¿Cómo podemos entrenar nuestra atención?

Nuestro cerebro es como un músculo y, como tal, puede entrenarse para lograr un mejor funcionamiento.

"Y bueno, che, a todos nos pasa...nos vamos poniendo viejos...algo nos tiene que fallar...todos mis amigos se olvidan", si usted nunca ha dicho una frase como esta, seguramente la ha escuchado. Y, le comento, minimizar síntomas no es razonable.

Hasta no hace mucho tiempo, la tendencia rezaba que si un paciente no podía hacer algo, pues no debía hacerlo. Hoy sabemos que es un gran error; aquello que no se usa, se atrofia.

En este sentido, el concepto de neuroplasticidad nos enseña que nuestro cerebro tiene capacidad para adaptarse a los cambios o funcionar de otro modo modificando las rutas que conectan a las neuronas.

Lo ideal es que cuando sintamos que algo no funciona bien en nosotros, consultemos. En este caso, si notamos que nos cuesta concentrarnos, si vemos que nuestra atención está volátil (o sea, nos distraemos fácilmente), debemos acudir a un especialista para descartar, como primer medida, que el déficit atencional no responda a daño orgánico.

La atención es la función "llave" de nuestro cerebro, porque es el filtro que permite la entrada de la información. Asimismo, es la más susceptible a la influencia de alteraciones anímicas. Así que, si usted está triste o estresado, no espere que su atención funcione perfectamente.

De igual modo, hay medicamentos que interfieren en una buena calidad de atención. Especialmente los analgésicos narcóticos, algunos antiepilépticos, antihistamínicos sistémicos, antitusivos asociados al alcohol, psicoestimulantes, relajantes musculares centrales, sedantes-hipnóticos y tranquilizante son de cuidado. Los anorexígenos, los antidepresivos, los antiespasmódicos, los anticolinérgicos, los antipsicóticos y los ansiolíticos merecen también tener recaudos.

Luego de descartar posibles causas médicas, sí podremos implementar algunos ejercicios o hábitos para mejorar nuestra atención.

* Como primera medida, tenemos que tener en claro qué tipo de atención tenemos: ¿Me cuesta prestar atención a más de un estímulo a la vez? ¿O puedo focalizarme

en más de uno? Por ejemplo, hay personas que pueden estudiar escuchando música, pero otras, necesitan silencio para hacerlo.

* Hay personas que tienen un nivel bajo de activación, es decir, necesitan estímulos fuertes que puedan aumentarlo, por ejemplo, colores estridentes, música a elevado volumen. Hasta hay quienes necesitan una buena dosis de cafeína para funcionar.

* Otros tienen un nivel alto de activación, entonces deberán disminuir la presencia de estímulos demasiado llamativos y/o evitar el uso de sustancias activadoras, como la cafeína.

* Debemos tener en cuenta que si estamos demasiado "pasados de vuelta", con multiplicidad de preocupaciones en la cabeza, nos será difícil focalizar. Entonces, tendremos que relajarnos, respirar profundo y aclarar nuestra mente. Sería lo que se conoce como "estar presente", yo la llamo "técnica del stop", consiste en parar los pensamientos por un momento y preguntarse: ¿estoy con todos mis sentidos conectado a la situación presente?, ¿estoy escuchando los sonidos, captando olores, viendo objetos y colores a mi alrededor?, ¿estoy plenamente conciente de lo que ocurre?, ¿percibo las partes de mi cuerpo?, preste atención a sus hombros en este momento, si los tiene contraídos, cerca de sus orejas, está tensionado; bájelos lo más que pueda, es el comienzo de centrarse. Este primer paso es primordial para concentrarse. Mientras más lo practique, más rápidamente podrá lograr el estado de apertura de conciencia necesario para prestar adecuada atención.

* Cuando tenga un rato libre, ejercite su cerebro. Esto no significa sentarse a ver cualquier cosa en la tele. Puede elegir escuchar música tranquila, cerrar sus ojos y dejar volar su imaginación hacia donde lo lleve. Es excelente, se lo aconsejo.

* Realice juegos o acertijos mentales (en el mercado hay millones: palabras cruzadas, sopas de letras, sudokus, etc.), siempre teniendo en cuenta que el grado de dificultad esté adaptado a su capacidad.

* Un ejercicio que realizo yo y que, además, aconsejo, es el siguiente: en un semáforo en rojo, si le tocó un auto adelante, intente formar palabras que incluyan las tres letras de la patente, la mayor cantidad que pueda. Su atención, agradecidísima.

* Varíe sus rutinas. Nuestro cerebro se acostumbra rápidamente a las actividades que se repiten, entonces, actúa como en piloto automático y eso no constituye un desafío. Trate de ir al mismo lugar, pero por diferentes caminos; intente romper rutinas: apoyar el pie izquierdo un día al levantarse, el derecho al otro. Usted podrá pensar que son tonterías, pero mantienen en vilo su atención, y la ejercitan. Ayer me prendí los botones de la camisa de arriba hacia abajo, entonces hoy lo haré de abajo hacia arriba.

* Reflotemos los juegos de mesa, de paso, fomentamos el encuentro familiar: damas, cartas, dominó, escrábel.

* Actividades físicas como el yoga, el tai-chi, ayudan muchísimo a trabajar la atención.

* Hoy, contamos con lugares especializados en estimulación mental, o "gimnasios de mente", para realizar actividades más complejas y diagramadas para cada necesidad.

Cuente cuántas letras A hay en este artículo. Cuente cuántas palabras con diptongo hay. Ya contribuí al entrenamiento de su atención por hoy. El resto, lo dejo en sus manos.

Lic. Cecilia Ortiz (mat. 1296)

licceciortiz@hotmail.com