Víctor Legrotaglie

"Hay que dejar los pizarrones y volver al potrero"

El mejor jugador mendocino de fútbol de la historia.

Víctor Legrotaglie, o el “Maestro”, o “el Víctor” solamente. Nombrarlo es sinónimo de buen fútbol, de alegría, de calidad, de respeto por la pelota, esa “que no se mancha”, y que nunca se manchó a los pies del genio. Si hasta Pekerman lo puso de “8” en el equipo ideal de los mejores jugadores argentinos de todos los tiempos.

Empezó su romance con la pelota en la Sociedad Italiana de Las Heras, y de casualidad, acompañando a un amigo, llegó al club del que se iba a enamorar para toda la vida. Gimnasia y Esgrima.

Tuvo ofertas de todos lados, el Real Madrid, del Inter, Boca, San Lorenzo, y muchos más. Sólo se fue para ganar el campeonato de primera B del año 59 y la Copa de campeones del mismo año con Chacarita Júniors.  

Pero Mendoza pudo más y acá se quedó, para hacer historia, para “pintarle” la cara a todos los equipos grandes del fútbol cuando se jugaban los viejos nacionales, o para jugarle de igual a igual al Santos de Pelé, que después del partido lo felicitó personalmente.

Hablar con “el Víctor” es hablar de fútbol.

- ¿Víctor, como ve Ud. al fútbol de esta época?

- Nos estamos pegando mucho a los pizarrones y a la lectura. Yo digo que tendríamos que volver de nuevo al potrero y a lo que nos identificó con el buen fútbol, que es el buen trato de la pelota. Yo creo que acá el que maneja los tiempos es el jugador. Entonces vienen ahora todos con sus libretas, con sus cartulinas, que no nos sirven, y se pierde nuestro fútbol, con los esquemas, con las marcaciones. Y nosotros somos ejemplo de la alegría del buen fútbol, de los “caños, del buen trato de la pelota, de los sombreritos que se olvidaron. Yo creo que tenemos que aprovechar a nuestros grandes jugadores.  Por eso se los llevan de todos lados a los que juegan bien, mientras nosotros seguimos con la maquinaria de los que quieren hacer el fútbol.

- ¿Y los técnicos entonces que tienen que tener?

El que dirige en un club tiene que tener buenos jugadores, yo creo que eso es prioridad uno. Si no, los esquemas no le sirven. Además tiene que tener buen diálogo con el jugador para que el domingo esté tranquilo, y exprese lo que tiene. Siempre yo trabajé así. He visto por ahí cuando se pierde un partido a los chicos diciendo “la culpa es mía, porque yo tiré un caño y me salió mal”, y nadie le dice, “no, no. Vos tener que jugar tu fútbol, el bueno, el que la gente quiere”. Y eso es porque estamos acotando nuestro fútbol con los esquemas futbolísticos. Yo creo que tenemos que valorar las cosas que tenemos, y eso es que en la Argentina tenemos grandes jugadores, y eso hay que aprovecharlo.

- ¿ Y porque cree Ud. que hay tanta presión para con los jugadores?

- La presión la ponen los que le dicen al jugador como tiene que jugar, como le tiene que pegar a la pelota. Entonces, lo que tiene que cambiar es la actitud de los dirigentes al momento de elegir los técnicos.  Usted haga un análisis de los técnicos que están dirigiendo en este momento en casi todas las provincias y siempre son los mismos. Nosotros acá tenemos grandes personas que dirigen muy bien y que podrían hacerlo, pero se privilegia a los otros.

Sabe porque viene cansado el jugador? Porque tiene un entrenamiento a las 9 de la mañana, otro a las 11, otro a las 12,30 y otro a las 4 de la tarde, y entonces yo quiero que alguien le explique a la gente como puede estar el organismo de ese jugador “maquinándose” desde las 9 de la mañana hasta  las 5 de la tarde. Yo lo que quiero es que me venga un jugador a las 3 y media de la tarde, me haga una buena entrada en calor y que brinde todo lo que tiene.  Todo el desgaste de las pesas de la gimnasia va en contra de los jugadores, y de lo que nosotros queremos ver, que es el buen fútbol y que es lo que estamos perdiendo.

- ¿Y la alegría también se está perdiendo? 

- Por lógica. Si Ud le dice un jugador que juegue de doble 5, de doble 8, no sabe que hacer. Ni yo se que hacer. Es tanta la matemática del fútbol que por ahí no me da ganas ni de ir a verlo. A ver si esto les sirve a algunos que por ahí les va a molestar. Acá los que juegan bien son los jugadores. Nosotros como técnicos tenemos que armar un buen grupo de jugadores y respetarlos y apoyarlos para que ellos desequilibren en la cancha.
 ¿Se imagina que le hubiesen dicho al “Bolita” Sosa, a Aceituno, vos tenés que pararte acá, y jugar de esta manera? Ahora también hay buenos jugadores, que no nombro porque no estoy dirigiendo, pero si lo hiciera les diría “jueguen pibes”.

