Nicolás Cabré

"Hacer la película fue una experiencia inolvidable"

De visita en Mendoza, el actor y protagonista de "Papá por un día" habló sobre el film y sus próximos proyectos.

Su cara, aunque sonriente, delata cansancio. Y con razón. Apenas estrenada su última película en los cines de todo el país, emprendió, para promocionarla, un recorrido maratónico que tuvo a Rosario, Córdoba y finalmente Mendoza como principales puntos de arribo.

Aquí, en el último destino de esa hoja de ruta, Nicolás Cabré se prestó al diálogo con MDZ. Respuestas sin apuro y toques de buen humor amenizaron una extensa charla que, vale decir, echó por tierra su mentada mala relación con la prensa.

"Estamos llegando con las últimas fuerzas. Se me rompieron todos los pantalones del arrastre”, comentó, entre risas, el protagonista de “Papá por un día” sobre su agotadora semana. “Pero estoy feliz”, acotó.

Motivos no le sobran. El film es un éxito de taquilla y lleva impreso su ADN creativo, ya que no sólo es el protagonista sino que también participó del guión y del armado de la cinta. En ese sentido, asegura, fue “experiencia nueva, linda y muy halagadora”.

Aunque la charla pone bajo la lupa a la película, también vuelve la mirada a sus otros proyectos. Así llega hasta “Botineras”, el ciclo que marca su ingreso a Underground y su consecuente desapego de  Pol Ka;  “Son Amores”, aquella tira cómica diaria llena de “delirios” que se emitía por Canal 13 y “El gran regreso”, la recordada obra de teatro en la que compartió escenario con Alfredo Alcón y que marcó un antes y un después en su carrera.

En torno a estos temas, las palabras de joven actor que se define como “demasiado autocrítico”.

- Vienen de una promoción maratónica…

- Empezamos tres o cuatro días antes de que se estrenara la película y ya estamos llegando con las últimas fuerzas. Se me rompieron todos los pantalones del arrastre (risas) pero estoy muy feliz.

- ¿Sí?

- Sí, contento por la película y por lo que vivimos. Me dan ganas de hablar de lo que me gusta. Si no estuviese conforme con el resultado, sería terrible…

- ¿No darías notas?

- (Risas) Ya hice miles, terminemos ahí (risas).

- El estreno se retrasó por el brote de gripe A, ¿vivieron con ansiedad la espera?

- No… ya habíamos visto la película. Por lo menos yo, no viví con ansiedad el estreno, me pareció lógico que se parase. Además, como la película no está sólo apuntada al público infantil, sino que es para toda la familia, no nos iba a afectar tanto. De hecho, “Papá por un día” tiene un camino y está demostrando que lo seguirá más allá de las vacaciones.

- ¿Qué te llevó a decidirte por este proyecto?, ¿fue amor a primera vista o, más  bien, algo meditado?

- Fue muy diferente a todo lo que venía haciendo. Me encontré con Carlos (Mentasti) y me contó que quería hacer una película que aún no tenía guión. De alguna manera, a través de conversaciones y participando del armado, colaboré con el libreto. Tanto Raúl, el director, como Carlos, y Jorge Maestro, el guionista, cada vez que tuvieron un tiempito me escucharon. En ese sentido, fue una experiencia nueva, linda y muy halagadora.

Nicolás Cabré junto a Luisana Lopilato y Gimena Accardi, las protagonistas del film.

- ¿Qué destacás de la película?

- Me gusta el género. Me gusta, también, que hable de cosas que me interesan y que no se hablan mucho -como de la simplicidad del amor-. Me interesa poder dejar un mensajito; el público es familiar pero también estás hablándole a los chicos, ahí está lo interesante y por ello mismo tiene que estar bien cuidado. Poder participar del armado, justamente, fue lo que me hizo tirarme de cabeza en este proyecto.

