quiere. En mayor o menor medida formás parte de pequeñas escuelas que son parte del corazón de uno.

-Bueno, pero es llevable cuando son dos o tres, pero vaya a saber cuántos discípulos tenés vos…

-Está bien, pero vos elegís específicamente a quien le vas a dar cariño. Y sin querer, estás experimentando una cosa con gente que no se olvida más de lo que hacés.

-Yo, particularmente, no me voy a olvidar más cuando actuaste en San Martín y saliste por la parte de atrás del teatro y los agarraste a todos los espectadores por la espalda. La gente no entendía nada. Porque San Martín es un pueblo…

(Casero interrumpe)-Muy ¡raaaagh!, ¿no? (hace una seña con la mano, como diciendo que los sanmartinianos somos muy estructurados). Sí, me habían dicho: “¡ojo en San Martín! Y después todos se cagaron de la risa.

-No jodás, no creo que te hayan dicho nada de San Martín…

-¡Sí, sí! Me habían dicho que la gente de allá lo miraba a Fito Páez con cara de orto. Y yo dije, ¿por qué?

-¿Y cómo rompés el clima cuando la gente es fría?

-Nada, yo le doy. Yo tengo que ponerme en la piel del animal que soy, porque es el único lugar en el que soy toro y torero. La gente siempre es espectador. Con lo que apoya la gente es con la devoción a ellos mismos. Es una gran conjunción de egoístas. Cuando más me dan, más te hago reir. Si no me das nada, se puede llegar a terminar en cualquier momento…

-¿Se pudre todo?

-No, nunca me pasó. Es como si vos hicieras gimnasia artística en la televisión y que para que se pudra todo te tirás un pedo en las cámaras. Quedás como un boludo. No podés volcar, más cuando sos “primer violín”.

-Además, últimamente elegís en las giras hacer espectáculos casi unipersonales.

-Bueno, pero lo que estoy haciendo en Buenos Aires tiene que ver con la búsqueda de los nuevos actores. Estoy armando una banda de pibes de las inferiores. Una banda nuestra para poder tocar cualquier cosa. Por ahí hay tipos que en la puta vida tocaron un tambor escocés, pero para un tema tienen que tocar el tambor escocés.

Otra interrupción en la entrevista. La charla se está produciendo este jueves, unas horas antes de su show “Estese confuso”, que dio en el cine teatro Plaza de Godoy Cruz. El Gordo ve que sus asistentes se están yendo del hotel al teatro para preparar todo y el espectáculo, si bien en buena medida fue parecido a lo que viene haciendo en los últimos dos años (aunque todos los shows de Casero son diferentes), merecía atención.

“¿Trajiste la capa?”, pregunta la asistente, sugiriendo tal vez que el show incluiría su personaje de Batman. Casero responde: “no, pero no pasa nada…arrancamos con lo del fuelle”. O sea, “Estese confuso” iba a comenzar, como sucedió, con un tango. Aunque Batman estuvo también, un ratito, y sin capa.

Retomamos la charla. Y de repente Alfredo Casero saca el tema de su relación con Diego Capusotto.

-Vienen muchos periodistas y me dicen: “Che, Capusotto ahora está en la tele y vos no”. ¡Yo también estoy en la tele! Si está Capusotto, también estoy yo, y está Fabio (Alberti). Nosotros logramos que algunos lleguen. Vamos muriendo, otros van mutando, pero esa biología está viva, y si está viva es porque la idea principal fue buena.

-¿Y qué te parece lo que hace Capusotto?

-Hay cosas que me hacen cagar de la risa y otras no, pero en general es raro, porque realmente estoy feliz. Es increíble, porque de todos era el tipo más gracioso, pero al que se le veían menos ganas de enkilombarse. Al final fue el que se enkilombó. Salieron con Fabio e hicieron otro programa que fue muchísimo mejor en muchas cosas que Cha Cha Cha. Pero bueno, el principio fue nuna revolución, y lo que viene son vestigios con semillas. Es la más alta demostración del peronismo de verdad.

-¿El peronismo?

-Sí. Mirá. Yo hice la Marcha Peronista. Dice: “Perón trabajó para mantener al pueblo con amor e igualdad”. El pueblo no puede ser igual si no tiene amor, y lo primero que se tiene que tener es amor a sí mismo, ¿entendés lo que digo?

-Más o menos...

-Lo que yo hago en alguna medida tiene que ser parecido a lo que haga cualquiera con cualquiera. Si yo tuviera ego, me pondría en una situación donde todo lo que dije con la mano lo borro con el codo. Ese sí es mi gran miedo.

-Vos creés que tu estilo se ha irradiado, entonces…

-Sí. Eso es lo que pasa con los pibes de San Martín o los que ves como fanas. Yo voy a un lugar, rompo las bolas, pido que me den cosas para ver algo bueno. Si es una cagada se los digo. Pero hay cosas rescatables. Te tenés que tomar el trabajo, porque tenés que fumarte la gente. Esto es una tarea. Son hijos tuyos.

-¿Es una militancia lo tuyo?

-No, no…pero pará, dejame pensar (piensa un rato). ¿El budismo es una filosofía o una militancia?

-Una filosofía.

-¿Cuál es la diferencia?

-Bueno, la militancia tiene una cosa…militar.

-Bueno, lo militar. Fijate bien qué es militancia. Porque es probable que queden más pegados a lo que hace el “Capu” los más pendejos, que los más grandes tomen la necesidad de lo que les digo cuando vengo acá o voy a Curuzú Cuatiá. ¿Se entiende?

Militancia no se si es. Hay como una filosofía que nació sin querer de todo esto. Porque el Indio Solari con Los Redondos, hasta que se les murió un pibe en una comisaría, no pararon de levantar a la gente contra la Policía. Tenían que meter los dedos al enchufe. Como militancia ricotera, hay alguien que le dice y otros que aceptan. No es como una filosofía, donde uno acepta navegar en el agua que el otro le ofrece, con los resultados que están a la vista.

-¿Y la tele que estás haciendo ahora, con la tira Tratame bien, qué tal?

-Bárbaro. Laburo tres días a la semana, me encanta. Pero ojo que es un laburo. Me cuesta. Soy un obrero. Tenés que estudiar y saber. Son muy buenos actores los de la serie. Vos tenés que respetar los tiempos del otro y hacer respetar tus tiempos. El director, mis compañeros de toda la vida…yo hice Cha Cha Cha con mis compañeros de toda la vida y ellos son los que saben toda la verdad.

-¿La verdad de qué?

-Porque todo el mundo dice que en Cha Cha Cha estábamos todos drogados. Nunca nadie podía estar drogado en un lugar que era la Policía. Además, hace 10 años atrás, fumar faso no era una cosa que hacía un pibe de 14 años. No había paco. No era que vivíamos looocos. Yo no puedo trabajar loco ni en pedo. No tomo alcohol. Fijate cómo del otro lado la gente ve lo que quiere. Ellos saben toda la verdad, son los obreros. Ellos fueron la primera gran familia y la segunda familia es el equipo de Daniel Barone en Polka. Yo trabajo con un solo director, con Daniel Barone, con otros no. Yo tengo eso. Para mí es un placer.

-¿Con Federico Luppi es la primera vez que trabajás?

- No, fijate vos, con Luppi hice una serie que nunca salió al aire y se llamó “La Casa Chorizo”, que me tocó dirigirla y hacer humor. Y me di cuenta que Luppi tiene un sentido del humor increíble.

-Fue tremenda esa escena de Tratame bien con Luppi… (hubo un “mano a mano” en la serie donde los personajes de Luppi (Ramón) y Casero (Nacho) se desafiaron y casi se agredieron).

-¿Sí? Yo no lo ví. Lo que pasa es que él es un actor “biológico” más que un actor “hecho”. El actor biológico se ampara en la biología. Los dos sabíamos que yo nunca le haría daño con la edad, si fuera yo Nacho y él Ramón. Estaba escrita la escena y tenía que decirla tal cual, con la intención que tiene Adrián Suar, no yo.

-¿Jugó en esa escena entonces el respeto que le tenés a Luppi?

-(Casero habla de la escena en cuestión) No, el respeto se lo tengo a cualquier persona que te falta el respeto y en un momento, de la absoluta caballerosidad, se puede pasar a una caballerosidad peligrosa, que es la del guante. Pasando la caballerosidad del guante, llega el momento en que vos hacés una chanchada y la otra persona hace una chanchada. Pero los dos lo entendimos y quedó ahí.

Luppi es un tipo al que no le da vergüenza o pudor quedar como viejo. Es grosso el hijo de puta. Yo lo quiero. He tenido la suerte de trabajar con Luppi, Contreras, Marrale, Alcón. Ha sido una gran suerte.