Muchos técnicos creen que cuando hay 20 o 25 mil personas en un estadio y les dicen a los jugadores “parate ahí” o “hacete un poquito para atrás”, los pibes los escuchan o les ven los gestos, pero no es así. Yo prefiero aprovechar al jugador y decirle “parate en la mitad de cancha y sé vos mismo”, y elegir al “compadre” que tenga al lado para que se entienda como me entendía yo cuando jugaba al fútbol.

En fin, tenemos que cambiar el esquema futbolístico de los pizarrones. La gente quiere ver buen fútbol, está cansada de ver hoy a 22 tipos corriendo que bajan todos juntos y dejan uno arriba, y pocos lujos. No, yo creo que hay que pensar en el cambio, y va a ver que si lo hacemos lo tenemos, porque en este momento tenemos a los buenos jugadores, no crea que no hay. Si a un tipo que juega bien le tengo que enseñar como pararse en la cancha, le estoy faltando el respeto. Hay que decirle como me decía a mi el técnico: “Víctor, Usted juegue tranquilo”. Dejen que se expresen. Yo quiero que Gimnasia sea un equipo de toque, como ha sido siempre, porque los jugadores están. Hay que buscar los tipos claves, que sepan manejar un grupo, un jugador que se pare en la mitad y mande al resto.

El fútbol tiene que cambiar si le cambiamos varias cosas, entre ellas, esas.

- ¿Cree Ud. que se trabaja bien el las divisiones inferiores en los clubes?

- Es difícil, porque generalmente se deja ir a todos los que trabajaron con esos pibes, los que le dan vitalidad, la forma de jugar, por el mismo esquema. Viene un técnico nuevo a un equipo arriba y te manda a otro que maneje abajo a los chicos con la misma estructura. Y no es así. Usted cuando viene un jugador de las inferiores tiene que darle afecto, porque tiene 800 mil jugadas en su cabeza, cuando juegan bien, porque si juegan mal, no queda otra que decirle que se vaya a su casa con el papá, pero si no, hay que decirle que juegue tranquilo. Hoy quieren hacer un caño y le dicen que es atrevido y lo retan, le dicen que eso no se hace. Creo que tenemos que volver a la esencia nuestra, a las inferiores donde poner a los tipos claves. Que sean amigos de los pibes que juegan bien, que les den afecto, y entonces cuando usted los ve jugar es un lujo mirarlos.

Esto le va a caer mal a algunos, pero fíjese en un vestuario en un entretiempo las cosas que le dicen a los pibes que no saben ni como se llaman. A los pibes hay que decirles que jueguen, que sean creativos. No se necesitan más de 5 minutos para hablar. No es tan difícil el fútbol.

A los argentinos nos gusta el buen fútbol y tenemos excelentes jugadores. Yo voy a ver las inferiores y me doy unos lujos bárbaros mirando lo bien que juegan.    

- ¿Hay un técnico que le guste?

- Los que me dirigían cuando jugaba yo eran buenos técnicos. Ahora mendocinos hay pocos porque como le dije no nos dan muchas posibilidades de dirigir acá. “Ni el tránsito en Malargüe nos dan para dirigir acᔠ (risas).  Entonces todos los que viene de afuera son grandes técnicos. ¿Qué demostraron? Yo no estoy en contra de ellos, y si les molesta, allá ellos,  pero acá tenemos grandes técnicos. Yo me descarto “yo estoy de vuelta en el bulín”, pero ¿porque no le damos prioridad a los nuestros?  Acá si sos local perdés un partido y mañana te sacan y en cambio si sos de afuera yo he visto que pierden 3 ó 4 partidos que hacen una campaña  que no es normal y los bancan.

¿Va a la cancha a ver a Gimnasia?

Por supuesto. Siempre lo sigo. Aparte vamos con mi nieto que es “fana” del “Lobo” y yo también, así que siempre estamos presentes. Somos los primeros que estamos allí.

¿Y como ve al equipo?

Lo veo como un hincha. Futbolísticamente no es lo nuestro.

¿Y no le dan ganas de dirigir a Gimnasia?