- También te permite explorar, dentro del cine, tu faceta humorística…

- Sí, pero tiene un poco de todo; eso es lo más lindo. Podés emocionarte o reírte pero te reís de situaciones, no de gags. La película está bien hecha y, sobre todo, hecha con mucho cariño.



- En las distintas ciudades que visitaron, ¿pudiste percibir la repercusión que el film tuvo en el público?

- El público de las provincias es más agradecido o lo disfruta de otra manera. Pero más allá de lo que uno pueda recibir como persona, está bueno ver cómo va caminando la película. Nosotros hicimos todo lo que teníamos que hacer; ahora, la película es de la gente. Cuando estuvimos en uno de los cines, me metí en una sala y el público se rió en partes que no estaban pensadas. Cada lugar y cada persona es diferente, y poder abarcar todo eso es buenísimo.

- La sensación de que estás orgulloso es notoria en cada una de tus respuestas…

- Es que ha sido una experiencia inolvidable. Conocí gente que hoy admiro y me reencontré con personas con las que ya había trabajado –como Miguel Rodríguez, Jorge Maestro, Gogó Andreu-. Cada vez que la recuerde, lo voy a hacer con cariño. No puede decir lo mismo de todas las cosas que hice…

- ¿Sos autocrítico?

- Mucho, demasiado. Me cuesta disfrutar al verme. Casi nunca puedo sentarme y relajarme. Soy demasiado autocrítico, demasiado…

- Y en este sentido, ¿qué podés decir de “Botineras”, tu próximo proyecto?

- Es más de lo mismo. Creo que necesitaba cambiar de lugar. Está bueno descansar y que descansen de mí en Pol Ka, allí estoy muy cómodo, la paso muy bien y me conocen todos; seguramente volveré y seré millones (risas). Me parece interesante conocer cómo se trabaja en otros lugares y conocer gente nueva. Siempre busco aprender -uno no termina nunca de hacerlo- y está bueno salir de la comodidad.

- Cuando un nuevo personaje está en camino, ¿cómo comenzás a delinearlo? ¿lo vas pensando, se te ocurren “tips”?

- Siempre se me ocurren millones de cosas pero, por lo general, las visualizaciones funcionan cuando comenzás a aceitarte con los demás. Cuando compartís un código con tus compañeros y empezás a divertirte o te das licencias para jugar un poco, recién entonces nace el personaje.

- Tus palabras me llevan inmediatamente a “Son Amores”, en donde ese código compartido saltaba a la vista…

- Era un delirio. Para que te des una idea: el programa se vendió afuera y hubo que contratar a personas para que escribiesen los libretos a partir de los capítulos. ¡Nunca respetamos los textos! (risas), teníamos la libertad y era buenísimo pero era un poco peligroso.



- ¿Los directores y los guionistas no los odiaban?

- Empezamos a jugar todos, hasta los que no estaban en las grabaciones. La gente de edición se divertía con nosotros. “Son amores” fue un extremo, no lo tomo como un ideal.

- Hablamos de cine y de televisión, ¿en el plano teatral cuál sería tu ideal?

- Estoy buscando obras pero volver al teatro implicaría hacer algo que realmente me convenza. Ahí sí, que no regalo ni medio paso. Quiero que sea algo que me ayude a crecer, que me sume experiencia y que me permita rodearme de gente que sepa. Por eso quizá pase tanto tiempo entre obra y obra.

- ¿Sentís que te queda algo pendiente?

- Ni en mis sueños más ambiciosos imaginé haber estado arriba de un escenario con Alfredo (Alcón), durante más de un año. Creo que eso es lo más maravilloso que me pasó y que me va a pasar en mi vida profesional. Aunque no las programo, ojalá que vengan otras cosas.

Opiniones (0)
19 de noviembre de 2017 | 04:31
1
ERROR
19 de noviembre de 2017 | 04:31
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Grammy Latinos 2017
    18 de Noviembre de 2017
    Grammy Latinos 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia
    16 de Noviembre de 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia