Alertan por intoxicaciones con maní y sus derivados

La muerte de un joven en EEUU tras comer galletas con aceite de maní, puso en atención a la comunidad médica.

Las autoridades están alertando sobre esta situación tras el trágico final de un joven de 19 años que murió luego de ingerir galletas con aceite de maní. En especial quienes deben tener atención a esto son las personas alérgicas ya que pueden sufrir un choque anafiláctico que podría costarles la vida, según publicó el diario Nuevo Herald.

La doctora Vivian Hernández-Trujillo, directora de la División de Alergias e Inmunología del Miami Children’s Hospital, adelanta una campaña de concientización en la misma comunidad médica y entre quienes tienen que ver con el cuidado de salud, sobre la gravedad y el peligro de muerte que representan las alergias a los alimentos, especialmente la alergia al maní.

“Estamos lanzando un llamado de alerta a todo el personal involucrado a nivel de urgencias, como paramédicos, bomberos, salas de emergencia, médicos de cabecera, alergistas, personal escolar, maestros, cuidadores, padres de familia, chefs y a la comunidad en general, para que comprendan que de no proporcionar ‘de inmediato’ la ayuda correcta, como por ejemplo aplicar la inyección de epinefrina, la persona puede terminar en cuidados intensivos o morir”, expresa.

En el caso de Max, un paciente de tres años de edad, este terminó en cuidados intensivos luego de morder una galleta con mantequilla de maní que le ofrecieron en un supermercado del sur de la Florida.

“No quiero ni recordar ese día, no quiero recordar lo que pasó, mi hijo casi se muere”, cuenta David Hernández. Dice que Max se salvó solo porque su madre llevaba en la cartera la inyección. “Los médicos dijeron que si no se la hubieran aplicado en el momento de la reacción alérgica, el niño hubiera muerto”. Max tuvo un segundo choque anafiláctico ya estando en el hospital y fue necesario ponerlo en cuidados intensivos.

En el caso del joven de Massachusetts, la inyección se le puso muy tarde, cuando ya el cuerpo había desencadenado una reacción alérgica severa. Según los informes, ni la inyección que le colocara un vecino paramédico, ni el esfuerzo de 15 personas en el hospital, lograron salvarle la vida. El estudiante universitario de 19 años murió media hora después de haber comido media galleta hecha con aceite de maní. La galleta se la dio un amigo con quien salió a dar un paseo.

“Lo único que se puede hacer es evitar el alergeno, evitar la comida que te hace daño”, explica la doctora Hernández-Trujillo. “El paciente debe llevar siempre las inyecciones de epinefrina y un epypen o autoinyectador. Deben ser dos, porque la reacción severa puede repetirse como en el caso de Max”.

El problema es que en muchas ocasiones la gente no está consciente de que alguien pueda ser alérgico a un alimento. En los supermercados donde ofrecen galletas gratis a los niños, colocan juntas las galletas con maní y las de solo azúcar.

La campaña también está dirigida a los chefs y a todos aquellos que manejan y preparan alimentos.

“El objetivo es que todos tomen conciencia de que hay millones de personas con alergias tanto al maní y a distintos tipos de nueces, como a los mariscos”, explica la experta.

La American Academy of Asthma and Inmunology establece que de todas las muertes por alergias a comidas, cada año, del 50 al 62 por ciento son por alergia al maní.

De acuerdo con la investigadora Ileana Rodicio, del Florida Center for Allergy and Asthma Care, cuando hay una reacción anafiláctica se desencadenan varios eventos que incluyen picazón en la piel, vómitos, baja de presión arterial, dolor estomacal fuerte, taquicardia, asma, broncoconstricción que puede llevar a paro respiratorio e insuficiencia circulatoria que puede llevar a paro cardiaco.

“Uno de los primeros síntomas es una sensación de no poder tragar, hablar enredado o ronco porque se inflaman las cuerdas vocales”, explica Rodicio. “Esa inflamación baja y afecta el sistema respiratorio y luego el sistema circulatorio con una sensación de desmayo. Otras veces empieza con picazón, ronchas, erupciones afectando las mucosas por dentro del cuerpo, presentándose dolor abdominal con cólicos y diarrea”.