Trump le pide a la ONU que se "reforme"

En su debut en el organismo multilateral, el presidente estadounidense suavizó sus críticas previas e instó a la organización a aplicar reformas en su seno.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo hoy su debut en la ONU, aprovechando su primera intervención en el foro desde su llegada al poder para reclamar a la organización internacional de 193 países que reduzca la burocracia y los costos y defina con mayor claridad su misión en el mundo.

Aunque Trump hizo algunos reproches a la ONU, esta vez se abstuvo mayormente de las duras críticas que le hizo como candidato a presidente, y dijo que Estados Unidos "promete ser socio en su trabajo" a fin de hacer del cuerpo "una fuerza más efectiva" de promoción de la paz en el planeta.

"En los últimos años, Naciones Unidas no ha alcanzado todo su potencial debido a la burocracia y la mala gestión", dijo el presidente republicano, quien reprendió a la ONU por su abultado presupuesto, durante una reunión en la sede del organismo centrada en una serie de planes para reformarlo.

Trump llamó a la organización a centrarse "más en la gente y menos en la burocracia" y a cambiar "la forma habitual de hacer las cosas y no atarse a prácticas del pasado que no estaban funcionando", al tiempo que insinuó que Estados Unidos contribuye con más de lo que sería justo para mantener al cuerpo operativo.

Pero también elogió medidas que la ONU tomó en las primeras etapas de los esfuerzos de reforma y evitó reiterar amenazas de retirarle el apoyo de Estados Unidos, informó la cadena CNN.

Su tono moderado contrastó con su estreno ante una organización multilateral, en la cumbre de la OTAN de mayo pasado en la sede central de Bruselas, donde regañó a las naciones miembro por no aportar suficiente dinero y recursos y se negó explícitamente a ratificar su compromiso con el pacto aliado de defensa mutua.

Cuando fue candidato a presidente, Trump se refirió a la ONU como débil e incompetente y hostil con Estados Unidos e Israel. Pero tras asumir el cargo suavizó su retórica, y en una reunión de embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU en la Casa Blanca dijo que el organismo tiene un "potencial tremendo".

Más recientemente, Trump elogió la adopción por unanimidad de dos resoluciones del Consejo de Seguridad con sanciones contra Corea del Norte por sus continuos ensayos nucleares y de misiles.

El gran momento de Trump, sin embargo, llegará mañana, cuando dé su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU.

El encuentro y debate anual de los líderes del mundo abrirá en medio de serias preocupaciones sobre las prioridades de Trump, incluyendo su política de "Estados Unidos primero", su respaldo a la ONU y su rol en una serie de crisis globales.

Para muchos gobernantes, será la primera vez que compartan escenario con Trump y una oportunidad para tener un contacto de primera mano con sus posturas e iniciativas para la ONU y el mundo.

El presidente norteamericano elogió hoy al secretario general de la ONU, António Guterres, quien también habló en la reunión sobre reforma del organismo y dijo que compartía la visión de Trump de una ONU menos derrochadora que "esté a la altura de todo su potencial".

Trump ha pedido a los Estados miembro de la ONU firmar una declaración que pide reformas en el organismo, y más de 120 ya lo han hecho.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo hoy que las críticas de Trump de que la ONU era un "club" donde la gente se reunía a "pasarla bien" fueron adecuadas en el momento en que las formuló, pero que ahora el organismo está ante un "nuevo día".

Una organización "que hablaba mucho pero tenía mucha acción" ha dado lugar a unas "Naciones Unidas orientadas a la acción", señaló, destacando las dos recientes votaciones sobre Corea del Norte.

Guterres ha propuesta un gran paquete de reformas profundas, y Haley dijo que la ONU "se mueve plenamente hacia la reforma".

Trump llegó a la ONU unos pocos meses después de anunciar la retirada de Estados Unidos del acuerdo internacional sobre cambio climático -negociado durante la administración de su antecesor demócrata, Barack Obama, y firmado el año pasado por casi 200 países- pero en medio de especulaciones de que podría moderar su posición sobre este tema.

El mandatario ha dicho que podría dar marcha atrás con su retirada si pudiera renegociar el pacto para que sea más favorable para su país, aunque las grandes potencias europeas han dicho que esto no es posible.

Trump abrevó de su propio eslogan de campaña -Hagamos grande a Estados Unidos otra vez- cuando un periodista le preguntó cuál será, en esencia, su mensaje a la Asamblea General.

"Creo que el principal mensaje es 'Hagamos grande a Naciones Unidas'. No 'otra vez', 'hagamos grande a Naciones Unidas", dijo el mandatario al salir del edificio de la ONU.

"Un potencial tan tremendo, creo que seremos capaces de hacerlo", declaró.

También hoy, Trump, dijo que desvelará "muy pronto" sus planes sobre el acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y seis grandes potencias, antes de reunirse para abordar ese asunto y otros con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El acuerdo, firmado por Irán y Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, puso fin a 12 años de conflicto en torno al polémico programa atómico de la República Islámica, pero Trump ha denunciado en varias ocasiones que es un "mal" pacto, y se teme que quiera retirarse de él.

Estados Unidos, la mayor economía del planeta, es el principal contribuyente al presupuesto de la ONU. Washington aporta el 25% de su presupuesto operativo y más del 28% del presupuesto para las operaciones de paz, un nivel de gasto del que Trump se ha quejado como injusto.

Su gobierno está llevando a cabo una revisión de las 16 grandes misiones de paz que la ONU realiza actualmente, que cuestan cerca de 8.000 millones de dólares al año.

Recortar sus costos y hacerlos más efectivos es una de las prioridades que se ha fijado Haley.

Fuente: Télam