¿Qué fue de todos ellos? (Primera parte)

Fueron famosos. Algunos todavía lo son. Todavía existen, andan por ahí. Pero... ¿Qué fue de todos ellos?

Fueron famosos. Algunos todavía lo son. Todavía existen, andan por ahí. Pero... ¿Qué fue de todos ellos?

PATORUZÚ: Ha sabido conservar intactas sus propiedades en el Sur. Desechó una oferta de Benetton para vender una parte de sus posesiones en la Patagonia. Soporta una presión muy fuerte de parte de R.A.M. para que ceda algunas hectáreas, y alterna sus días entre su departamento en Belgrano R y su casa cercana al Calafate, en su estancia de la Patagonia.

ISIDORO: Finalmente se casó con Cachorra, contrajeron enlace en una fiesta rumbosa organizada por su gran amigo Alan Faena. No tuvieron hijos, luego de un tiempo se separaron, al descubrir que en realidad eran más amigos que pareja. Hoy tienen una excelente relación, hablan todos los días por teléfono. Isidoro sufre algunos achaques productos de sus excesos. Tiene cirrosis, pero el médico le ha dicho que si se cuida puede vivir hasta los ciento veinte años, pues lo ha favorecido llevar una vida sin ningún tipo de esfuerzo físico. Por lo tanto sólo bebe primaveras sin alcohol y naturalmente, posee un montón de seguidores y seguidoras en su cuenta de Twitter.

UPA: A principios de los dos mil le practicaron un cinturón gástrico, pero al cabo de un tiempo volvió a engordar. Participó del programa "Cuestión de Peso" y hoy es la cara visible de MacDonald's en Argentina. Ha participado en varios realitis. Obviamente es adicto a la computadora y a la comida chatarra. Mediático, deambula por cuanto programa de chimentos hay en televisión. Se rumorea que es un excelente hacker.

CACHORRA: Luego de su separación de Isidoro ha viajado mucho. No es un secreto su alcoholismo, pero mantiene intacta su figura y su charme. A menudo asiste invitada a la mesa de Mirtha Legrand. Suele apadrinar eventos del mundo de la moda junto a sus amigas Marcela Tinayre y Teté Coustarot. Ha encabezado varias campañas en pro de mascotas de raza y pedigrée abandonadas. Es la presidenta de la Fundación "Mimemos al Caniche Toy".

CORONEL (R.E.) URBANO CAÑONES: A principios de los dos mil varias organizaciones de DD HH lograron enjuiciarlo por supuestos crímenes durante la dictadura, pero demostró sobradamente su inocencia, con lo cual quedó a salvo su buen nombre y honor. Mantiene su membresía en el Jockey Club, donde concurre a diario a alternar con su viejo amigo el Capitán Metralla, y se entretiene hojeando el diario "La Prensa" y el "Buenos Aires Herald". Dado su excelente estado físico y su vida sana se mantiene saludable y perfectamente lúcido a pesar de contar a la fecha con 94 años de edad.

PATORA: Es una solterona que se autodefine como "trabajadora social". Ha formado parte de la agrupación Tupac Amaru, sin embargo, sigue eternamente pobre y cada tanto debe ser auxiliada económicamente por Patoruzú. Ha organizado un comedor comunitario en el conurbano bonaerense llamado " Mazamorra pa' tuitos y tuitas".

LA CHACHA: Todavía vive en la estancia, se niega a acogerse a los beneficios de la jubilación y continúa preparando sus exquisitas empanadas. Ha participado, desde la estancia, en varias oportunidades en el programa "Cocineros Argentinos" y ha rechazado varias propuestas de protagonizar comerciales para conocidas marcas de tapas para empanadas. También ha dejado de lado generosas ofertas monetarias de Francis Mallmann para que le venda su fórmula del relleno de las empanadas (que sólo ella conoce). En los ochenta ganó un juicio millonario a una empresa reconocida por utilizar sin su autorización su nombre para una cadena de restaurantes de comida criolla, y donó todo lo ganado al comedor comunitario de Patora. Aún fuma. Nadie sabe su edad. Se calcula que es mayor que el Coronel (R.E.) Cañones.

ÑANCUL: Se jubiló a fines de los ochenta y hoy disfruta su retiro en su rancho en un campito adquirido con sus ahorros en algún lugar de la Patagonia. Tiene doce hijos, cuarenta y ocho nietos y veintisiete bisnietos. Sufrió un ACV en los noventa, producto del abuso de consumo de carne de cordero patagónico, pero se ha recuperado y se jacta de no conocer ninguna ciudad del país.

PIERRE, EL FRANCÉS ADMINISTRADOR DEL HOTEL: Invirtió sabia y sensatamente sus ganancias como personaje de la tira y compró en San Telmo una casona que la acondicionó como Hostel. Hoy vive retirado, dedicado a sus pasatiempos de solterón: conducir su Citroën 2CV y coleccionar paquetes de yerba mate. Es frecuente verlo tomar café en la Recoleta por las mañanas acompañado de sus entrañables amigas, las hermanas Ginette y Madeleine Reynal.

CHIQUIZUEL: Vive paseándose por los tribunales a diario tramitando un interminable juicio por demanda entablada contra Cachavacha por derechos de autor de un filtro amoroso. Es representado por el abogado mediático Fernando Burlando y está internado en un geriátrico de Lomas de Zamora a la espera de la sentencia definitiva.

CHUPAMIEL: El otrora jefe de la barra brava de Brown de Puerto Madryn se encuentra a la fecha cumpliendo una condena en el penal de Devoto por hurtos reiterados. Es un hábil fabricante de tumberas y chuzas.

EL SASTRE POPOF: Luego de un interminable pleito consiguió cobrarle su deuda a Isidoro y colocó todo su dinero en depósitos bancarios. El corralito del 2.001 lo perjudicó. Cuando finalmente pudo retirar sus depósitos devaluados lo invirtió todo en telas para su sastrería. Hoy es diseñador de ropa masculina. Ha ganado fama mundial. Lo afectó mucho la muerte de su amigo personal Óscar de La Renta. Recibió una cuantiosa fortuna por una mínima participación en el filme "El diablo viste a la moda" junto a Meryl Streep. Vive en un Penthouse en Puerto Madero. A sus ochenta y nueve años es un ícono de la comunidad gay.

Juan Edgardo Martin