Y sí… Y en algún momento voy a dirigir, yo lo que pasa es que no presiono para que me llamen, más allá que tengo amistad con todos los dirigentes. Gimnasia es mi casa. Yo voy y entro cuando quiero. Aparte la cancha tiene mi nombre. Así que en cualquier momento empiezo a cobrar entrada yo…. (risas)

Gimnasia es una pasión para mi. Es cosa aparte… Es de mi hijo que está en el cielo, y de muchos mas, es de todos nosotros.

- Pero su nieto juega en Andes Talleres….

- Si. Y yo lo acompaño siempre, pero se muere por irse a Gimnasia lo antes posible. (risas).

- Víctor, saliendo del fútbol, ¿Qué está haciendo ahora?

- Bueno ahora estoy en Luján, que me ha dado la posibilidad de trabajar con una escuela de talentos, que busca pibes por todos los barrios, vamos, los elegimos y después les decimos de que se trata, y hacemos todo lo posible para que estén contenidos y contentos y que jueguen bien, es decir volver a lo que se ha perdido. Que tengan alegría. Ahora si los pibes se agarran de la mano les dicen que son travestis, y yo a mis amigos los abrazo, les doy un beso con afecto. En fin hoy ve a los pibes que salen dos para un lado, dos para el otro, se ha perdido la familia, y esto tratamos además de recuperar a través del fútbol, como una manera de trabajar para la sociedad.

- ¿Funciona el proyecto?

- Si. Hay mucho apoyo y los pibes son fenomenales a los que hay que saber llevar, porque son pibes que recién empiezan y por ahí les hacen creer que son todos Maradonas. Pero yo los dejo y los voy llevando con el ejemplo, y por ahí hasta agarro una pelota y con la “zurdita” le pego todavía… (risas). Todavía me las rebusco.

- Víctor, nos puede regalar alguna anécdota para el final?

- Tengo muy buenos recuerdos… Una vez en la cancha de Independiente contra Argentinos me tiré de panza, apoyé las manos e hice un gol con el taco, esa jugada que no se como le llaman ahora…

Otra vez fuimos a Tucumán a jugar contra San Martín cuando Gimnasia estaba en los nacionales. Había 30 mil personas en la cancha, estaba repleta. Íbamos ganando  2 a 1 y se armó un despiole bárbaro y el árbitro no sabía si seguir o no seguir. Entonces empezaron a tirar naranjas desde la tribuna y yo me fui detrás del arco, las levantaba con el pie, las payaneaba y se las devolvía a la tribuna. Claro, me empezaron a llover naranjas de todos  los sectores, y yo iba de un lado a otro y las devolvía,  después empecé a pegarles con el taco y a hacer malabares con las naranjas y cambió toda la expectativa de la cancha, y todo el estadio me empezó a aplaudir porque los jodía y entonces se pudo terminar el partido.

¿Y como fue el resultado?

Ganamos 5 a 2 y nos largaban los sombreros a la cancha como en la plaza de Toros, después nos llevaron al Hotel en andas…. Lástima de no haberlo filmado, porque seguramente alguien no lo cree, pero fue asi.

Todas esas cosas las vivimos con ese equipo de Gimnasia, que tenía jugadores bárbaros,  el “Lobito” Pereyra, el “Polaco” Torres, Carlos Aceituno, Víctor Guzmán, el “Negro” Benitez, Marcos Becerra, jugadores de lujo todos, el “Bolita” Sosa y el “Documento” Ibáñez,  un equipo bárbaro, todos unos genios….

     


 



                                                                                                                                                                      
Opiniones (3)
18 de diciembre de 2017 | 18:31
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18 de diciembre de 2017 | 18:31
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  1. El mejor jugador mendocino???????????, en esa epoca el Lobo contaba con otros excelentes jugadores que ademas mantuvieron una ETICA de vida, una conducta intachable El mejor jugador de esa epoca solo para los periodistas los Hinchas del lobo recordamos tb a otras figuras que NO SE AUTO HACEN PARTIDOS HOMENAJES pero selos merecerian
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  2. Pero este el mejor como todos saben, tambien fue del mejor ,del club con mayor historia y futbol para exquisitos. Con respecto a la nota en si creo que tiene razon,tal vez no hay que hablar de los viejos potreros de barrio,pero si que los clubes apuesten a las inferiores,con lugares apropiados,y siempre pensando que estos chicos estudien. Lo hace BOCA, RIVER ,INDEPENDIENTE(no los azules),hasta clubes mucho mas chicos.
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  3. yo lo vi jugar..no soy hincha de gimnasia...pero..como no recordar lo que era el victor....esos partidos en las canchas de san lorenzo, boca...no se cuantos jugo..pero la verdad...un fenomeno...podria poner una escuela para enseñarle a casi todos los que juegan hoy....como hay que darle a la redonda......seguro que el futbol mendocino seria mas grande....
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