El dilema del Nobel de Literatura: ¿Será para un eterno candidato?

La Academia Sueca anunciará este jueves al ganador o ganadora del preciado galardón. Los académicos no quieren volver a repetir el revuelo del año pasado.

Sara Danius, la secretaria permanente de la Academia Sueca, lo define como "la aventura Dylan" y celebra que el revuelo haya pasado. No en vano, el Nobel de Literatura 2016 fue el más mediático en décadas, seguido de un largo silencio del galardonado hasta que por fin, pronunció su discurso -vía grabación- antes de que venciera el plazo.

Para algunos, que el cantautor fuera distinguido con el premio más prestigioso de las letras mundiales suponía en sí la decadencia del Nobel. Pero un año después, la expectación por conocer el nombre del nuevo galardonado se mantiene intacta. Y esta vez no habrá que esperar mucho, pues la Academia anunció hoy que entregará su veredicto este mismo jueves.

Según los expertos, parece descartado que el gremio vuelva a optar por otra "aventura" al estilo Bob Dylan. "Nada de experimentos", afirma el editor sueco Svante Weyler. En los últimos años, la Academia quiso ampliar las fronteras del galardón, y lo hizo entregando el Nobel a la obra casi documental de la bielorrusa Svetlana Aleksievich (2015) y al cantautor estadounidense un año después. "Pero si siguen así, el premio perderá su autoridad", advierte Weyler.

Puede que algunos académicos lamentaran la osadía que supuso el Nobel a Dylan. Tras el anuncio, hubo críticas que hablaron de "trumpificación" del premio y Danius se vio obligada a defenderlo una y otra vez: quien recibe el Nobel debe haber renovado la literatura, afirmó. Así las cosas, los conocedores creen que este año optarán por un autor más "clásico".

Como es tradición por estas fechas, las miradas se dirigen a la casa de apuestas Ladbrokes, donde figuran eternos candidatos como el keniano Ngugi Wa Thiong'o, el japonés Haruki Murakami o la canadiense Margaret Atwood. El español Javier Marías se encuentra en sexta posición, tras el italiano Claudio Magris, mientras que el argentino César Aira figura en el decimotercer puesto.

Sin embargo, estar en los primeros puestos a falta de cuatro días tampoco significa mucho: en los últimos años, el galardonado trepaba posiciones en el "top 5" de la lista casi en el último minuto. Además, según recuerda Weyler, "si alguien figura durante tres años entre los finalistas del jurado y no consigue lograr la mayoría, su ventana de oportunidad se cierra".

Pero, ¿habrá llegado el momento de premiar a un africano? De considerarlo así, el candidato "más probable" sería Wa Thiong'o, apunta el filólogo Stefan Helgesson, de la Universidad de Estocolmo. Su obra aúna "el volumen y la importancia" necesarias, aunque también el somalí Nuruddin Farah se merecería un Nobel. Aunque el jurado no se cansa de repetir que sus decisiones no se guían por el criterio de proporcionalidad continental.

Además, los expertos apuntan al factor cultural como otro de los obstáculos para que el Nobel vaya a África: a menudo, la verdadera literatura africana no se entiende en Europa y, por tanto, tampoco entre el occidental jurado del Nobel. El gran maestro de las letras africanas, Chinua Achebe, falleció en 2013 sin que le concedieran el prestigioso galardón.

"Yo miraría hacia Europa, pues Estados Unidos se lo llevó el año pasado", afirma Mikael van Reis, ex editor cultural del diario "Göteborgs Posten". Pero quién sabe, el jurado ha dejado claro que le gusta sorprender.

Por Theresa Münch para DPA