-¿Te gusta técnicamente Tratame bien? ¿Se hace todo con cámara al hombro?

-Si. Ese estilo está tomado del director Lars Von Trier y de otros.

-Bueno, pero en Tratame bien no es tan protagonista la cámara…

-Podría ser más protagonista y podría arruinarlo. Está bien lo que hace Barone.

-¿Te proyectás Alfredo, o vivís más el momento?

-A ver (piensa largamente otra vez). Buena pregunta. Yo tengo que tener la disponibilidad de un condenado a muerte. Vivís así y no tenés que tenerle miedo a nada. Esas dos o tres frases me hicieron bien. No se de donde las saqué. Creo que de un militar chino que era estratega de mapas. Sitiado y todo lo demás, el tipo salía a tomar te afuera y lo veían esos soldados a quienes los iban a hacer mierda. Tomaba cada te como el último y cada te era mejor que el otro, porque todavía seguía vivo. Para poder alejar los miedos, el principal miedo es la muerte.

-¿Y para vos, proyectarte es la muerte?

-Después de que vos tenés hijos y nietos, podés hacer una introspección. Yo siempre arranco para un lado y de pronto tengo que ir a otro. En junio me fui a Japón. España, Suiza, esto, lo otro…También hago negocios lindos y hago publicidad afuera. Tengo suerte. Yo se hasta ahora que tengo hasta noviembre.

Una mujer cuando te ama y te pregunta si la vas a cagar, hay que decirle: “Hasta el sábado no”. Porque si decís que es para toda la vida, la estás cagando. Y después renovás ese compromiso…

-¿Por qué decís que tenés hasta noviembre entonces?

-Porque cumplo años, qué se yo. Setiembre hace frío, octubre es nada, medio “flaflofli”, pero noviembre ya arrancó. No sé por qué. Cambia todo. Cambia la estación.

En el show del teatro Plaza, Alfredo Casero sugirió algo que no dijo en la entrevista: que en noviembre se va a Grecia para grabar un disco. Por eso, quizás, se "proyecta" de aquí a noviembre. 

Pero noviembre también es un mes importante para mí y no sé por qué en el final de la entrevista se me ocurrió hablarle de eso.

-En noviembre también va a nacer mi primera hija.

-¡Epa, a la mierda!. Una gran cosa. No vas a dormir nunca más. Pero por otro lado las hijas son un amor. Yo tengo a Guillermina de 24 años, que es casada y tiene dos hijos. Y el nene, que va a cumplir 23.

-Nazareno.

-Sí, Nazareno, que está de novio. Picotea en realidad, ¡se garcha hasta los perros!… Yo le digo: “¡Boludo, no hagás tantas cagadas!” Y él me dice: “Un poquito más, papá”. Noviembre es una buena época para nacer, yo soy del 12. Tu hija va a nacer el 8, ¿por ahí no?

-No, a fin de mes.

-Entonces va a ser de Sagitario.

-¿Y está bien eso?

-Son muy lindas las mujeres de Sagitario. Son muy divertidas y muy payasas.

Opiniones (5)
16 de diciembre de 2017 | 13:58
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16 de diciembre de 2017 | 13:58
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  1. Por dios!!!
    Carlos 1000 la verdad que no se como una persona con capacidad (creo que es asi) pueda tener ese pensamiento cuadrado y obtuso, pero bueno se puede decir que tuviste un lapso de boludez....... Alfredo Casero sos un grande, gracias por darnos esas riquezas cultuales. GRACIAS
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  2. De ahí a que quieran ser como caseros me parece que se tomo un trago. Bueno, que se siga vendiendo, creo que lo ha dicho para eso.
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  3. No entendes nada. Vos mirá a Tinelli y sus minas en bolas, y a nosotros dejanos con Caseros y CApusotto. Todos felices y sin molestarnos.
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  4. Carlos sos 1000 veces salame. Andá a mirar Tinelli y a Crónica. Se nota que la sabiola no te dá para más.
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  5. GORDO SOS GRASOSO, MAL EDUCADO, SI HAY UNO SOLO QUE QUIERA SER COMO VOS, EL MUNDO ESTÁ TERMINADO. TOMATELAS Y DEJA DE AFANAR GUITA VILMENTE. TE DICEN VALE 4, PORQUE NO VALES NI CINCO.... JE, JE,JE,JE.
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