Navidad 2008

¿Qué, realmente, festejamos en la Navidad? Sobre todo los cristianos. Me animaría a decir que hay tantas navidades como personas que la celebran.

Estamos en otra Navidad. Y estamos frente al interrogante de todas las Navidades. ¿Qué, realmente, festejamos en la  Navidad? Sobre todo los cristianos. Me animaría a decir que hay tantas navidades como personas que la celebran. Ojalá, para mí y para muchos, sea el "revivir la presencia" de Jesús entre nosotros. Aquella breve frase evangélica lo resume acabadamente: "...y habitó entre nosotros"(Juan 1,14). Desafiémonos a celebrar esta Navidad descubriendo y encontrando a Jesús de Nazaret en los rostros humildes,sufrientes y esperanzados de quienes están a nuestro lado. Comparto con ustedes, entonces, la reflexión que los Curasopp (curas en la opción por los pobres) de  la Argentina hemos considerado oportuna para la presente Navidad.

"Fin de año es -habitualmente- tiempo de balance y evaluación. Tiempo de revisar y de mirar a la cara nuestra vida. Comienzo de año, también habitualmente, es tiempo de proyectos, deseos, sueños. Como la noche da comienzo al día, cada fin de año se vuelve bisagra entre lo realizado y lo que proyectamos, se transforma en tiempo señalado. No es cualquier noche, es fin y comienzo.

Algo semejante se aproxima con la celebración del Bicentenario de nuestra Independencia. Un tiempo culmina, otro tiempo comienza. Muchos hacen y harán evaluaciones del tiempo pasado y esbozarán proyectos para el tiempo futuro. También nosotros expresaremos nuestro parecer en los próximos meses, pero quisiéramos decir algo sobre este año que hemos vivido y sobre el año por venir.

Estamos, también, celebrando los 25 años del retorno a la democracia después de los tristes, violentos e injustos años de la dictadura militar del '76. La continuidad democrática de nuestras instituciones es un bien no negociable que todos debemos defender. Lo que no significa que no debamos corregir los mecanismos de una democracia que todavía no significa igualdad distributiva, que aun no cura a todos, no educa a todos, no da trabajo a todos, no impide la muerte por desnutrición de nuestros chicos. Nuestra democracia debe madurar como instrumento de justicia, participación y dignidad.

El año que estamos concluyendo fue un año difícil, marcado con diversos énfasis por la crisis: crisis con las entidades patronales agro-ganaderas, crisis con las instituciones políticas, crisis económico-financiera internacional. Es sabido que toda crisis es dolorosa, pero a su vez es desafío. Es desafío en la medida en que emerja un proyecto.

Y el proyecto que queremos hacer nuestro es la Navidad. La Navidad es un rumbo que Dios propone a la humanidad, un rumbo de cercanía, un rumbo de fragilidad, un rumbo que señala el "lugar" donde queremos estar:

* en una sociedad que se expresa con las categorías del poder y la violencia, Dios nos propone la sencillez, la fragilidad y la no agresión como camino;

* en una sociedad que se impone desde el machismo, el autoritarismo y la jerarquía, Dios nos propone, como alternativa, la universalidad, el servicio y la vida de hermanos y hermanas;

* en una sociedad que propone el éxito y el triunfo como plenitud humana, Dios nos muestra la pobreza, el exilio y los márgenes como lugar para que, desde allí, se expanda la vida a todos.

Como curas, deseamos compartir con ustedes esta Navidad, para que ella sea proyecto para el año que comienza. No lo hacemos desde la autoridad, como si fuéramos parte de una Iglesia que se siente perseguida por un mundo que reclama la justa autonomía de la sociedad; no lo deseamos hacer, tampoco, desde la actitud soberbia de poseedores de la verdad; no lo hacemos desde el temor de quedar a la intemperie y, menos, mirando a los demás como enemigos o agresores.

Simplemente creemos que tenemos una Buena Noticia que no queremos callar, y que es buena noticia "para todo el pueblo": desde la pequeñez y la fragilidad, los márgenes y las víctimas, Dios tiene una palabra para esta historia que estamos transitando, palabra de la que nos queremos hacer eco con nuestra vida. Una Buena Noticia que es para los pobres, los marginados, los excluidos. Y con ellos y desde ellos queremos que la Navidad sea un camino posible para todos y todas. Un camino que Dios señala haciéndose cercano en Jesús, compartiendo nuestra vida, haciéndose uno de nosotros".

Opiniones (1)
24 de enero de 2018 | 08:26
2
ERROR
24 de enero de 2018 | 08:26
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Un acontecimiento estelar que se produjo 4 mil años ac, que asusta el parecido que tiene con la historia de jesu. Feliz navidad jo jo jo
    1
En Imágenes