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Próvolo: la monja Asunción Martínez es la octava imputada de la causa

Será imputada como partícipe primaria por omisión, pero no quedaría detenida. Había declarado a favor de Kosaka Kumiko, detenida en Agua de las Avispas.

La monja Asunción Concepción Martínez, quien inicialmente era señalada como la "monja buena", se convirtió durante la mañana de hoy en la octava imputada de la causa que investiga los abusos ocurridos durante años en el instituto Próvolo de Luján. 

A diferencia de la monja japonesa Kosaka Kumiko, Martínez no quedará detenida, ya que el fiscal Gustavo Stroppiana fijó una fianza al entender que no existe riesgo procesal porque Martínez ha comparecido voluntariamente cada vez que se lo requirieron.

Martínez fue imputada como partícipe primaria por omisión en su carácter de garante. El testimonio de un ex alumno del instituto proveniente del litoral argentino complicó a la monja, ya que el joven declaró que le había contado de los abusos sufridos a Martínez, quien no hizo nada para denunciar la situación.

Martínez es la tercera mujer imputada de la causa. Se suma a Kumiko y a la trabajadora social y ex representante legal del instituto, Graciela Pascual, quienes además de ser imputadas como partícipes primarias, se encuentran detenidas en el penal de Agua de las Avispas. 

Además de las tres mujeres, se encuentran imputados los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho; y los tres empleados administrativos José Luis Ojeda, Jorge Bordón y Armando Gómez.

En la audiencia celebrada hoy en Tribunales, la monja fue notificada de su imputación y negó todas las acusaciones. "Insistió en que no sabía nada de los abusos", explicó Oscar Barrera, abogado defensor de parte de las víctimas. 

Martínez había atestiguado a favor de Kosaka Kumiko en su momento, a pedido del abogado defensor de la monja japonesa. En aquella ocasión, Martínez señaló que se mensajeaba con Kumiko -quien en ese momento se encontraba prófuga- y aportó el teléfono para que la fiscalía diera con ella. 

Inicialmente, Martínez era considerada como la "monja buena" pero el testimonio del ex alumno proveniente del litoral complicó a la eclesiástica, quien al parecer conocía más sobre los abusos de lo que declaró en su momento.