La querella quiere que Kumiko cumpla con los requisitos de la domiciliaria

Lucas Lecour, representante de parte de las víctimas de los abusos sexuales en el Instituto Próvolo, señaló que la monja deberá cumplir con los requisitos para acceder al beneficio de la prisión domiciliaria.

La parte querellante en la causa que investiga los abusos sexuales en el Instituto Próvolo, señaló que seguirá adelante con los análisis y pericias para determinar si la monja japonesa Kosaka Kumiko cumple con los requisitos para acceder a la prisión domiciliaria, beneficio que le otorgó la Primera Cámara del Crimen, mientras avanza la investigación.  

El abogado querellante Lucas Lecour explicó en el programa Lo demás es lo de menos, de MDZ Radio, que la Primera Cámara del Crimen autorizó al fiscal Gustavo Stroppiana a darle el beneficio de la prisión domiciliaria a Kumiko "si (la monja) cumple con los requisitos" que establecen las normas. De hecho, el letrado indicó que la querella había iniciado un expediente referido a esa posibilidad, por lo que "de alguna manera, la Cámara se adelantó a lo que veníamos haciendo, porque al otorgarle esta posibilidad pareciera que este expediente ha sido un desgaste innecesario". Por ello, añadió "creo que se debe terminar el expediente, ver si (Kumiko) cumple o no con los requisitos y, si no se cumplen, volver a la Cámara".

Lecour detalló que la monja detenida actualmente en el penal de Agua de las Avispas, aún debe pasar por algunas exigencias antes de acceder a la prisión domiciliaria que, según el abogado, todavía no consigue superar: "Tiene que pasar una pericia psicológica tanto ella como la persona que esté a su cuidado, pero  hasta ahora venían dándoles negativas a ambas. Además el lugar donde esté alojada debe tener las condiciones necesarias para poder cumplir la domiciliaria; hasta hace poco tiempo no había un lugar designado y se había propuesto el estudio jurídico del doctor Carlos Varela (abogado de Kumiko), aunque ahora se propuso un nuevo domicilio por lo que se debe analizar".

Para el abogado querellante, existe cierto riesgo de que la religiosa japonesa escape: "No hay ningún elemento de arraigo en la provincia por parte de la monja. Pero, en principio, Kumiko tendría una pulsera electrónica, lo cual de alguna manera nos dejaría más tranquilos de que no se va a fugar".

Incluso expresó que esas sospechas fueron objetos de debate en la última audiencia que definía el destino inmediato de Kumiko, más allá de que la monja nunca haya sido buscada para ser detenida y se presentara ante la Justicia: "Hay elementos de riesgo de fuga y de peligro procesal que puedan entorpecer la investigación, porque muchos de estos hechos (haciendo referencia a los abusos sexuales) se han empezado a ventilar a partir de la detención de las personas que los cometieron. El hecho de que ella estuviese detenida había permitido a las víctimas empezar a hablar después de diez años".